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martes, 1 de junio de 2010

La ceiba del Vizcaíno está de cumpleaños Eloy Reverón

(Foto Eloy Reverón)
Mis vecinos de la avenida Manuel Felipe Tovar celebran el cumpleaños del árbol que sembró el fundador del taller de los frenos que se encuentra al pasar la seiba, ya subiendo hacia la heladería de la Crema Paraíso, en San Bernardino, Caracas.
Pocos recuerdan en la zona que la quinta La Palma, donde hoy está una agencia de festejos del mismo nombre fue la casa de Campo del Conde de Tovar. Casa donde funcionó entre 1958 hasta 1966, el colegio Tirso de Molina. Hoy debería ser museo de arte colonial como Anauco Arriba y la Quinta Anauco.
Hasta avanzado el siglo XX, ese lugar fue conocido como El Paraíso, según una colección de planos de Caracas publicada en 1967. El nombre de El Paraíso proviene de una tradición templaria de la Orden de los Caballeros de Santiago, vinculada al vallisoletano del Puente, mentado don diego de Lozada, quien según los rumores históricos, no fundó ciudad alguna, porque el sitio fue establecido por él como cuartel, al encontrar el punto estratégico entre el río Caroata y el río Catuche, el Anauco y el Guaire, los cuatro ríos de El Paraíso que señala la tradición.
Después de un cuarto de siglo de resistencia india, tratando de incursionar en el valle del Guaraira Repano, ubicado entre La Guaira y El Guaire, valle sagrado de los Kariña (los hombres), célebres por el grito Ana Kariná Roté, amucon papóroto itoto nantó, valle sagrado para ellos no solo porque abundaba la pira, sino porque se concentraba la fuerza vital de Natura, en su máximo poder, un sitio de poder, como diría Castaneda. Suena lógico: el asedio de Guaicaipuro no dio tiempo a protocolos, y por tal razón nunca encontraron el Acta de Fundación de la Ciudad. El mestizo Francisco de Fajardo había logrado penetrar porque su lengua materna era la misma que hablaba su tío abuelo Naiguatá y su abuelo Charaima. La forma como llegó con sus primos meztizos está reservada para otra reseña. Hago la referencia histórica para que tengan una idea y un testimonio de la manera como nos estamos comiendo El Planeta. Que no es cuestión de campañitas contra el Gobierno, es una tradición de cinco siglos, incrementado la violencia contra la vida en nombre del dios pagano del siglo XX, el desarrollo, antes el progreso, hoy la globalización. Siempre valió más un barril de petróleo que un árbol, que produce oxígeno y vida por siglos.
En abril de 1963 llegamos los Reverón García al Terepaima, conjunto residencial diseñado por un arquitecto de apellido Toro, discípulo de Carlos Raúl Villanueva ubicado en el primer arco de la avenida Manuel Felipe Tovar. Había entonces en la avenida un silencio interrumpido por el canto de las chicharras que tenían su hábitat en un túnel vegetal conformado por una hilera de samanes que comenzaba con el más joven de ellos que se encontraba, llegando a la redoma, donde ahora vive la Ceiba, y por donde discurrían algunos automóviles; no existía sino en los planos de Pérez Jiménez, la avenida Boyacá.
Según me contaba el profesor Izquierdo cuando solía encontrarlo en la ruta de la Loma del Viento, hacia el cerro de Papelón. En el archivo de la iglesia de San José, él había encontrado un documento donde constaba que el conde de Tovar había pagado al alarife de aquella iglesia para que sembrara los samanes, a fin de marcar el lindero de su condado con el de las propiedades del Marqués del Toro, a mediados del siglo XVIII. La edad que tuvieran los samanes no viene al caso, lo relevante es la inconciencia de los alcaldes que ya existían cuando los derribaron. También es verdad que se fueron cayendo sobre los carros en tiempos de lluvia, por negligencia, por no atenderlos. Pero aún seguimos creyendo que El Planeta es eterno.
Cuando mi tío abuelo, Pablo Delgado nos visitó la primera vez al Terepaima, buscaba inútilmente entre retazos del paisaje que reconocía su recuerdo: una tarde de 1908, cuando un amiguito que venía con él en una excursión a la hacienda de San Bernardino, murió ahogado en un pozo que después supe que estaba detrás del edificio Farol.
Vale la pena recordar que la rivera del río Gamboa donde sembró el alarife los samanes, se extendía por detrás del taller de los frenos en un pequeño cañón que se apreciaba entre la colina sobre la cual posa la quinta La Palma y la colina más grande donde posa el hotel Ávila, espacio que hoy ocupan, la avenida y dos hileras de edificios desde cuyas ventanas casi se tocaban las ramas de los árboles. Quiero hacer notar que según la referencia documental, la avenida Manuel Felipe Tovar está ubicada sobre el cause original del río Gamboa, afluente del Anauco y que está ubicado a una cuadra subiendo por la avenida Anauco, frente al Instituto diagnóstico y la Clínica Santa Ana. Por eso cuando llueve, la geografía recuerda sus caminos de agua, y la avenida inunda hasta las aceras.
Un poco más al sur, donde convergen la avenida Anauco con la Paraíso y la Vargas, se ubicó Manuel Cabré para pintar su cuadro titulado Gamboa Arriba. Próximo al encuentro o convergencia, o desembocadura del Gamboa sobre el Anauco que hoy pasa por debajo de la avenida Cecilio Acosta. Así se aprecia en la historia el deterioro de la Tierra. Celebrar la vida de un árbol, es tan importante como evitar su tala. Es allí donde está el sentido de la celebración de los vecinos. Es el saber popular que afirma que cada árbol menos son tantos centímetros cúbicos que baja el nivel de la represa del Guri.

lunes, 23 de noviembre de 2009

La Obra de J.M. Briceño Guerrero en la Teoría de la Historia de la Revolución Bolivariana por Eloy Reverón (Foto E.Reverón R.)


El presente texto corresponde al ayuda memoria elaborado para la conferencia de este título presentada en la V Feria del Libro en el parque Los Caobos en la ciudad de Caracas el día 22 de noviembre de 2009. Fue matizado tratando de responder las preguntas elaboradas por la distinguida concurrencia. La Presentación estuvo a Cargo de Angela Rizzo de la Revista Altagracia de la Biblioteca Nacional de Venezuela.

Para explicar teóricamente la Historia de la Revolución Bolivariana debemos comenzar aclarando que este es el nombre que se le ha asignado a un proceso que comenzó hace más de medio milenio, cuando la Indianidad del continente encubierto inició la resistencia a un modelo de sociedad colonial ajeno a sus necesidades y a su cultura.

¿Porqué Revolución Bolivariana y no resistencia Indígena?

Decimos que la revolución bolivariana se inició tres siglos antes de que naciera Simón Bolívar porque él ha representado la mayor y más efectiva fuerza bélica para expulsar físicamente a los invasores de ultramar. Digo físicamente porque las guerras del siglo XIX alcanzaron apenas la emancipación política a través de la fuerza de las armas. Las armas fueron compradas a crédito y generaron una forma de dominación adecuada a las necesidades y posibilidades de las potencias que se adueñaban del mundo después de la caída de Napoleón Bonaparte. Cuando neutralicemos los vectores de fuerza colonial que aún actúan, habremos alcanzado la emancipación integral.
Descartamos el uso del término indígena porque ese vocablo le corresponde al discurso de dominación, proteccionista y paternalista.
Llegamos a un punto donde identificamos la historia de resistencia. Un grupo humano que impone un modelo de sociedad colonial y otro que se resiste. El primero justifica su discurso argumentando una supuesta superioridad que llegó a ofrecer el don de la civilización, una religión superior, un conocimiento superior, un sistema de leyes superior. Oferta tan suprema que merecería la muerte y la Justa Guerra, quien la rechazare.

Cuando el filósofo elabora la Identificación de Europa desde una identificación con Europa elabora cuatro categorías conceptuales que enuncia como los cuatro principios de Europa: Principio Cristiano, Principio Señorial, Principio Imperial y Principio Racional. Una vez que los define, se dedica a explicar la interacción de estos principios en la constitución de Europa. Instruye o despierta en nuestra imaginación la manera de combinarlos y nos destaca la importancia sobre el lenguaje de estos principios para continuar explicándonos la culminación y la decadencia de estos principios en su ámbito de espiritualidad europeo.

¿ Porqué resistencia de la Indianidad?

La Indianidad es una condición asumida en el manifiesto de Cuzco en 1970. La idea fue repudiar la actitud de los indigenistas integracionistas, y repudiar el término indígena asumiendo que no necesitaban de abogados que los defendieran porque ya ellos eran abogados y sabían defenderse solos, al igual rechazaban las etiquetas de los científicos sociales. “Somos indios y nuestra condición, la indianidad.” Le agregué que Indios con mayúsculas para diferenciarlos de quienes no habían asumido la conciencia de esta identidad con el orgullo pertinente.

¿ Porqué encubrimiento y no descubrimiento?

Ya Enrique Dussel dedicó un libro a ese tema. América fue encubierta desde el instante mismo que se desconoce la existencia del otro. El único que existe es el europeo. Los padres misioneros reconocían la condición al Indio, sólo cuando se sometía a la creencia religiosa y renunciaba a su cultura. El evangelio compulsivo fue criticado y atacado en los tiempos del indigenismo integracionista.
La historiografía colonialista maquilla a la realidad histórica para escamotear y encubrir la lucha de los pueblos que cíclicamente se han opuesto a los vectores de la fuerza del dominio colonial.
No reconocer la existencia del otro, es asumir que no es semejante, si se le consideraba humano era en condición de menor de edad o de ser inferior. Ya no solo se le salvaba mediante la religión, después se le civilizaba en una especie de salvación con otro nombre. Se le favorece, se le desarrolla, eufemismos que se aplican incluso a los países. En un momento se justificaba una guerra de exterminio, cuando el "salvaje" se negaba a recibir ese “beneficio” de trabajar como esclavo para el amo que lo "eleva" a semejante categoría de cristiano.

¿Porqué hablo de un modelo de sociedad colonial ajeno a sus necesidades, si siempre se asumió que la cultura traída del otro lado del Atlántico les hacía el favor de sacarlos del atraso civilizándolos?

La idea se concentra en los beneficios económicos de la metrópoli. A la Casa Grande se entra a servir al amo. Incluso, en la época de las compañías petroleras, sólo entraban a los campos petroleros, los más blanquitos, y eso cuando iban a trabajar.
El modelo sigue siendo ajeno a nuestras necesidades. La economía monoproductora de materias primas, continúa siendo un modelo económico ajeno a la economía de una sociedad que busca el camino en algo que le dio por llamar socialismo del siglo XXI, y que hoy, Petróleos de Venezuela contribuye a construir mediante una distribución más justa de la renta petrolera orientándola a generar “la mayor suma de felicidad posible”.

¿ Para qué necesita la Historia de una teoría para contarla?

No solamente es necesaria una teoría para entender la historia, sino la necesidad de que esta teoría sea autóctona, vale decir, que argumente su ética y sus principios de análisis con una filosofía reflexionada desde nuestra propia realidad y para responder a nuestras necesidades.

Las teorías que se vislumbran; tanto detrás del discurso de los historiadores que simpatizan o se muestran en harmonía con el Gobierno, como el del oposicionismo; todos, se han inspirado en teorías diseñadas para explicar y fundamentar realidades ajenas a la nuestra. Teorías que incluso han fallado para explicarse a ellos mismos en diferentes momentos de la Historia. En tal sentido, la obra de Briceño Guerrero, es una mina de oro que aún no ha sido considerada por los historiadores venezolanos, quizá porque aquellos que citamos a un autor que no tenga un apellido muy extraño, anglosajón o germano, simplemente no nos toman en cuenta. Esto también forma parte del discurso de la ideología de la dominación.

¿ Y no da lo mismo llamarlos indígenas que aborígenes o indios?

El tema es que el lenguaje tiene su carga ideológica. Cuando decimos Indio con mayúsculas le asignamos una connotación liberadora. Cuando hablamos de indígenas, nos sentimos en medio de un status científico, pero en realidad se trata de más paternalismo. Hemos hablado de Historia de la Resistencia “Indígena” como si la Indianidad fuese la única que se resiste al modelo de sociedad colonial implantado, y reformulado durante más de medio milenio. Cada vez que la gente se revela, o exige enérgicamente un espacio en la Casa Grande, la crisis estremece el orden neocolonial y se producen reformulaciones del proyecto de implantación de sociedad colonial.

Los colonialistas han llegado a desconocer que cada vez que la cultura de la resistencia ha irrumpido en las puertas de la Casa Grande, ha sido porque se despierta el volcán del pueblo enfurecido, y se ha visto forzada a ceder espacio a los excluidos. El poeta Pablo Neruda decía que los pueblos despiertan cada cien años y el refranero popular que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.

Otro asunto que vale recordar es que se ha pensado en la historia de la Resistencia “indígena” como si los únicos Indios fueran ellos, y como si todos nosotros no fuéramos algo más que la sumatoria de toda la negritud, la indianidad y los europeos. Si somos algo más que la sumatoria de estas tres culturas, todos somos Indios, negros y europeos. Indios somos también todos los que nos oponemos al colonialismo y a sus fuerzas de dominación.

La teoría de la historia de la Revolución Bolivariana ha de ser autóctona, porque sólo nosotros somos capaces de explicarnos a nosotros mismos. Para eso los Nuestroamericanos contamos con filósofos, aunque se habían negado a incluirlos en los catálogos de la Historia de la Filosofía Universal. Para entender la teoría de la Historia de nuestro proceso debemos estar claros en que:


La Cultura de Dominación divide

a la Gente,al Trabajo y al saber

para controlar,acumular y dominar


Ubicados sobre este panorama, podemos vislumbrar que esa cultura de dominación ha dividido también a la historia a fin de mantener separadas las piezas como en un rompecabezas, para que no podamos ni siquiera vislumbrar la imagen de dominación colonial que se devela cuando podemos juntar las piezas.
De esta manera se nos habla de Descubrimiento, Conquista, Colonia, Independencia y República. Como si estos períodos fueran ciclos cerrados. Como si en nuestras zonas fronterizas no llegaran nuevos conquistadores matando Indios y buscando oro. Celebrando una independencia ficticia, para que no nos demos cuenta de que apenas libramos uno de los cuatro vectores de la fuerza del dominio colonial, la fuerza se compartió entre los otros tres vectores. Cuando se presentó la crisis de autoridad de principios del siglo XIX, los señores mantuanos, construyen un gobierno para “llenar el vacío de poder”, gran parte de ese gobierno estuvo representado por El Principio Señorial ejerciendo la función de la Corona. El símbolo del caballo con el lancero asume el control del Estado, hasta que el Estado se constituyó. Los revolucionarios habían quedado fuera de ese foro, en el foro alternativo de la Sociedad Patriótica.

Antes de aceptar o rechazar lo Europeo, debemos saber que es aquello a lo cual deberá resistirse el dominado, el colonizado, el sometido y el catequizado para alcanzar la liberación. Más adelante veremos que Nuestra América cuenta y ha contado con una legión de pensadores autóctonos, con espíritu liberador donde Briceño Guerrero ha sido de una importancia primordial porque debemos conocer que significa eso de Europa, para seleccionar lo que nos conviene y rechazar lo que nos oprime.

La importancia de la obra de Briceño Guerrero estriba en que es liberadora porque lo hace a través de la sabiduría. Porque es autóctona y nos explica a nosotros desde nosotros mismos, y a Europa desde nosotros mismos también. La diferencia con los filósofos tradicionales ha sido que ellos nos explican a nosotros desde la perspectiva de Europa y con los conceptos europeos, y a Europa con los ojos europeos. Briceño nos la explica desde nuestros propios ojos.

A comienzos de la década de los ochenta del siglo XX, JMBG vislumbraba la decadencia y la corrupción del modo de producción industrial en sus dos versiones y llegó hasta el tema del origen de esa situación.

En la segunda parte de Europa y América en el Pensar Mantuano, Caracas, Monte Avila, 1981, ubica a América desde una identificación con Europa y a América como una paideia. Nos presenta un panorama de la articulación Europa España América. Nos muestra con elocuencia a América como una expansión geográfica de la cultura europea, hasta hacernos sentir como europeos americanos, aclara la terminología, caracteriza a España y a la Conquista. Interpreta el sistema colonial como instrumento de la PAIDEIA penetrando en su complejidad, como se constituyeron los distintos linajes, la manifestación del imperio y el señorío. Explica con acertada elocuencia cómo las desigualdades fueron tejiendo un nudo de tensiones y cómo apenas comenzando la cuarta parte del siglo XX coloca la tan cacareada independencia entre signos interrogantes. En esos tiempos ya hablaba de la soga en la casa del ahorcado cuando señalaba que España había exacerbado la contradicción interna de los criollos cuando lo planteaba así: “combatir por la libertad de la madre patria contra sus invasores o aprovechar la ocasión para independizarse de ella con la ayuda de sus enemigos.” La falta de una aplicación de una teoría adecuada de la historia, no le ha permitido a muchos cultures de la historia colonialista, acertar en estas sutilezas. Que desde un discurso filosófico de la Historia nos permite entrar en el plano betaganmatizado de la lectura de nuestra historia.

¿Qué hizo el autor para transferir, todo este cúmulo conceptual a un espacio epistemológico que me permitiera relatar una historia de la Indianidad, desde el punto de vista del excluido, del que se resiste?, y ¿de qué manera crear términología y teoría para explicarla?.

Creamos una matriz epistemológica y sustituimos los cuatro principios: Imperial, Señorial, Cristiano y Racional; al utilizar los símbolos para interpretarlos, porque ellos permiten mayor flexibilidad para que los conceptos puedan contrariarse, sin causar el desconcierto que expresaba el recordado filósofo liberador, a la hora de hacer crítica a la obra de Briceño Guerrero. Me refiero al genial Ludovico Silva. Combinar símbolos resulta más elocuente y menos limitante que los conceptos y las definiciones para vislumbrar las abstracciones filosóficas. Como método pedagógico para instruir y desarrollar habilidades en la apreciación histórica.

El empleo de los símbolos para representar los cuatro principios enunciados por el filósofo durante proceso de la construcción de la teoría de la resistencia de la Indianidad, nos permitió visualizar esta obra desde una perspectiva global, y a través de la combinación de símbolos y la aplicación de la física manejando las fuerzas de dominio colonial con vectores representados simbólicamente con flechas para diferenciar los elementos dominadores con los liberadores, tal como en la física; y la elaboración de una ecuación algebraica, para despejar los factores o circunstancias que en el presente deben ser despejados para que la suma de los elementos de Dominación divididos entre los de Resistencia, puedan equiparar sus fuerzas para despejar así la Liberación, tal como se razonan las ecuaciones. De allí, la idea para visualizar en la conciencia revolucionaria, la forma de encontrar la mayor suma de felicidad posible para todos, tal como lo llevó el pueblo que condujo la fuerza de las armas para reconquistar el territorio del dominio militar foráneo.

Finalmente queda expresar que la teoría de la historia de la Revolución Bolivariana se concibe en el espacio tiempo de la filosofía. Allí donde el conocimiento es inseparable. Un espacio donde álgebra, biología, geografía, física e historia no llevan etiquetas que la separen, allí donde sólo el pensamiento poético es capaz de capturar la chispa de la invención científica. Desde ese espacio ha producido nuestra historia y la obra filosófica de este sabio de nuestra América que emerge como el primer filósofo que nos permitió iniciar la reflexión para emprender la construcción de una teoría autóctona de la historia mientras que después de varias décadas de que la obra de José Manuel Briceño Guerrero emergió firme y con la vista al frente en aquel mundo arrodillado ante los valores decadentes de una cultura de dominio que hoy se derrumba por el peso de la conciencia estimulada desde la inteligencia de estos sabios maestros.

domingo, 26 de abril de 2009