Miranda fue iniciado en la Masonería por la gracia del Q:.H:. José Tomás Uzcátegui, mediante decreto del Gran Maestro de la Gran Logia de Venezuela cuando ocupaba ese cargo en 1950. En su decreto, incluía la búsqueda de los papeles que vinculaban a Miranda con la masonería. Hasta 2009, 59 años más tarde, lo único que se ha encontrado han sido cuentos encantadores. No hablo como historiador ortodoxo, hablo como un investigador especializado en el tema. En 1990, realicé el levantamiento del Archivo de la Logia Esperanza de Caracas. Clasifiqué sus minutas, actas, correspondencia fechadas desde el 27 de diciembre 1853 (39 cajas de documentos, material con que fundamenté mi tesis de grado en la escuela de historia de la UCV sobre la Masonería en el siglo XIX) y encontré que la primera vez que apareció el nombre de Francisco de Miranda fue para archivar el decreto del Gran Maestro, que de paso declaraba la fecha del nacimiento de Miranda, a partir del bicentenario, Día Masónico Nacional.El problema con Miranda es que la historiografía chismográfica mantuana lo había etiquetado como traidor, con el objeto de justificar su detención y entrega al enemigo. Ese Miranda, creado por la chismografía caraqueña, y la saña periodística, se fue derrumbando lentamente,.... ver más
domingo, 17 de julio de 2016
jueves, 7 de julio de 2016
Logia Fraternidad N 4 Eloy Reverón
Américo Carnicelli menciona tres logias vinculadas al nombre Fraternidad. La logia Fraternidad de Cartagena; la logia Fraternidad Bogotana y la logia La Fraternidad Colombiana que funcionaba en Caracas. Este autor da cuenta la fundación de varias logias por iniciativa del general Carlos Soublette, quien se desempeñaba cuando ejercía el cargo de Vicepresidente del departamento de Venezuela en tiempos de la Gran Colombia de Simón Bolívar.
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| General Carlos Soublette en La Campaña de Carabobo de Arturo Santana |
Se fundamenta en una solicitud de carta patente que le enviara el general Soublette al señor William H Winder mediante una carta fechada en octubre de 1823. Según esta creencia, las solicitudes fueron dirigidas a la logia "Valor y Constancia" ubicada en la ciudad de Valencia; la logia La Fraternidad Colombiana ubicada en Caracas; y finalmente, para las logias Unanimidad y la Bolívar, ubicadas estas dos últimas en La Guaira. Finaliza el párrafo señalando que en la tenida del 11 de noviembre de ese mismo año de 1823, la Gran Logia de Baltimore emitió las cartas patentes solicitadas.
Según relata el investigador colombiano de origen italiano en este mismo capítulo de su libro.... Ver más
martes, 29 de marzo de 2016
La Identidad Caraqueña de Francisco de Miranda (El Investigador, el estratega) Eloy Reverón
Adjunto texto preparado para el discurso realizado por Eloy Reverón en el Concejo Municipal de Caracas, durante la apertura de la exposición de los artistas caraqueños en homenaje a Francisco de Miranda durante la celebración de su natalicio.
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| El culto al héroe adquiere sentido y su justa dimensión cuando se asume como un compromiso ético con la comunidad histórica para continuar su obra. |
Ante un tiempo y
espacio en cuya relatividad se balancean los testimonios de su vida, y los
escasos minutos que me otorgaron para hacerlo, me queda la alternativa de
traerlo y compartido en lo más íntimo que podemos compartir con un personaje
semejante. Nuestra identidad caraqueña.
Pensemos por un
instante, qué significa la palabra identidad
¿Qué podemos reconocer como
idéntico entre nosotros caraqueños de 2016 en el siglo XXI, colocados de frente
con un caraqueño de 1750 que salió a recorrer el mundo antes de cumplir los
veintiún años en el siglo XVIII.
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| Portada y contraportada del próximo libro del Historiador sobre algunos aspectos del pensamiento del Prócer |
Francisco de Miranda
Ravelo Rodríguez Espinoza. Estirpe de las Canarias en el África insular.
Comerciante, hijos de vientres judíos conversos, como son los Espinoza y los Ravelo.
Pero más allá del oficio que le valió el desprecio por la arrogante
aristocracia mantuana. No debemos olvidar que de esa estirpe canaria está
conformada gran parte de la ascendencia de nuestra ciudad capital.
Cuando un pueblo
decide conmemorar una vida, es porque ha hecho un balance sobre los logros de
esa vida y las metas que le quedan por alcanzar a ese pueblo que lo conmemora.
Esa es la premisa de la cual partió el cronista de Caracas que más ha hecho por
la identidad de la ciudad, sin perder de vista la estrategia de una historia en
función de la emancipación de las mentes coloniales.
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| Enrique Bernardo Núñez (1895-1964) |
Enrique Bernardo
Núñez fue talvez el único historiador y cronista de Caracas que rompió el molde
propio de estos actos conmemorativos trascendiendo el aspecto episódico del
héroe, porque no se interesó tanto en dar a conocer los detalles de su vida en
la corte de Rusia, o si fue afortunado en el amor, si fue mariscal de Campo
durante el proceso revolucionario de Francia, o la forma tan inteligente como
logró salvar su cuello de la Guillotina. Este historiador no perdió de vista lo
esencial, lo que aún se mantiene vigente. Me refiero a la verdadera vinculación
de un pueblo con sus héroes. El compromiso ético que implica la conclusión y
mantenimiento de sus obras.
En el caso que nos
concierne estamos hablando de la investigación histórica como una estrategia
para alcanzar el objetivo primordial del Plan de la Patria, consolidar el
proceso de independencia. Saber hasta qué punto nos estamos acercando al logro
de la independencia integral como continuación de la lucha iniciada por
nuestros héroes.
Ha sido costumbre
rendirle homenaje a la vida y a la obra de los héroes con toda la solemnidad
del caso. Sin restarle grandeza a la dimensión del personaje, vamos a asumir el
reto de enfocar la cuenta de la investigación desde la identidad caraqueña como
estrategia política dentro del proyecto histórico al cual dedicó su vida
Francisco de Miranda.
Entonces ser un
caraqueño criado a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, no era
algo tan simple como estar identificado con una pequeña aldea de una capitanía
general del imperio español en América.
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| Esto es lo que la Historiografía Procolonial encubre |
Con esta ciudad de
Caracas están identificados los hombres que realizaron históricamente el
proyecto de emancipación. Desde sus inicios, personajes formados en la
Universidad de Caracas, tales Francisco de Miranda, en la biblioteca del padre
Carreño como Simón Rodríguez, Andrés Bello, formado en la biblioteca de Miranda,
o Simón Bolívar, y Antonio José de Sucre que vino de Cumaná para estudiar
ingeniería militar en la academia de matemática.
La idea que queremos
divulgar consiste en identificar la distancia entre la Caracas de este grande
hombre 1750-1816 y nuestro presente en virtud de los logros emancipadores que
aún están pendientes en la agenda de la historia.
La vida de Miranda,
como lo dijo el Cronista de la identidad caraqueña es el tema de La Libertad.
Recordaba Enrique Bernardo Núñez que “A doscientos años del nacimiento de
Miranda el gobierno colonial tiene furiosos defensores entre nosotros. La mente
de nuestro país es y sigue siendo colonial.” Después de doscientos sesenta y
seis años no sabemos a ciencia cierta cuantos herederos de esas mentes
coloniales quedan.
¿Cuál es la Caracas
que identificó a estos hombres de mundo que partieron todos para no regresar
vivos? Pareciera contradictorio. Los historiadores inclinados a la colonialidad
del poder lo sitúan como a un extranjero porque vivió más de cuarenta años
fuera de Venezuela. ¿Qué tiene Caracas? Cuál es su encanto, que tienen que
preguntárselo a un poeta, como le respondió a mi primo un Boxeador a quién le
habían formulado esa pregunta.
Pero no lo vamos a preguntar a los poetas, se
lo preguntaremos a nuestra historia. ¿Qué tiene Caracas? Un compromiso ético
que nos impone la identidad con nuestra comunidad histórica.
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| Es necesaria una revalorización del culto a los Héroes |
Son dos Caracas en
una, aquella que había surgido de la explotación de la mano de obra esclavizada
que conformó a los grandes cacaos bajo la dinastía de los Borbones y dio
espacio para la llegada de libros y la conformación de una rebeldía que se
oponía al intento por parte de la Corona española, de monopolizar y controlar
por la vía de la fuerza de las armas y de la Compañía Guipuzcoana, la actividad
económica de la Capitanía general. Ella encontró a la rebeldía de otros
canarios de la Candelaria como fueron Juan Francisco de León, Mikaela Delgado y
Salvador Delgado Espinoza. Que no fueron antecedentes de la independencia como
ha sugerido la historiografía procolonial encargada por la Oligarquía
Conservadora para justificar su dominio. Fue el antecedente de una explosión
social que duró un siglo, de revueltas políticas, en busca de una justicia
social no definida, o sintetizada en la palabra Revolución.
La otra Caracas,
aquella que se inundó con la llegada del petróleo, extraído por otra Guipuzcoana, pero ahora petrolera, de la
que ha surgido este mundo complejo de enfrentamientos contra el mundo de los
grandes cacaos de la meritocracia que no pudieron entender, que aquella Caracas
de Francisco de Miranda, de Juan Francisco de León, sigue siendo la Caracas
Rebelde que niega a dejar olvidar su memoria histórica detrás de las películas
de vaqueros y de INDIOS, donde el invasor siempre el bueno. No, nos negamos a
olvidar nuestro compromiso con la historia, y con aquellos de nuestros
antepasados que siempre lucharon para alcanzar la Libertad, la Unión, la
Integración para alcanzar el noble objetivo histórico trazado en el Plan de la
Patria, la consolidación de la Independencia Integral para incluir a todos en
ese ideal de la Vida Plena que resucitó el Comandante Chávez en el proyecto
político del Libertador Simón Bolívar.
Muchas Gracias
GDC,
Caracas 28 de marzo
de 2016
domingo, 7 de febrero de 2016
El Silencio Eloy Reverón
Cuentan
que un candidato a ingresar como aprendiz en la construcción del Gran Templo se
hallaba solo superando una de las pruebas impuestas para alcanzar su propósito
de ingresar a la cofradía. Se hallaba solo en medio de la noche oscura con un
arco y una flecha. Le habían dicho que la llave para abrir el cofre donde se
encontraban los instrumentos para la ceremonia de iniciación. Para encontrarla
y poder abrir el cofre era preciso descifrar el sentido de la palabra SILENCIO.
Fue
así como el candidato avanzó toda la noche oscura en medio del bosque. Durante
todo el camino lo pasó pensando sin parar un solo instante, paraba de caminar
pero no podía detener su pensamiento. Se movía tan rápido que hacía un
estruendoso ruido interno tan infernal que no lo dejaba escucharse ni a él
mismo.
En
realidad no estaba seguro si el silencio significaba que no debería repetir los
secretos que le fuesen encomendados. O si consistía en un ejercicio que lo
obligaba a no hablar absolutamente nada ha ver si podía escuchar las palabras
que oía. Lamentablemente no las escuchaba porque el piloto automático no le
permitía escuchar su ruido interno que ya estaba elaborando la respuesta mucho
antes de que terminasen de formularle la pregunta.
Cansado
de caminar sin que se asomara la más leve oportunidad de que amaneciera,
parecía que el tiempo se había detenido. Pero su pensamiento ni siquiera
disminuía la velocidad, menos detenerse a parar el ruido interno de sus propias
ideas.
Extenuado
se recostó sobre la laja que tapaba el cofre donde se guardaban los
instrumentos para su iniciación. En seguida oyó un ruido en lo alto de lo que
parecía la rama de un árbol, el canto de un ave descomunal. De una vez tensó su
arco y disparó la flecha. Cuando el ave cayó bajo sus pies. Siguió pensando que
si el ave hubiera guardado silencio ahora estaría viva. El candidato regresó
orgulloso de su intelecto por haber encontrado la respuesta de manera tan
fácil.
Sobre
la rama del árbol estaba otra ave que pensaba silenciosamente hacia sus adentros,
que si él hubiera escuchado el canto del ave asesinada, con el cuál trataba de
decirle donde estaba la llave del cofre sobre el cual se había recostado. Pero
mató al ave antes de escuchar lo que estaba diciendo.
lunes, 18 de enero de 2016
La Negritud de Bolívar Eloy Reverón
La realidad con respecto a la
negritud o la supuesta indianidad de Bolívar no ha convencido a buena parte de
la población venezolana aunque ha sido aclarada por los especialistas en antropología
forense venezolanos, avalados por la experiencia y alto nivel de prestigio mundial
con que ellos cuentan. Si consideramos que en el siglo XXI, está comprobado que
la humanidad entera tiene su origen en África, ese conocimiento tardará mucho
en internalizarse en la ideología racista todavía imperante. No obstante lo
señalado vamos a dar a comentar algunas imágenes de Simón Bolívar, poco
difundidas, tal vez por los mismos motivos racistas.
En la sociedad del siglo XIX, el
color de la piel era un certificado para la aceptación social. Lo que hace equivalente
a un tono más oscuro, con un grado de exclusión en la escala social. La
negritud o la indianidad era sinónimo de puerta cerrada a la condición de noble
aunque contara con el dinero para compran esa gracia. Solo el poder real, vale
decir, el poder del Rey, claro está mediante el pago por ese derecho podía
cambiar esa realidad.
viernes, 4 de diciembre de 2015
Teoría Bolivariana de la Historia (Fundamento Estratégico)* Eloy Reverón
Resumen
El presente artículo tiene por objeto
divulgar adelantos de las investigaciones realizadas por el autor con respecto
a la historicidad de la Teoría Bolivariana de la Historia y sus fundamentos,
partiendo de la observación, el análisis, y explicación de la historia a través
de la praxis revolucionaria de Simón Bolívar y el rescate de su visión
estratégica de la Historia por parte del comandante Hugo Chávez Frías, la cual
fue utilizada como instrumento estratégico para su prospectiva de lucha política
en virtud del alcance de la Independencia Integral para la construcción de un
nuevo modelo social bolivariano para el siglo XXI.
La Teoría Bolivariana
de la Historia
parte de una concepción estratégica de la historia concebida como el conflicto
entre las fuerzas de dominación colonial y la fuerza de resistencia liberadora;
de la acción hegemónica colonialista contra la fuerza revolucionaria
bolivariana; y desde la consolidación del neocolonialismo estadounidense a la
integración latinoamericana promovida por Hugo Chávez Frías desde la Revolución
Bolivariana. Observada desde su momento primordial ya definido como el
encubrimiento del otro en 1492 (Enrique Dussel 1992) y se expande con el juramento
de la consolidación de la Independencia Integral (Chávez, Avenida Bolívar
Caracas, 13 04 2010). VER MAS
(*) Publicado en: Ámbito Cívico Militar, Caracas, mes de mayo de 2015 n 4 7 p p 60-63
lunes, 5 de octubre de 2015
¿Qué entendía Simón Rodríguez por Filosofía? Eloy Reverón
Es muy difícil establecer lo que pensaba una mente tan inquieta y tan despierta como la del filósofo americano a quien la "Ideología Venezolana" impuesta por la historiografía impuesta por la Oligarquía Conservadora establecida en Venezuela a partir de la destrucción del proyecto político de Simón Bolívar en 1830... ver másdomingo, 4 de octubre de 2015
Contrucción de un concepto de Historia Eloy Reverón
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| Angelus Novus Fuente:https://es.wikipedia.org |
Sirva el presente
texto como primera piedra bruta para labrar el primer cubo para la edificación
de este primer concepto fundamental para el semillero de ideas que pretendemos
cultivar… ver más
miércoles, 22 de julio de 2015
Los Mapas de Venezuela Eloy Reverón
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| Cartografía Antigua de Guayana Edelca, 2000-p 373 |
El territorio de la República Bolivariana de Venezuela es y será siempre el establecido durante la creación de la Capitanía General de Venezuela por Real Cédula firmada y por el rey Carlos III en 1777. El principio jurídico del Utis Posidetis. Este ha sido el criterio para establecer los límites con Colombia y ha sido la posición oficial e histórica de Venezuela en su reclamación territorial con la Guayana Inglesa y luego con Guyana.
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| Dibujo: Daniel de Barandiaran La Guayana Esquiba, su tierra y su gente |
En el mismo instante que España reconoció a Venezuela como república independiente, los secuaces de la Reina Victoria comenzaron a cruzar hacia esta ribera del Esequibo Vibrador. No era lo mismo invadir el territorio que por derecho le corresponde a una potencia europea, que a una republiquita dividida por las mezquindades de su clase dirigente. Allí surge la lección histórica de lo que habían advertido Francisco de Miranda y Simón Bolívar. La razón de ser de la Gran Colombia: la integración.
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| Cartografía Antigua de Guayana Edelca, 2000-p 282 |
El plan para la invasión de nuestro territorio tiene una data más antigua de la que siempre han pensado quienes suelen improvisar sobre este tema tan delicado. No es el caso de insignes historiadores como Enrique Bernardo Núñez, el doctor Herman González Oropeza y Pablo Ojer, sin menos precio por otros autores, pero es que fueron ellos, quienes asumieron estos temas de historia territorial como una pasión de vida, como compromiso ético para las generaciones venideras. Mi reconocimiento y veneración a la hora de transmitir sus herencias.
sábado, 27 de junio de 2015
Eloy Reverón: Negro Primero y el Primero de los Negros
A
partir de este momento de 2015 celebramos el 24 de junio como día del Ejército
popular. Ese es el símbolo que alude el ingreso de un cofre vacío que reconoce
la presencia del Negro Primero al Panteón Nacional. No se trata de unos restos
mortales, sino de un símbolo que reconoce a la negritud como una parte
importante de toda la gama de colores que tratan de definir nuestra
venezolanidad.
Es
el reconocimiento de ese espacio para el héroe popular anónimo que había sido
siempre excluido de una memoria histórica donde es precisamente ese pobre en
sus chozas quien está detrás del héroe, y sin el cual el héroe no existiera. Y
es por eso que el Gobierno no encontraba mejor manera de hacerle este justo
reconocimiento en aras de la igualdad.
Por
eso digo que del Negro Primero al Primero de los Negros como José Leonardo
Chirino y al mismo presidente Petion, a quien la historia del colonizador lo
percibe como alguien de otra historia porque lo conquistaron los franceses y no
los españoles. Es precisamente en este tipo de detalles donde se aprecia el
discurso de la historia para la dominación.
Al
margen de intereses mezquinos, se trata del reconocimiento histórico de un
pueblo que se lanzó a un estallido social en una búsqueda instintiva por
defender no solo su Libertad, sino por alcanzar su igualdad y en contra del
sistema colonialista esclavista español, que heredó la Oligarquía Conservadora
al reinstalar su hegemonía en 1830, esclavitud que vino a ser abolida, sólo
cuando resultó ser más barato alquilar a los esclavos que comprarlos. Pero sin
ir muy lejos también es aquel cuyo nombre jamás estuvo registrado en partida ni
en acta de nacimiento alguna, porque nunca bajó del cerro hasta aquel febrero
cuando las balas del FMI lo callaron para siempre.
Aunque
antes que la esclavitud, los soldados de Su Majestad habían llevado a la
práctica un modo de producción que no aparece ni si quiera en los manuales del
materialismo histórico. Me refiero a la explotación de la mano de obra
desechable. Algo tan abominable como tomar a un ser humano como si fuera una
fruta de un árbol y obligarlo a sacar perlas del fondo del mar hasta que se
muera. Me limito a mencionarlo porque es materia de la teoría bolivariana de la
historia, la cual merece un espacio aparte. Por ahora nos interesa dejar
sentado que es un espacio simbólico que representa a toda la negritud excluida
del culto que la patria le rinde a sus antepasados gloriosos.
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| La historiografía para la Dominación separa espacialmente la Historia. No considera a Petion como a uno de los nuestros |
Para
que los godos de siempre entiendan algo que contradice los enunciados de su
cultura de dominación, es difícil hacerlos comprender, sobre todo, a los
diputados godos que no quisieron asistir al homenaje, que según los últimos
adelantos de la ciencia antropológica, todos somos descendientes del continente
africano, o como bien acuñaron los amos de estos godos locales, somos
afrodescendientes.
Esa
godarria tampoco puede entender por qué tres cientos años dominio cultural no
podían ser borrados mediante la firma del Acta de la Independencia, y una
década de guerra civil no había sido suficiente para alcanzar los objetivos
últimos de los más humildes, de los herederos de la sangre que había forjado
las bases económicas de lo que sería el capitalismo mundial. Esto mucho menos
porque la historia de los godos tampoco lo ha explicado. Hagamos un esfuerzo.
Provisionalmente
nos interesa dejar sentada la idea de que el 24 de junio es un día relativo a
varias celebraciones de gran importancia para la historia de la Humanidad.
Desde gran revolución agraria, los pueblos de nuestra América celebran el
solsticio de verano durante la sexta luna del año. Cito a manera de ejemplo la
fiesta del INTI RAIMI como fecha de la apertura a la gran cosecha del Maíz
celebrada por los incas como herencia de otras culturas más antiguas que ellos.
La
herencia pagana del cristianismo la sincretiza como fiesta de San Juan, quién
fue reconocido por los masones, tanto católicos como protestantes como su santo
patrono en su día internacional.
Históricamente
se ha especulado la versión de que la celebración de una batalla decisiva fue
resultado del acuerdo firmado y sellado con un abrazo en la ciudad de Santa Ana
de Trujillo por los generales Pablo Morillo en nombre de su rey, y por Simón
Bolívar en nombre de la Gran Colombia. Pero esto es una versión historiográfica
construida a partir de la desintegración del proyecto político del Libertador
en el año de 1830.
| Monumento que alude símbolos masónicos en Santa Ana, lugar del encuentro Fotografía: Eloy Reverón |
Mientras la América toda existió en una sola nación
como un solo Estado emancipado la batalla de Ayacucho fue la fecha de la gran
batalla mediante la cual los ejércitos patriotas unidos echaron al Ejército de
los Borbones. De manera que también existe una Orden de los Libertadores como
creación de la república que surge de la división de la Gran Colombia, mientras
cada republiquita separaba su espacio geográfico y su tiempo histórico al
servicio de los nuevos colonizadores que se adueñarían de ellas a través de una
nueva forma de conquista: la deuda externa negociada por separado para mejor
beneficio del acreedor.
Si
no caemos en la trampa de la historia para la dominación, la cual divide
espacial y temporalmente la historia para dividir de igual manera nuestra
consciencia histórica y de esta manera evitar el ejercicio de la praxis
revolucionaria, la cual está directamente ligada al juramento que solicitó el
presidente Chávez a más de 40 mil milicianos en la avenida Bolívar en el año
2010. Un juramento abalado por sus padres, vale decir, por el espíritu de
nuestros ante pasados como diría la indianidad.
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| Mano de obra desehcable |
Todo
esto lo digo como una persona que ha dedicado su vida a estudiar la historia
como camino de búsqueda espiritual en las raíces ancestrales y en el hallazgo
de esa identidad con mi comunidad histórica donde encuentro a la historia como
instrumento de cambio social, como camino hacia la libertad y la igualdad hacia
la cual nos conducen los cinco caminos históricos desde donde viene el Plan de
la Patria, en la búsqueda de la vida plena como la entendían los griegos y los
incas, o la mayor suma de felicidad posible como la explicó El Libertador. Pero
sobre todo, para encontrar la ruta íntima de la ética como compromiso ancestral
a favor de nuestra descendencia.
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| ´Fotografía de Heberto León |
Entonces dejamos claro que en el Panteón no
está solo Negro Primero representado en ese cofre, sino que él representa
también al Primero de los Negros, como dije, a José Leonardo Chirino y la
fuerza histórica que recibió desde la Quisqueya, primera república fundada en
1804, base de operaciones utilizada tanto por Miranda en el inicio de la guerra
por la independencia de nuestra América, tal como lo expresó en su manifiesto
de Coro. Pero también la negritud del Haití de Petión como protector de
Bolívar, Mariño, Sucre, Piar y todos los patriotas que encontraron apoyo en la
República independiente de América donde se había abolido para siempre la
esclavitud.
Pero todavía existe una esclavitud sutil, como la llamaba Alí Primera. Su látigo no marca la espalda pero deja una cicatriz más profunda en la conciencia. Es la hipnosis colectiva promovida desde las pantallas luminosas del cine, la tv y los avisos luminosos de la ciudad. Inducen a los mediante la proyección de imágenes agradables de jóvenes sensuales gozando de buena salud, jugando bajo el sol y la playa, mientras subliminalmente le ordenan a consumir veneno. Adictos mueren millones de seres prematuramente, y todavía hablan de Libertad.
sábado, 30 de mayo de 2015
Poder Obedencial X Eloy Reverón
Cuando el flujo de información
no fluye de manera bidireccional entre
la persona que ejerce el liderazgo y la comunidad que lo propone sucede lo que
habitualmente acontece con la política. El
poder político se fetichiza.
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| Foto Diario Ciudada Caracas 2015 |
Fue la poeta Gloria Martín
quien lo expresó con mayor claridad: “Un candidato es un señor que ofrece
siempre lo mejor y está a punto de sufrir, total amnesia, cuando mañana si es
que gana hará lo que le venga en gana dejando atrás mil infelices con cuatro
palmos de narices… , lo político como tal se corrompe como totalidad porque su
función esencial quedó destruida en su fuente de origen.
La denuncia que hizo popular
al comandante Hugo Chávez, fue sin duda, su denuncia del poder fechitizado por los cogollos de los
partidos políticos. Las cúpulas corruptas, como solía repetir durante sus
campañas iniciales. Pero más allá de las cúpulas podridas está la complicidad
política de un pueblo que se lo permitió, una comunidad política entera que lo
consintió tornándose servil en lugar de ser autora de la construcción de su
destino en el campo de lo político.
Democracia participativa, la
restitución del poder de las bases, lo que una de las lecturas importantes del
Comandante: Política de la Liberación Vol II (La arquitectónica) de Enrique
Dussel, autor reconocido por el presidente Hugo Chávez con el Premio Libertador
al Pensamiento crítico.
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| Eloy Reverón en la Plaza Candelaria 16 de mayo de 2015 |
El poder obedencial está
profundamente arraigado a la memoria colectiva de las comunidades indígenas de
nuestra América, entre las cuales Dussel destaca las comunidades aimará Quehua
del altiplano andino. Nosotros contamos con una referencia más cercana en la
Sierra de Perijá. La figura política del Ñ´atubay, una forma de liderazgo autóctona
poco divulgada en la historia de Venezuela.
Resulta que estas comunidades
barí hacían vida comunal en las inmediaciones del Gran Coquibacoa, de donde
fueron desplazados por la gente de Alonso de Ojeda y las sucesivas olas de
invasores, quienes los habían arrinconado en la zona de Casigua, entre el lago
de Maracaibo y la sierra de Perijá, en las inmediaciones del río Tárraga, de
donde fueron nuevamente desplazados a mediados del siglo XX, cuando se
instalaron las compañías petroleras con sus campos petroleros y sus cercas
eléctricas en la zona de Gacigua del Cubo. Hoy sobreviven a la Globalización
gracias a su institución política, a la cual la teoría filosófica de la
liberación reconoce o identifica como poder obedencial.
Esta factibilidad del poder
político va más allá de la unión de las voluntades de los miembros de la
comunidad unida consensualmente. Esto no es suficiente para describir esa forma
de poder político. Hace falta situarse en los diversos campos donde se ejerce
la política, el espacio de la cooperación, de coincidencias y de conflictos.
Conocer los límites de cada campo, y sobre todo, los puentes que los
intercomunican.
Este sistema de participación creciente
propuesto por el líder consensual por excelencia, Hugo Chávez Frías está en riesgo
de extinción. El sistema de participación creciente propuesto por la revolución
Bolivariana en Venezuela, a pesar de sus respectivos ecos en la revolución de
Evo Morales en Bolivia, o la Revolución ciudadana de Jorge Correa en Ecuador, existe
esa debilidad.
La América toda viene
despertando, los líderes surgen y decaen cuando no interpretan o no actúan
conforme a la realidad. Es responsabilidad de los pueblos no permitir que sus
líderes se fetichicen en el poder.
Cuando se propaga la idea de
que el pueblo elige las candidatas y los candidatos de la Patria,
no debem
os
olvidar, que si eso es realmente cierto. Entonces, lo más importante es poder
establecer un flujo de comunicación bidireccional entre el Soberano Pueblo y el
líder propuesto por cada comunidad.
Una
propuesta concreta es darle más energía al poder popular con la idea bolivariana de unión e integración
de las 16 UBCH del Circuito N 3 en el cual están dispuestos los primeros campos
donde habremos de organizar, al menos una patrulla de siete compatriotas
comprometidos con el flujo de información que mana del corazón de cada
comunidad. Para eso debemos internalizar el último aliento del Libertador “que
se consolide la unión”, a Chávez le correspondió sembrarla y abonar esa idea boloivariana,
ahora le toca al pueblo que le impuso ese compromiso histórico, su sensibilidad
se puso de manifiesto cuando lo supo interpretar. Hagamos genuina esa unidad
legado por Chávez, no perdamos de vista el sentido histórico de los cinco
grandes objetivos del Plan de la Patria.
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| Durante una entrevista para Todos Adentro Caracas, 2005 |
lunes, 27 de abril de 2015
Documentos Mirandianos relativos a la Integración de nuestra América. Eloy Reveron
El documento conocido como Acta de
París de 22 de diciembre de 1797, el cual traemos como motivo de lectura está centrado en el
proceso de conformación de una América Unida, posibles antecedentes históricos
de la Integración de nuestra América, término que Francisco de Miranda utilizó
en otros documentos que presentamos en esta serie.
Francisco de Miranda siempre apreció
a la América Hispana unida como una sola nación. Sabemos que esta apreciación
fue consecuencia de un viaje que realizó por los Estados Unidos, en su
condición de oficial español, prócer de la independencia de los Estados Unidos.
Destacado por su formación académica de alto nivel, sus apreciaciones sobre la
historia militar y la estrategia en las principales batallas de la guerra de
Independencia de los Estados Unidos, le forjaron un prestigio público que
trascendió a la prensa y a los informes diplomáticos.
En un momento pensamos que observar
la prospectiva económica, naval y militar que desarrollaba aquel conjunto de ex
colonias británicas integradas en aquella nación de la costa atlántica que
emergía con fuerza hacia el futuro, sumada a la realidad de su situación
personal, le hicieron abrazar la idea de emprender un proyecto que se fue
convirtiendo en el sentido de su vida, encontrar el apoyo necesario para
realizar la independencia de nuestra América. En las mismas notas donde
habíamos hecho la observación de que la mente estratégica de Miranda pudo haber
concebido a la América española unida como fuerza de balance frente a los
Estados Unidos, encontramos datos poblacionales donde apreciábamos que la cifra
poblacional de nuestra América sobrepasaba a la de los Estados Unidos en diez
millones de habitantes, a pesar de haber recibido una estocada en el área
educativa con la expulsión de los Jesuitas por temor de que emanciparan a las
colonias, la primera universidad de la América española fue establecida en
1535. Una América culta libera su mente, mente liberada rompe cadenas de
esclavitud.
El documento que presentamos en
primer lugar, fue comentado por muchos autores antes de ser hallado en la
Revista de Edimburgo, el cual se prestó para un sinfín de especulaciones para
teorías conspirativas, pero que al salir a la luz pública, los catorce tomos
que constituyen el archivo personal de Francisco de Miranda, hoy patrimonio
documental de la Humanidad, comenzaron a disiparse toda la fantasía
chismográfica elaborada en torno a su personalidad.
Una de las primeras obras elaboradas
con cierto método que se divulgaron sobre Francisco de Miranda fue la de don Ricardo Becerra: Ensayo histórico documentado de la vida de
Don Francisco de Miranda, general de los ejércitos de la primera República
francesa y generalísimo de los de Venezuela; y la imprimió en Caracas,
imprenta Colón, Sur 4, número 26,—el año de 1896.
Entonces se escribía centrando la atención sobre
los personajes en la historia, no apreciada como sucesión de procesos.
Esforzados en comentar la forma como caminaba, o como ceñía la frente cuando
hablaba. Este trabajo también adolece de caer en la trampa de repetir opiniones
de seres envidiosos que siempre trataron de minimizar la estatura intelectual,
política, diplomática, cultural y social de Miranda, haciéndose eco de
descalificativos superfluos elaborados por esa clase social que nunca le
perdonó su acenso al mundo y a la historia internacional.
D. Bartolomé Mitre, historiador argentino dedica a
Miranda algunas páginas de su narración en su libro sobre San Martín. También
en la tónica del culto al héroe y colocando la pueril competencia entre cuál de
los héroes nacionales era más héroe, así como si fueran arqueros de alguna
selección de futbol.
A esta lista de los escritores americanos que se
han ocupado de Miranda, debemos agregar el nombre de Restrepo, primer
historiador de la Revolución de Colombia, y el de D. José Félix Blanco, quien
recogió algunos documentos pertinentes a la vida del Precursor, y expresó sobre
él su juicio, recogido también por Becerra.
Finalmente, en la decada de los treinta del siglo XX, fue gracias
a la crítica de Monseñor Eugenio Navarro, de la Academia Nacional de la Historia de
Caracas, quien ajustó la crítica historiográfica en torno a las fantasías en
torno a la naturaleza de este documento, del cual nos interesa su carácter de
documento público donde se establece la independencia de las colonias españolas
en América, como un proyecto continental.
Acta de París, 22 de diciembre de 1797
Nosotros, Don José del Pozo y Sucre y Don
Manuel José de Salas, delegados de la Junta de Diputados de los pueblos y
Provincias de la América meridional, reunida en la ciudad de Madrid, España, el
8 de octubre de 1797, para convenir en los medios más conducentes a realizar la
independencia de las Colonias Hispano-Americanas:
Habiéndosenos ordenado trasladarnos a
Francia para reunimos con nuestros compatriotas, Don Francisco de Miranda,
antiguo General del ejército y nuestro agente principal, y Don Pablo de
Olavide, que fue Intendente de Sevilla, ambos Delegados igualmente de dicha Junta,
no sólo para deliberar conjuntamente sobre el estado de las negociaciones
seguidas con Inglaterra en diferentes épocas, para nuestra independencia
absoluta, especialmente las iniciadas en Londres en 1790 con el Ministro
inglés, en virtud de las conferencias de Hollwood, las cuales han sido
aprobadas por las Provincias que han tenido conocimiento de ellas, sino también
para terminar dichas negociaciones abriendo el camino para una estipulación
solemne que dé por resultado la independencia, según lo demanda el interés y la
voluntad de los pueblos que habitan el continente de la América del Sur y están
oprimidos por el yugo español; Nosotros los infrascritos Don José del Pozo y
Sucre, Don Manuel José de Salas y Don Francisco de Miranda, reunidos en París
el 2 de diciembre de 1797, después de haber verificado nuestros poderes
respectivos, hemos procedido como sigue: Considerando que Don Pablo de Olavide
no ha comparecido, no obstante la invitación que le hicimos en su residencia,
cerca de Orleans; Considerando que ha transcurrido tiempo suficiente para
recibir su respuesta; Considerando que el estado precario de su salud, unido al
régimen revolucionario que hoy existe en Francia, lo imposibilitan
probablemente para tomar parte activa en nuestras deliberaciones; Considerando,
en fin, que las circunstancias actuales son tan apremiantes que no permiten la
menor dilación, los infrascritos, delegados, hemos creído necesario para
interés de nuestra patria, continuar nuestros trabajos, y hemos convenido
solemnemente en los artículos siguientes:
1° Habiendo
resuelto, por unanimidad, las Colonias Hispano-Americanas, proclamar su
independencia y asentar su libertad sobre bases inquebrantables, se dirigen
ahora aunque privadamente a la Gran Bretaña instándole para que las apoye en
empresa tan justa como honrosa, pues si en estado de paz y sin provocación
anterior, Francia y España favorecieron y reconocieron la independencia de los
Anglo-americanos, cuya opresión seguramente no era comparable a la de los
Hispano-Americanos, Inglaterra no vacilará en ayudar la Independencia de las
Colonias de la América Meridional, mucho más cuando se encuentra empeñada en
guerra contra España y contra Francia, la cual
(Francia) a pesar de reconocer la
soberanía y la libertad de los pueblos, no se avergüenza de consagrar, en el
artículo. . . del tratado de alianza ofensiva y defensiva con España, la
esclavitud más abyecta de catorce millones de habitantes y de su posteridad; y
esto con un espíritu de exclusión tanto más odioso, cuanto que afecta
proclamar, respecto de los otros pueblos de la Tierra, el derecho incontestable
que tienen de darse la forma de gobierno que más les agrade.
2° Un tratado
de alianza, semejante al que Su Majestad cristianísima propuso a los Estados
Unidos de América, debe servir de norma para completar esta importante
transacción, con la diferencia, sin embargo, de que se estipularán, en favor de
Inglaterra, condiciones más ventajosas, más justas y más honrosas. Por una
parte la Gran Bretaña debe comprometerse a suministrar a la América Meridional
fuerzas marítimas y terrestres con el objeto de establecer la Independencia de
ella y ponerla al abrigo de fuertes convulsiones políticas; por la otra parte,
la América se compromete a pagar a su aliada una suma de consideración en
metálico, no sólo para indemnizarla de los gastos que haga por los auxilios
prestados, hasta la terminación de la guerra, sino para que liquide también una
buena parte de su deuda nacional. Y para recompensar hasta cierto punto, el
beneficio recibido, la América Meridional pagará a Inglaterra inmediatamente
después de establecida la Independencia, la suma d e .. . millones de libras. ( La Revista de Edimburgo, fija
esta suma en treinta millones de libras)
3° Las fuerzas marítimas que se pidan a
Inglaterra no excederán de veinte barcos de guerra; las fuerzas de tierra no
excederán de 8.000 hombres de infantería y 2.000 de caballería. En la alianza
defensiva que se pacte, se estipulará que, no necesitando Inglaterra de
soldados de infantería, ni de recursos marítimos, la América, en este caso,
pagará su contingente naval en dinero.
4° Una alianza defensiva entre Inglaterra,
los Estados Unidos y la América Meridional está indicada de tal manera por la
naturaleza, por la situación geográfica de cada uno de los tres países, por los
productos, la industria, las necesidades, las costumbres y el carácter de esas
naciones, qüe al formarse la alianza tiene que ser duradera, sobre todo si se
tiene el cuidado de consolidarla por la analogía, en la forma política, de los
tres gobiernos; es decir, por el goce de una libertad civil sabiamente
entendida y sabiamente dispuesta. Puede decirse con seguridad que ella será el
último asilo de la libertad, audazmente ultrajada por las máximas detestables
que profesa la República francesa; el único medio de formar un contrapeso capaz
de enfrenar la ambición destructora del sistema francés.
5° Se hará con Inglaterra un tratado de comercio, concebido en los
términos más ventajosos a la nación británica; y aun cuando debe descartarse
toda idea de monopolio, el tratado le asegurará naturalmente, y en términos
ciertos, el consumo de la mayor parte de sus manufacturas, pues la población es
de cerca de catorce millones y se surte de manufacturas extranjeras y consume
una multitud de artículos de lujo europeos. El comercio de Inglaterra tendrá
además ventajas considerables esparciendo por todo el mundo —por medio de sus
capitales y sus factorías— los frutos preciosos y los abundantes productos de
la América Meridional. Las bases de este tratado serán tales que no prohíban la
introducción de ninguna mercancía.
6° El paso o
navegación por el Istmo de Panamá, que de un momento a otro debe ser abierto,
lo mismo que la navegación del lago de Nicaragua, que será igualmente abierto
para facilitar la comunicación del mar del Sud con el Océano Atlántico, todo lo
cual interesa altamente a Inglaterra, le será garantizado por la América
Meridional, durante cierto número de años, en condiciones que no por ser
favorables lleguen a ser exclusivas.
7° En las circunstancias actuales no se
harán tratados de comercio con los aliados de la América Meridional, porque los
derechos de importación y de exportación deben ser fijados de conformidad con
el interés común de los pueblos que componen las Colonias Hispano-Americanas,
especialmente el de las comarcas conocidas bajo el nombre de Virreinatos de
México, Santa Fe, Lima y Río de la Plata, y con el nombre de Provincias de
Caracas, Quito, Chile, etc., etc. Deberá por tanto esperarse la reunión de los
diputados de esos diferentes países en cuerpo legislativo, para hacer, a este
respecto y de consuno, arreglos definitivos. Los que hoy existan continuarán
rigiendo sobre las mismas bases, tanto respecto de esas naciones, como de las
potencias amigas.
8° Las relaciones íntimas de asociación que el Banco de Londres
pueda trabar enseguida con los de Lima y de México, para sostenerse mutuamente,
no será una de las menores ventajas que procure a Inglaterra la independencia de
la América Meridional y su alianza con ella. Por este medio el crédito
monetario de Inglaterra quedará sentado sobre sólidas bases.
9° Puede invitarse a los Estados Unidos de América a formar un
tratado de amistad y alianza. Se le garantizará en este caso la posesión de las
dos Floridas y aun la de la Louisiana, para que el Mississipi sea la mejor
frontera que pueda establecerse entre las dos grandes naciones que ocupan el
continente americano. En cambio los Estados Unidos suministrarán, a su costa, a
la América Meridional un cuerpo auxiliar de 5.000 hombres de infantería y 2.000
de caballería mientras dure la guerra que es necesaria para obtener su independencia.
10. En caso de que la América Meridional sea, después de
concluida la paz, atacada por un enemigo cualquiera, los Estados Unidos de
acuerdo con el tratado de alianza defensiva que se celebre, suministrarán el
número de tropas de tierra que se estipula en el artículo anterior. El
contingente de la América Meridional será representado por una suma en
metálico.
11. Respecto de las islas que poseen los hispano-americanos en
el archipiélago americano, la América Meridional sólo conservará la de Cuba,
por el puerto de la Habana, cuya posesión —como la llave del Golfo de México— le
es indispensable para su seguridad. Las otras islas de Puerto Rico, Trinidad y
Margarita, por las cuales la América Meridional no tiene interés directo, podrán
ser ocupadas por sus aliados, la Inglaterra y los Estados Unidos, que sacarán
de ellas provechos considerables.
12. El paso por el Istmo de Panamá, lo mismo que por el Lago de
Nicaragua, será franco igualmente para todas las mercaderías de ciudadanos de
los Estados Unidos; asimismo la exportación de los productos de la América del
Sur podrá hacerse en los buques de aquella nación. Los americanos del Norte deben
ser para nosotros lo que los holandeses han sido por tanto tiempo para las
potencias del Norte, es decir, los que hagan de preferencia el comercio de cabotaje.
13. Las operaciones militares en nuestro continente americano,
así como
los arreglos que se hagan para ellas con los Estados Unidos de
América e Inglaterra, a propósito de los auxilios que esas potencias nos
concedan como aliadas para obtener nuestra independencia, serán confiadas,
mientras dure la guerra, a la experiencia consumada, a la pericia y al
patriotismo de nuestro compatriota y colega Don Francisco de Miranda, nacido en
Caracas, en la Provincia de Venezuela; los importantes servicios que desde hace
quince años viene prestando a la causa de la independencia de nuestra patria,
le dan títulos y derecho incontestables para ese cargo. Recibirá, con tal
motivo, instrucciones más detalladas desde el momento en que desembarque el
primer cuerpo de tropas en el continente Hispano-americano o desde que la
milicia del país se encuentre, en parte o en todo, sobre las armas. Por el
momento nos limitamos a expresar el deseo de ver comenzar las operaciones
militares del Istmo de Panamá, en la Costa Firme, no sólo por la importancia
del punto, sino también porque esos pueblos están dispuestos a armarse a la
primera señal, en favor de la independencia de la patria. Para esto es de
desearse que una escuadra, de ocho o diez buques de guerra, pase al mar del
Sud, pues es de temerse que España, que mantiene en esas costas fuerzas
marítimas, ponga obstáculos a nuestras operaciones en dicho mar.
14. Don José del Pozo y Sucre y Don Manuel
José de Salas partirán sin
demora, conforme a instrucciones, para
Madrid, a efecto de presentarse a la Junta, darle cuenta de su misión en París
y entregarle la copia de este instrumento.
La Junta no espera sino el regreso de los
dos delegados para disolverse
inmediatamente y seguir a diferentes
puntos del Continente americano, en donde la presencia de los miembros que la
componen es indispensablemente necesaria para provocar, tan pronto como
aparezcan los auxilios de los aliados, una explosión combinada y general de
todos los pueblos de la América Meridional.
15. Don Francisco de Miranda y Don Pablo
de Olavide quedan autorizados para nombrar agentes civiles y militares que los
ayuden en su misión; pero los cargos que confieran, en este caso, no serán sino
provisionales, revocables a voluntad, cuando se forme el cuerpo representativo
continental, —que es el único que tendrá derecho para confirmar o anular esos
cargos, según lo juzgue conveniente.
16. Don Francisco de Miranda y Don Pablo
de Olavide, quedan igualmente autorizados para solicitar empréstitos en nombre
de las Colonias Hispano- Americanas mencionadas, cuando lo crean necesario a
efecto de cumplir la comisión que se les ha encomendado. Acordarán el interés
ordinario en casos semejantes y serán responsables de la inversión de dichas
sumas, de las cuales darán cuenta al Gobierno de la América
Meridional cuando sean requeridos para ello.
17. Don Francisco de Miranda y Don Pablo
de Olavide quedan encargados de obtener en Inglaterra, con la menor demora
posible, los efectos siguientes, a saber:
A—Un tren completo de artillería de sitio,
compuesto por lo menos de sesenta bocas de hierro en buena condición y cien
piezas más de artillería ligera y de posición.
B—El vestuario completo para veinte mil
hombres de infantería y para
cinco mil de caballería con todos los
aperos necesarios para los caballos.
C—Treinta mil sables para la infantería.
D—Diez mil lanzas con sus astas.
E—Tiendas cónicas para acampar 30.000
hombres, y
F—Cincuenta anteojos de campaña.
18. Si el estado precario de su salud o
causas imprevistas impiden a Don
Pablo de Olavide presentarse en París
dentro de veinte días para seguir a Londres en su misión, Don Francisco de
Miranda procederá solo, y en este caso gozará de la misma autoridad, como si
fuese acompañado y ayudado por los consejos de su colega. Si circunstancias
imperiosas reclaman el apoyo de un colega, Don Francisco de Miranda queda
autorizado, si lo juzga conducente al mejor desempeño de la comisión que se le
ha encomendado, para asociar, en sus importantes funciones, a su compatriota
Don Pedro Caro, que se encuentra actualmente empleado por él en Londres, en una
misión secreta, o a cualquiera otra persona de cuya probidad y talentos pueda
ser responsable.
Y viceversa, si por causa del régimen
revolucionario en Francia, o por defecto de salud, Don Francisco de Miranda no
pudiere pasar a Londres, Don Pablo de Olavide tendrá igualmente el derecho de seguir
solo a desempeñar esta importante comisión y asociar a él un colega si lo
juzgare conveniente.
Los infrascritos, Don Francisco de
Miranda, Don José del Pozo y Sucre y Don Manuel José de Salas, delegados de la
Junta de Diputados de los pueblos y Provincias de la América Meridional,
después de un maduro examen de los artículos anteriores, declaramos que dichos
artículos deben servir de poder y de instrucciones a nuestros comisionados Don
Francisco de Miranda y Don Pablo de Olavide, enviados a Londres, y si fuere
necesario a Filadelfia; y queremos que las presentes suplan en toda forma
cualquier otro instrumento, por nosotros omitido, en fuerza de las
circunstancias políticas adversas que hoy pesan sobre este país. A fin de
facilitar las negociaciones, se han extendido dos ejemplares del presente
documento, uno en francés y otro en español destinado a la Junta de Madrid.
Estos son los únicos pasos que en los
actuales momentos hemos podido dar, porque nuestro compatriota y principal
agente Don Francisco de Miranda, ha tenido que vivir en el más absoluto retiro
a fin de sustraerse a los efectos del destierro con que se castiga hoy a todos
los ciudadanos que se distinguen por sus méritos y talentos, lo que ha sido la
única causa de la demora y demás contratiempos con que hemos tenido que luchar
en el desempeño de nuestro cometido.
Hecho en París el 22 de diciembre de 1797.
(L. S.)—J osé del Pozo y Su c r e .
Manuel José de Salas.
F rancisco de Miranda.
Conforme con el original.
F. de Miranda.
Duperou, Secretario.
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