jueves, 7 de julio de 2016

Logia Fraternidad N 4 Eloy Reverón

Américo Carnicelli menciona tres logias vinculadas al nombre Fraternidad. La logia Fraternidad de Cartagena; la logia Fraternidad Bogotana y la logia La Fraternidad Colombiana que funcionaba en Caracas. Este autor da cuenta la fundación de varias logias por iniciativa del general Carlos Soublette, quien se desempeñaba cuando ejercía el cargo de Vicepresidente del departamento de Venezuela en tiempos de la Gran Colombia de Simón Bolívar.
General Carlos Soublette
en La Campaña de Carabobo
de Arturo Santana
Se fundamenta en una solicitud de carta patente que le enviara el general Soublette al señor William H Winder mediante una carta fechada en octubre de 1823. Según esta creencia, las solicitudes fueron dirigidas a la logia "Valor y Constancia" ubicada en la ciudad de Valencia; la logia La Fraternidad Colombiana ubicada en Caracas; y finalmente, para las logias Unanimidad y la Bolívar, ubicadas estas dos últimas en La Guaira. Finaliza el párrafo señalando que en la tenida del 11 de noviembre de ese mismo año de 1823, la Gran Logia de Baltimore emitió las cartas patentes solicitadas.

Según relata el investigador colombiano de origen italiano en este mismo capítulo de su libro.... Ver más

martes, 29 de marzo de 2016

La Identidad Caraqueña de Francisco de Miranda (El Investigador, el estratega) Eloy Reverón

Adjunto texto preparado para el discurso realizado por Eloy Reverón en el Concejo Municipal de Caracas, durante la apertura de la exposición de los artistas caraqueños en homenaje a Francisco de Miranda durante la celebración de su natalicio.

El culto al héroe adquiere sentido y su
justa dimensión cuando se asume como un
compromiso ético con la comunidad histórica
para continuar su obra.
Me han honrado con la responsabilidad de hablar brevemente, de un hombre que vivió una de las vidas más intensas en los espacios geográficos más diversos del mundo y en los momentos más cruciales en la crisis de las tres revoluciones burguesas de su tiempo, las cuales fueron registradas de manera magistral, con la más sólida formación y vocación enciclopedista, en su archivo personal, hoy día reconocido como patrimonio documental de la Humanidad.

Ante un tiempo y espacio en cuya relatividad se balancean los testimonios de su vida, y los escasos minutos que me otorgaron para hacerlo, me queda la alternativa de traerlo y compartido en lo más íntimo que podemos compartir con un personaje semejante. Nuestra identidad caraqueña.

Pensemos por un instante, qué significa la palabra identidad
¿Qué podemos reconocer como idéntico entre nosotros caraqueños de 2016 en el siglo XXI, colocados de frente con un caraqueño de 1750 que salió a recorrer el mundo antes de cumplir los veintiún años en el siglo XVIII.

Portada y contraportada del próximo libro del
Historiador sobre algunos aspectos del pensamiento
del Prócer
La identidad se nos presenta en la respuesta a la siguiente pregunta: ¿De dónde venimos? En nuestro documento de identidad lo describe directamente en los apellidos de nuestros padres y más allá el nombre completo de ellos que nos lleva por la ruta de nuestras propias raíces.

Francisco de Miranda Ravelo Rodríguez Espinoza. Estirpe de las Canarias en el África insular. Comerciante, hijos de vientres judíos conversos, como son los Espinoza y los Ravelo. Pero más allá del oficio que le valió el desprecio por la arrogante aristocracia mantuana. No debemos olvidar que de esa estirpe canaria está conformada gran parte de la ascendencia de nuestra ciudad capital.

Cuando un pueblo decide conmemorar una vida, es porque ha hecho un balance sobre los logros de esa vida y las metas que le quedan por alcanzar a ese pueblo que lo conmemora. Esa es la premisa de la cual partió el cronista de Caracas que más ha hecho por la identidad de la ciudad, sin perder de vista la estrategia de una historia en función de la emancipación de las mentes coloniales.

Enrique Bernardo Núñez
(1895-1964)
Enrique Bernardo Núñez fue talvez el único historiador y cronista de Caracas que rompió el molde propio de estos actos conmemorativos trascendiendo el aspecto episódico del héroe, porque no se interesó tanto en dar a conocer los detalles de su vida en la corte de Rusia, o si fue afortunado en el amor, si fue mariscal de Campo durante el proceso revolucionario de Francia, o la forma tan inteligente como logró salvar su cuello de la Guillotina. Este historiador no perdió de vista lo esencial, lo que aún se mantiene vigente. Me refiero a la verdadera vinculación de un pueblo con sus héroes. El compromiso ético que implica la conclusión y mantenimiento de sus obras.

En el caso que nos concierne estamos hablando de la investigación histórica como una estrategia para alcanzar el objetivo primordial del Plan de la Patria, consolidar el proceso de independencia. Saber hasta qué punto nos estamos acercando al logro de la independencia integral como continuación de la lucha iniciada por nuestros héroes.

Ha sido costumbre rendirle homenaje a la vida y a la obra de los héroes con toda la solemnidad del caso. Sin restarle grandeza a la dimensión del personaje, vamos a asumir el reto de enfocar la cuenta de la investigación desde la identidad caraqueña como estrategia política dentro del proyecto histórico al cual dedicó su vida Francisco de Miranda.

Entonces ser un caraqueño criado a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, no era algo tan simple como estar identificado con una pequeña aldea de una capitanía general del imperio español en América.
Esto es lo que la Historiografía Procolonial
encubre
Con esta ciudad de Caracas están identificados los hombres que realizaron históricamente el proyecto de emancipación. Desde sus inicios, personajes formados en la Universidad de Caracas, tales Francisco de Miranda, en la biblioteca del padre Carreño como Simón Rodríguez, Andrés Bello, formado en la biblioteca de Miranda, o Simón Bolívar, y Antonio José de Sucre que vino de Cumaná para estudiar ingeniería militar en la academia de matemática.  

La idea que queremos divulgar consiste en identificar la distancia entre la Caracas de este grande hombre 1750-1816 y nuestro presente en virtud de los logros emancipadores que aún están pendientes en la agenda de la historia.

La vida de Miranda, como lo dijo el Cronista de la identidad caraqueña es el tema de La Libertad. Recordaba Enrique Bernardo Núñez que “A doscientos años del nacimiento de Miranda el gobierno colonial tiene furiosos defensores entre nosotros. La mente de nuestro país es y sigue siendo colonial.” Después de doscientos sesenta y seis años no sabemos a ciencia cierta cuantos herederos de esas mentes coloniales quedan.

¿Cuál es la Caracas que identificó a estos hombres de mundo que partieron todos para no regresar vivos? Pareciera contradictorio. Los historiadores inclinados a la colonialidad del poder lo sitúan como a un extranjero porque vivió más de cuarenta años fuera de Venezuela. ¿Qué tiene Caracas? Cuál es su encanto, que tienen que preguntárselo a un poeta, como le respondió a mi primo un Boxeador a quién le habían formulado esa pregunta.
 Pero no lo vamos a preguntar a los poetas, se lo preguntaremos a nuestra historia. ¿Qué tiene Caracas? Un compromiso ético que nos impone la identidad con nuestra comunidad histórica.
Es necesaria una revalorización del culto a los Héroes

Son dos Caracas en una, aquella que había surgido de la explotación de la mano de obra esclavizada que conformó a los grandes cacaos bajo la dinastía de los Borbones y dio espacio para la llegada de libros y la conformación de una rebeldía que se oponía al intento por parte de la Corona española, de monopolizar y controlar por la vía de la fuerza de las armas y de la Compañía Guipuzcoana, la actividad económica de la Capitanía general. Ella encontró a la rebeldía de otros canarios de la Candelaria como fueron Juan Francisco de León, Mikaela Delgado y Salvador Delgado Espinoza. Que no fueron antecedentes de la independencia como ha sugerido la historiografía procolonial encargada por la Oligarquía Conservadora para justificar su dominio. Fue el antecedente de una explosión social que duró un siglo, de revueltas políticas, en busca de una justicia social no definida, o sintetizada en la palabra Revolución.

La otra Caracas, aquella que se inundó con la llegada del petróleo, extraído por  otra Guipuzcoana, pero ahora petrolera, de la que ha surgido este mundo complejo de enfrentamientos contra el mundo de los grandes cacaos de la meritocracia que no pudieron entender, que aquella Caracas de Francisco de Miranda, de Juan Francisco de León, sigue siendo la Caracas Rebelde que niega a dejar olvidar su memoria histórica detrás de las películas de vaqueros y de INDIOS, donde el invasor siempre el bueno. No, nos negamos a olvidar nuestro compromiso con la historia, y con aquellos de nuestros antepasados que siempre lucharon para alcanzar la Libertad, la Unión, la Integración para alcanzar el noble objetivo histórico trazado en el Plan de la Patria, la consolidación de la Independencia Integral para incluir a todos en ese ideal de la Vida Plena que resucitó el Comandante Chávez en el proyecto político del Libertador Simón Bolívar.

                                                                      Muchas Gracias
GDC,
Caracas 28 de marzo de 2016



domingo, 7 de febrero de 2016

El Silencio Eloy Reverón

Cuentan que un candidato a ingresar como aprendiz en la construcción del Gran Templo se hallaba solo superando una de las pruebas impuestas para alcanzar su propósito de ingresar a la cofradía. Se hallaba solo en medio de la noche oscura con un arco y una flecha. Le habían dicho que la llave para abrir el cofre donde se encontraban los instrumentos para la ceremonia de iniciación. Para encontrarla y poder abrir el cofre era preciso descifrar el sentido de la palabra SILENCIO.

Fue así como el candidato avanzó toda la noche oscura en medio del bosque. Durante todo el camino lo pasó pensando sin parar un solo instante, paraba de caminar pero no podía detener su pensamiento. Se movía tan rápido que hacía un estruendoso ruido interno tan infernal que no lo dejaba escucharse ni a él mismo.
En realidad no estaba seguro si el silencio significaba que no debería repetir los secretos que le fuesen encomendados. O si consistía en un ejercicio que lo obligaba a no hablar absolutamente nada ha ver si podía escuchar las palabras que oía. Lamentablemente no las escuchaba porque el piloto automático no le permitía escuchar su ruido interno que ya estaba elaborando la respuesta mucho antes de que terminasen de formularle la pregunta.
Cansado de caminar sin que se asomara la más leve oportunidad de que amaneciera, parecía que el tiempo se había detenido. Pero su pensamiento ni siquiera disminuía la velocidad, menos detenerse a parar el ruido interno de sus propias ideas.

Extenuado se recostó sobre la laja que tapaba el cofre donde se guardaban los instrumentos para su iniciación. En seguida oyó un ruido en lo alto de lo que parecía la rama de un árbol, el canto de un ave descomunal. De una vez tensó su arco y disparó la flecha. Cuando el ave cayó bajo sus pies. Siguió pensando que si el ave hubiera guardado silencio ahora estaría viva. El candidato regresó orgulloso de su intelecto por haber encontrado la respuesta de manera tan fácil.


Sobre la rama del árbol estaba otra ave que pensaba silenciosamente hacia sus adentros, que si él hubiera escuchado el canto del ave asesinada, con el cuál trataba de decirle donde estaba la llave del cofre sobre el cual se había recostado. Pero mató al ave antes de escuchar lo que estaba diciendo.

lunes, 18 de enero de 2016

La Negritud de Bolívar Eloy Reverón

La realidad con respecto a la negritud o la supuesta indianidad de Bolívar no ha convencido a buena parte de la población venezolana aunque ha sido aclarada por los especialistas en antropología forense venezolanos, avalados por la experiencia y alto nivel de prestigio mundial con que ellos cuentan. Si consideramos que en el siglo XXI, está comprobado que la humanidad entera tiene su origen en África, ese conocimiento tardará mucho en internalizarse en la ideología racista todavía imperante. No obstante lo señalado vamos a dar a comentar algunas imágenes de Simón Bolívar, poco difundidas, tal vez por los mismos motivos racistas.


En la sociedad del siglo XIX, el color de la piel era un certificado para la aceptación social. Lo que hace equivalente a un tono más oscuro, con un grado de exclusión en la escala social. La negritud o la indianidad era sinónimo de puerta cerrada a la condición de noble aunque contara con el dinero para compran esa gracia. Solo el poder real, vale decir, el poder del Rey, claro está mediante el pago por ese derecho podía cambiar esa realidad.

De allí proviene una tradición histórica que se conoce como “El Nudo de la Marín”. El simple hecho de referirse a la bisabuela...  Ver mas

viernes, 4 de diciembre de 2015

Teoría Bolivariana de la Historia (Fundamento Estratégico)* Eloy Reverón


Resumen

El presente artículo tiene por objeto divulgar adelantos de las investigaciones realizadas por el autor con respecto a la historicidad de la Teoría Bolivariana de la Historia y sus fundamentos, partiendo de la observación, el análisis, y explicación de la historia a través de la praxis revolucionaria de Simón Bolívar y el rescate de su visión estratégica de la Historia por parte del comandante Hugo Chávez Frías, la cual fue utilizada como instrumento estratégico para su prospectiva de lucha política en virtud del alcance de la Independencia Integral para la construcción de un nuevo modelo social bolivariano para el siglo XXI.

                                             Teoría Bolivariana de la Historia

La Teoría Bolivariana de la Historia parte de una concepción estratégica de la historia concebida como el conflicto entre las fuerzas de dominación colonial y la fuerza de resistencia liberadora; de la acción hegemónica colonialista contra la fuerza revolucionaria bolivariana; y desde la consolidación del neocolonialismo estadounidense a la integración latinoamericana promovida por Hugo Chávez Frías desde la Revolución Bolivariana. Observada desde su momento primordial ya definido como el encubrimiento del otro en 1492 (Enrique Dussel 1992) y se expande con el juramento de la consolidación de la Independencia Integral (Chávez, Avenida Bolívar Caracas, 13 04 2010). VER MAS

(*) Publicado en: Ámbito Cívico Militar, Caracas, mes de mayo de 2015 n 4 7 p p 60-63

lunes, 5 de octubre de 2015

¿Qué entendía Simón Rodríguez por Filosofía? Eloy Reverón

Es muy difícil establecer lo que pensaba una mente tan inquieta y tan despierta como la del filósofo americano a quien la "Ideología Venezolana" impuesta por la historiografía impuesta por la Oligarquía Conservadora establecida en Venezuela a partir de la destrucción del proyecto político de Simón Bolívar en 1830... ver más

domingo, 4 de octubre de 2015

Contrucción de un concepto de Historia Eloy Reverón



Angelus Novus
Fuente:https://es.wikipedia.org
Sirva el presente texto como primera piedra bruta para labrar el primer cubo para la edificación de este primer concepto fundamental para el semillero de ideas que pretendemos cultivar… ver más 

miércoles, 22 de julio de 2015

Los Mapas de Venezuela Eloy Reverón

                                                                        Cartografía Antigua de Guayana Edelca, 2000-p 373
El territorio de la República Bolivariana de Venezuela es y será siempre el establecido durante la creación de la Capitanía General de Venezuela por Real Cédula firmada y  por el rey Carlos III en 1777. El principio jurídico del Utis Posidetis. Este ha sido el criterio para establecer los límites con Colombia y ha sido la posición oficial e histórica de Venezuela en su reclamación territorial con la Guayana Inglesa y luego con Guyana.
 Dibujo: Daniel de Barandiaran
La Guayana Esquiba, su tierra y su gente
 En el mismo instante que España reconoció a Venezuela como república independiente, los secuaces de la Reina Victoria comenzaron a cruzar hacia esta ribera del Esequibo Vibrador. No era lo mismo invadir el territorio que por derecho le corresponde a una potencia europea, que a una republiquita dividida por las mezquindades de su clase dirigente. Allí surge la lección histórica de lo que habían advertido Francisco de Miranda y Simón Bolívar. La razón de ser de la Gran Colombia: la integración.
Cartografía Antigua de Guayana
 Edelca, 2000-p 282
El plan para la invasión de nuestro territorio tiene una data más antigua de la que siempre han pensado quienes suelen improvisar sobre este tema tan delicado. No es el caso de insignes historiadores como Enrique Bernardo Núñez, el doctor Herman González Oropeza y Pablo Ojer, sin menos precio por otros autores, pero es que fueron ellos, quienes asumieron estos temas de historia territorial como una pasión de vida, como compromiso ético para las generaciones venideras. Mi reconocimiento y veneración a la hora de transmitir sus herencias. 

sábado, 27 de junio de 2015

Eloy Reverón: Negro Primero y el Primero de los Negros

A partir de este momento de 2015 celebramos el 24 de junio como día del Ejército popular. Ese es el símbolo que alude el ingreso de un cofre vacío que reconoce la presencia del Negro Primero al Panteón Nacional. No se trata de unos restos mortales, sino de un símbolo que reconoce a la negritud como una parte importante de toda la gama de colores que tratan de definir nuestra venezolanidad.
 
Pedro Camejo
Es el reconocimiento de ese espacio para el héroe popular anónimo que había sido siempre excluido de una memoria histórica donde es precisamente ese pobre en sus chozas quien está detrás del héroe, y sin el cual el héroe no existiera. Y es por eso que el Gobierno no encontraba mejor manera de hacerle este justo reconocimiento en aras de la igualdad.

Por eso digo que del Negro Primero al Primero de los Negros como José Leonardo Chirino y al mismo presidente Petion, a quien la historia del colonizador lo percibe como alguien de otra historia porque lo conquistaron los franceses y no los españoles. Es precisamente en este tipo de detalles donde se aprecia el discurso de la historia para la dominación.


Al margen de intereses mezquinos, se trata del reconocimiento histórico de un pueblo que se lanzó a un estallido social en una búsqueda instintiva por defender no solo su Libertad, sino por alcanzar su igualdad y en contra del sistema colonialista esclavista español, que heredó la Oligarquía Conservadora al reinstalar su hegemonía en 1830, esclavitud que vino a ser abolida, sólo cuando resultó ser más barato alquilar a los esclavos que comprarlos. Pero sin ir muy lejos también es aquel cuyo nombre jamás estuvo registrado en partida ni en acta de nacimiento alguna, porque nunca bajó del cerro hasta aquel febrero cuando las balas del FMI lo callaron para siempre.

Aunque antes que la esclavitud, los soldados de Su Majestad habían llevado a la práctica un modo de producción que no aparece ni si quiera en los manuales del materialismo histórico. Me refiero a la explotación de la mano de obra desechable. Algo tan abominable como tomar a un ser humano como si fuera una fruta de un árbol y obligarlo a sacar perlas del fondo del mar hasta que se muera. Me limito a mencionarlo porque es materia de la teoría bolivariana de la historia, la cual merece un espacio aparte. Por ahora nos interesa dejar sentado que es un espacio simbólico que representa a toda la negritud excluida del culto que la patria le rinde a sus antepasados gloriosos.
La historiografía para la Dominación
separa espacialmente la Historia. No considera a Petion
como a uno de los nuestros

Para que los godos de siempre entiendan algo que contradice los enunciados de su cultura de dominación, es difícil hacerlos comprender, sobre todo, a los diputados godos que no quisieron asistir al homenaje, que según los últimos adelantos de la ciencia antropológica, todos somos descendientes del continente africano, o como bien acuñaron los amos de estos godos locales, somos afrodescendientes.
 
Petión Apoyó a Bolívar
y a todos los patriotas que acudieron
a su protección
Esa godarria tampoco puede entender por qué tres cientos años dominio cultural no podían ser borrados mediante la firma del Acta de la Independencia, y una década de guerra civil no había sido suficiente para alcanzar los objetivos últimos de los más humildes, de los herederos de la sangre que había forjado las bases económicas de lo que sería el capitalismo mundial. Esto mucho menos porque la historia de los godos tampoco lo ha explicado. Hagamos un esfuerzo.

Provisionalmente nos interesa dejar sentada la idea de que el 24 de junio es un día relativo a varias celebraciones de gran importancia para la historia de la Humanidad. Desde gran revolución agraria, los pueblos de nuestra América celebran el solsticio de verano durante la sexta luna del año. Cito a manera de ejemplo la fiesta del INTI RAIMI como fecha de la apertura a la gran cosecha del Maíz celebrada por los incas como herencia de otras culturas más antiguas que ellos.

La herencia pagana del cristianismo la sincretiza como fiesta de San Juan, quién fue reconocido por los masones, tanto católicos como protestantes como su santo patrono en su día internacional.
Históricamente se ha especulado la versión de que la celebración de una batalla decisiva fue resultado del acuerdo firmado y sellado con un abrazo en la ciudad de Santa Ana de Trujillo por los generales Pablo Morillo en nombre de su rey, y por Simón Bolívar en nombre de la Gran Colombia. Pero esto es una versión historiográfica construida a partir de la desintegración del proyecto político del Libertador en el año de 1830.
Monumento que alude símbolos masónicos
en Santa Ana, lugar del encuentro

Fotografía: Eloy Reverón
Mientras la América toda existió en una sola nación como un solo Estado emancipado la batalla de Ayacucho fue la fecha de la gran batalla mediante la cual los ejércitos patriotas unidos echaron al Ejército de los Borbones. De manera que también existe una Orden de los Libertadores como creación de la república que surge de la división de la Gran Colombia, mientras cada republiquita separaba su espacio geográfico y su tiempo histórico al servicio de los nuevos colonizadores que se adueñarían de ellas a través de una nueva forma de conquista: la deuda externa negociada por separado para mejor beneficio del acreedor.

Si no caemos en la trampa de la historia para la dominación, la cual divide espacial y temporalmente la historia para dividir de igual manera nuestra consciencia histórica y de esta manera evitar el ejercicio de la praxis revolucionaria, la cual está directamente ligada al juramento que solicitó el presidente Chávez a más de 40 mil milicianos en la avenida Bolívar en el año 2010. Un juramento abalado por sus padres, vale decir, por el espíritu de nuestros ante pasados como diría la indianidad.
Mano de obra desehcable
Todo esto lo digo como una persona que ha dedicado su vida a estudiar la historia como camino de búsqueda espiritual en las raíces ancestrales y en el hallazgo de esa identidad con mi comunidad histórica donde encuentro a la historia como instrumento de cambio social, como camino hacia la libertad y la igualdad hacia la cual nos conducen los cinco caminos históricos desde donde viene el Plan de la Patria, en la búsqueda de la vida plena como la entendían los griegos y los incas, o la mayor suma de felicidad posible como la explicó El Libertador. Pero sobre todo, para encontrar la ruta íntima de la ética como compromiso ancestral a favor de nuestra descendencia.
´Fotografía de Heberto León
Entonces dejamos claro que en el Panteón no está solo Negro Primero representado en ese cofre, sino que él representa también al Primero de los Negros, como dije, a José Leonardo Chirino y la fuerza histórica que recibió desde la Quisqueya, primera república fundada en 1804, base de operaciones utilizada tanto por Miranda en el inicio de la guerra por la independencia de nuestra América, tal como lo expresó en su manifiesto de Coro. Pero también la negritud del Haití de Petión como protector de Bolívar, Mariño, Sucre, Piar y todos los patriotas que encontraron apoyo en la República independiente de América donde se había abolido para siempre la esclavitud.

Pero todavía existe una esclavitud sutil, como la llamaba Alí Primera. Su látigo no marca la espalda pero deja una cicatriz más profunda en la conciencia. Es la hipnosis colectiva promovida desde las pantallas luminosas del cine, la tv y los avisos luminosos de la ciudad. Inducen a los mediante la proyección de imágenes agradables de jóvenes sensuales gozando de buena salud, jugando bajo el sol y la playa, mientras subliminalmente le ordenan a consumir veneno. Adictos mueren millones de seres prematuramente, y todavía hablan de Libertad.

sábado, 30 de mayo de 2015

Poder Obedencial X Eloy Reverón

Cuando el flujo de información no fluye de manera bidireccional  entre la persona que ejerce el liderazgo y la comunidad que lo propone sucede lo que habitualmente acontece con la política. El
Foto Diario Ciudada Caracas 2015
poder político se fetichiza.
Fue la poeta Gloria Martín quien lo expresó con mayor claridad: “Un candidato es un señor que ofrece siempre lo mejor y está a punto de sufrir, total amnesia, cuando mañana si es que gana hará lo que le venga en gana dejando atrás mil infelices con cuatro palmos de narices… , lo político como tal se corrompe como totalidad porque su función esencial quedó destruida en su fuente de origen.
La denuncia que hizo popular al comandante Hugo Chávez, fue sin duda, su denuncia  del poder fechitizado por los cogollos de los partidos políticos. Las cúpulas corruptas, como solía repetir durante sus campañas iniciales. Pero más allá de las cúpulas podridas está la complicidad política de un pueblo que se lo permitió, una comunidad política entera que lo consintió tornándose servil en lugar de ser autora de la construcción de su destino en el campo  de lo político.
Democracia participativa, la restitución del poder de las bases, lo que una de las lecturas importantes del Comandante: Política de la Liberación Vol II (La arquitectónica) de Enrique Dussel, autor reconocido por el presidente Hugo Chávez con el Premio Libertador al Pensamiento crítico.
Eloy Reverón en la Plaza Candelaria
 16 de mayo de 2015












El poder obedencial está profundamente arraigado a la memoria colectiva de las comunidades indígenas de nuestra América, entre las cuales Dussel destaca las comunidades aimará Quehua del altiplano andino. Nosotros contamos con una referencia más cercana en la Sierra de Perijá. La figura política del Ñ´atubay, una forma de liderazgo autóctona poco divulgada en la historia de Venezuela.
Resulta que estas comunidades barí hacían vida comunal en las inmediaciones del Gran Coquibacoa, de donde fueron desplazados por la gente de Alonso de Ojeda y las sucesivas olas de invasores, quienes los habían arrinconado en la zona de Casigua, entre el lago de Maracaibo y la sierra de Perijá, en las inmediaciones del río Tárraga, de donde fueron nuevamente desplazados a mediados del siglo XX, cuando se instalaron las compañías petroleras con sus campos petroleros y sus cercas eléctricas en la zona de Gacigua del Cubo. Hoy sobreviven a la Globalización gracias a su institución política, a la cual la teoría filosófica de la liberación reconoce o identifica como poder obedencial.

Esta factibilidad del poder político va más allá de la unión de las voluntades de los miembros de la comunidad unida consensualmente. Esto no es suficiente para describir esa forma de poder político. Hace falta situarse en los diversos campos donde se ejerce la política, el espacio de la cooperación, de coincidencias y de conflictos. Conocer los límites de cada campo, y sobre todo, los puentes que los intercomunican.
Este sistema de participación creciente propuesto por el líder consensual por excelencia, Hugo Chávez Frías está en riesgo de extinción. El sistema de participación creciente propuesto por la revolución Bolivariana en Venezuela, a pesar de sus respectivos ecos en la revolución de Evo Morales en Bolivia, o la Revolución ciudadana de Jorge Correa en Ecuador, existe esa debilidad.
La América toda viene despertando, los líderes surgen y decaen cuando no interpretan o no actúan conforme a la realidad. Es responsabilidad de los pueblos no permitir que sus líderes se fetichicen en el poder.
Cuando se propaga la idea de que el pueblo elige las candidatas y los candidatos de la Patria, 
no debem
Durante una entrevista para Todos Adentro
Caracas, 2005
os olvidar, que si eso es realmente cierto. Entonces, lo más importante es poder establecer un flujo de comunicación bidireccional entre el Soberano Pueblo y el líder propuesto por cada comunidad.
Una propuesta concreta es darle más energía al poder popular  con la idea bolivariana de unión e integración de las 16 UBCH del Circuito N 3 en el cual están dispuestos los primeros campos donde habremos de organizar, al menos una patrulla de siete compatriotas comprometidos con el flujo de información que mana del corazón de cada comunidad. Para eso debemos internalizar el último aliento del Libertador “que se consolide la unión”, a Chávez le correspondió sembrarla y abonar esa idea boloivariana, ahora le toca al pueblo que le impuso ese compromiso histórico, su sensibilidad se puso de manifiesto cuando lo supo interpretar. Hagamos genuina esa unidad legado por Chávez, no perdamos de vista el sentido histórico de los cinco grandes objetivos del Plan de la Patria.

lunes, 27 de abril de 2015

Documentos Mirandianos relativos a la Integración de nuestra América. Eloy Reveron

El documento conocido como Acta de París de 22 de diciembre de 1797, el cual traemos como motivo de lectura está centrado en el proceso de conformación de una América Unida, posibles antecedentes históricos de la Integración de nuestra América, término que Francisco de Miranda utilizó en otros documentos que presentamos en esta serie.

Francisco de Miranda siempre apreció a la América Hispana unida como una sola nación. Sabemos que esta apreciación fue consecuencia de un viaje que realizó por los Estados Unidos, en su condición de oficial español, prócer de la independencia de los Estados Unidos. Destacado por su formación académica de alto nivel, sus apreciaciones sobre la historia militar y la estrategia en las principales batallas de la guerra de Independencia de los Estados Unidos, le forjaron un prestigio público que trascendió a la prensa y a los informes diplomáticos.

En un momento pensamos que observar la prospectiva económica, naval y militar que desarrollaba aquel conjunto de ex colonias británicas integradas en aquella nación de la costa atlántica que emergía con fuerza hacia el futuro, sumada a la realidad de su situación personal, le hicieron abrazar la idea de emprender un proyecto que se fue convirtiendo en el sentido de su vida, encontrar el apoyo necesario para realizar la independencia de nuestra América. En las mismas notas donde habíamos hecho la observación de que la mente estratégica de Miranda pudo haber concebido a la América española unida como fuerza de balance frente a los Estados Unidos, encontramos datos poblacionales donde apreciábamos que la cifra poblacional de nuestra América sobrepasaba a la de los Estados Unidos en diez millones de habitantes, a pesar de haber recibido una estocada en el área educativa con la expulsión de los Jesuitas por temor de que emanciparan a las colonias, la primera universidad de la América española fue establecida en 1535. Una América culta libera su mente, mente liberada rompe cadenas de esclavitud.

El documento que presentamos en primer lugar, fue comentado por muchos autores antes de ser hallado en la Revista de Edimburgo, el cual se prestó para un sinfín de especulaciones para teorías conspirativas, pero que al salir a la luz pública, los catorce tomos que constituyen el archivo personal de Francisco de Miranda, hoy patrimonio documental de la Humanidad, comenzaron a disiparse toda la fantasía chismográfica elaborada en torno a su personalidad.

Una de las primeras obras elaboradas con cierto método que se divulgaron sobre Francisco de Miranda fue la de don Ricardo Becerra: Ensayo histórico documentado de la vida de Don Francisco de Miranda, general de los ejércitos de la primera República francesa y generalísimo de los de Venezuela; y la imprimió en Caracas, imprenta Colón, Sur 4, número 26,—el año de 1896.

Entonces se escribía centrando la atención sobre los personajes en la historia, no apreciada como sucesión de procesos. Esforzados en comentar la forma como caminaba, o como ceñía la frente cuando hablaba. Este trabajo también adolece de caer en la trampa de repetir opiniones de seres envidiosos que siempre trataron de minimizar la estatura intelectual, política, diplomática, cultural y social de Miranda, haciéndose eco de descalificativos superfluos elaborados por esa clase social que nunca le perdonó su acenso al mundo y a la historia internacional.

D. Bartolomé Mitre, historiador argentino dedica a Miranda algunas páginas de su narración en su libro sobre San Martín. También en la tónica del culto al héroe y colocando la pueril competencia entre cuál de los héroes nacionales era más héroe, así como si fueran arqueros de alguna selección de futbol.

A esta lista de los escritores americanos que se han ocupado de Miranda, debemos agregar el nombre de Restrepo, primer historiador de la Revolución de Colombia, y el de D. José Félix Blanco, quien recogió algunos documentos pertinentes a la vida del Precursor, y expresó sobre él su juicio, recogido también por Becerra.

Finalmente, en la decada de los treinta del siglo XX, fue gracias a la crítica de Monseñor Eugenio Navarro, de la Academia Nacional de la Historia de Caracas, quien ajustó la crítica historiográfica en torno a las fantasías en torno a la naturaleza de este documento, del cual nos interesa su carácter de documento público donde se establece la independencia de las colonias españolas en América, como un proyecto continental.
Acta de París, 22 de diciembre de 1797

Nosotros, Don José del Pozo y Sucre y Don Manuel José de Salas, delegados de la Junta de Diputados de los pueblos y Provincias de la América meridional, reunida en la ciudad de Madrid, España, el 8 de octubre de 1797, para convenir en los medios más conducentes a realizar la independencia de las Colonias Hispano-Americanas:
Habiéndosenos ordenado trasladarnos a Francia para reunimos con nuestros compatriotas, Don Francisco de Miranda, antiguo General del ejército  y nuestro agente principal, y Don Pablo de Olavide, que fue Intendente de Sevilla, ambos Delegados igualmente de dicha Junta, no sólo para deliberar conjuntamente sobre el estado de las negociaciones seguidas con Inglaterra en diferentes épocas, para nuestra independencia absoluta, especialmente las iniciadas en Londres en 1790 con el Ministro inglés, en virtud de las conferencias de Hollwood, las cuales han sido aprobadas por las Provincias que han tenido conocimiento de ellas, sino también para terminar dichas negociaciones abriendo el camino para una estipulación solemne que dé por resultado la independencia, según lo demanda el interés y la voluntad de los pueblos que habitan el continente de la América del Sur y están oprimidos por el yugo español; Nosotros los infrascritos Don José del Pozo y Sucre, Don Manuel José de Salas y Don Francisco de Miranda, reunidos en París el 2 de diciembre de 1797, después de haber verificado nuestros poderes respectivos, hemos procedido como sigue: Considerando que Don Pablo de Olavide no ha comparecido, no obstante la invitación que le hicimos en su residencia, cerca de Orleans; Considerando que ha transcurrido tiempo suficiente para recibir su respuesta; Considerando que el estado precario de su salud, unido al régimen revolucionario que hoy existe en Francia, lo imposibilitan probablemente para tomar parte activa en nuestras deliberaciones; Considerando, en fin, que las circunstancias actuales son tan apremiantes que no permiten la menor dilación, los infrascritos, delegados, hemos creído necesario para interés de nuestra patria, continuar nuestros trabajos, y hemos convenido solemnemente en los artículos siguientes:

1° Habiendo resuelto, por unanimidad, las Colonias Hispano-Americanas, proclamar su independencia y asentar su libertad sobre bases inquebrantables, se dirigen ahora aunque privadamente a la Gran Bretaña instándole para que las apoye en empresa tan justa como honrosa, pues si en estado de paz y sin provocación anterior, Francia y España favorecieron y reconocieron la independencia de los Anglo-americanos, cuya opresión seguramente no era comparable a la de los Hispano-Americanos, Inglaterra no vacilará en ayudar la Independencia de las Colonias de la América Meridional, mucho más cuando se encuentra empeñada en guerra contra España y contra Francia, la cual
(Francia) a pesar de reconocer la soberanía y la libertad de los pueblos, no se avergüenza de consagrar, en el artículo. . . del tratado de alianza ofensiva y defensiva con España, la esclavitud más abyecta de catorce millones de habitantes y de su posteridad; y esto con un espíritu de exclusión tanto más odioso, cuanto que afecta proclamar, respecto de los otros pueblos de la Tierra, el derecho incontestable que tienen de darse la forma de gobierno que más les agrade.

2° Un tratado de alianza, semejante al que Su Majestad cristianísima propuso a los Estados Unidos de América, debe servir de norma para completar esta importante transacción, con la diferencia, sin embargo, de que se estipularán, en favor de Inglaterra, condiciones más ventajosas, más justas y más honrosas. Por una parte la Gran Bretaña debe comprometerse a suministrar a la América Meridional fuerzas marítimas y terrestres con el objeto de establecer la Independencia de ella y ponerla al abrigo de fuertes convulsiones políticas; por la otra parte, la América se compromete a pagar a su aliada una suma de consideración en metálico, no sólo para indemnizarla de los gastos que haga por los auxilios prestados, hasta la terminación de la guerra, sino para que liquide también una buena parte de su deuda nacional. Y para recompensar hasta cierto punto, el beneficio recibido, la América Meridional pagará a Inglaterra inmediatamente después de establecida la Independencia, la suma d e .. . millones de libras. ( La Revista de Edimburgo, fija esta suma en treinta millones de libras)

3° Las fuerzas marítimas que se pidan a Inglaterra no excederán de veinte barcos de guerra; las fuerzas de tierra no excederán de 8.000 hombres de infantería y 2.000 de caballería. En la alianza defensiva que se pacte, se estipulará que, no necesitando Inglaterra de soldados de infantería, ni de recursos marítimos, la América, en este caso, pagará su contingente naval en dinero.

4° Una alianza defensiva entre Inglaterra, los Estados Unidos y la América Meridional está indicada de tal manera por la naturaleza, por la situación geográfica de cada uno de los tres países, por los productos, la industria, las necesidades, las costumbres y el carácter de esas naciones, qüe al formarse la alianza tiene que ser duradera, sobre todo si se tiene el cuidado de consolidarla por la analogía, en la forma política, de los tres gobiernos; es decir, por el goce de una libertad civil sabiamente entendida y sabiamente dispuesta. Puede decirse con seguridad que ella será el último asilo de la libertad, audazmente ultrajada por las máximas detestables que profesa la República francesa; el único medio de formar un contrapeso capaz de enfrenar la ambición destructora del sistema francés.

Se hará con Inglaterra un tratado de comercio, concebido en los términos más ventajosos a la nación británica; y aun cuando debe descartarse toda idea de monopolio, el tratado le asegurará naturalmente, y en términos ciertos, el consumo de la mayor parte de sus manufacturas, pues la población es de cerca de catorce millones y se surte de manufacturas extranjeras y consume una multitud de artículos de lujo europeos. El comercio de Inglaterra tendrá además ventajas considerables esparciendo por todo el mundo —por medio de sus capitales y sus factorías— los frutos preciosos y los abundantes productos de la América Meridional. Las bases de este tratado serán tales que no prohíban la introducción de ninguna mercancía.

6° El paso o navegación por el Istmo de Panamá, que de un momento a otro debe ser abierto, lo mismo que la navegación del lago de Nicaragua, que será igualmente abierto para facilitar la comunicación del mar del Sud con el Océano Atlántico, todo lo cual interesa altamente a Inglaterra, le será garantizado por la América Meridional, durante cierto número de años, en condiciones que no por ser favorables lleguen a ser exclusivas.

7° En las circunstancias actuales no se harán tratados de comercio con los aliados de la América Meridional, porque los derechos de importación y de exportación deben ser fijados de conformidad con el interés común de los pueblos que componen las Colonias Hispano-Americanas, especialmente el de las comarcas conocidas bajo el nombre de Virreinatos de México, Santa Fe, Lima y Río de la Plata, y con el nombre de Provincias de Caracas, Quito, Chile, etc., etc. Deberá por tanto esperarse la reunión de los diputados de esos diferentes países en cuerpo legislativo, para hacer, a este respecto y de consuno, arreglos definitivos. Los que hoy existan continuarán rigiendo sobre las mismas bases, tanto respecto de esas naciones, como de las potencias amigas.

8° Las relaciones íntimas de asociación que el Banco de Londres pueda trabar enseguida con los de Lima y de México, para sostenerse mutuamente, no será una de las menores ventajas que procure a Inglaterra la independencia de la América Meridional y su alianza con ella. Por este medio el crédito monetario de Inglaterra quedará sentado sobre sólidas bases.

9° Puede invitarse a los Estados Unidos de América a formar un tratado de amistad y alianza. Se le garantizará en este caso la posesión de las dos Floridas y aun la de la Louisiana, para que el Mississipi sea la mejor frontera que pueda establecerse entre las dos grandes naciones que ocupan el continente americano. En cambio los Estados Unidos suministrarán, a su costa, a la América Meridional un cuerpo auxiliar de 5.000 hombres de infantería y 2.000 de caballería mientras dure la guerra que es necesaria para obtener su independencia.
10. En caso de que la América Meridional sea, después de concluida la paz, atacada por un enemigo cualquiera, los Estados Unidos de acuerdo con el tratado de alianza defensiva que se celebre, suministrarán el número de tropas de tierra que se estipula en el artículo anterior. El contingente de la América Meridional será representado por una suma en metálico.

11. Respecto de las islas que poseen los hispano-americanos en el archipiélago americano, la América Meridional sólo conservará la de Cuba, por el puerto de la Habana, cuya posesión —como la llave del Golfo de México— le es indispensable para su seguridad. Las otras islas de Puerto Rico, Trinidad y Margarita, por las cuales la América Meridional no tiene interés directo, podrán ser ocupadas por sus aliados, la Inglaterra y los Estados Unidos, que sacarán de ellas provechos considerables.

12. El paso por el Istmo de Panamá, lo mismo que por el Lago de Nicaragua, será franco igualmente para todas las mercaderías de ciudadanos de los Estados Unidos; asimismo la exportación de los productos de la América del Sur podrá hacerse en los buques de aquella nación. Los americanos del Norte deben ser para nosotros lo que los holandeses han sido por tanto tiempo para las potencias del Norte, es decir, los que hagan de preferencia el comercio de cabotaje.

13. Las operaciones militares en nuestro continente americano, así como
los arreglos que se hagan para ellas con los Estados Unidos de América e Inglaterra, a propósito de los auxilios que esas potencias nos concedan como aliadas para obtener nuestra independencia, serán confiadas, mientras dure la guerra, a la experiencia consumada, a la pericia y al patriotismo de nuestro compatriota y colega Don Francisco de Miranda, nacido en Caracas, en la Provincia de Venezuela; los importantes servicios que desde hace quince años viene prestando a la causa de la independencia de nuestra patria, le dan títulos y derecho incontestables para ese cargo. Recibirá, con tal motivo, instrucciones más detalladas desde el momento en que desembarque el primer cuerpo de tropas en el continente Hispano-americano o desde que la milicia del país se encuentre, en parte o en todo, sobre las armas. Por el momento nos limitamos a expresar el deseo de ver comenzar las operaciones militares del Istmo de Panamá, en la Costa Firme, no sólo por la importancia del punto, sino también porque esos pueblos están dispuestos a armarse a la primera señal, en favor de la independencia de la patria. Para esto es de desearse que una escuadra, de ocho o diez buques de guerra, pase al mar del Sud, pues es de temerse que España, que mantiene en esas costas fuerzas marítimas, ponga obstáculos a nuestras operaciones en dicho mar.

14. Don José del Pozo y Sucre y Don Manuel José de Salas partirán sin
demora, conforme a instrucciones, para Madrid, a efecto de presentarse a la Junta, darle cuenta de su misión en París y entregarle la copia de este instrumento.
La Junta no espera sino el regreso de los dos delegados para disolverse
inmediatamente y seguir a diferentes puntos del Continente americano, en donde la presencia de los miembros que la componen es indispensablemente necesaria para provocar, tan pronto como aparezcan los auxilios de los aliados, una explosión combinada y general de todos los pueblos de la América Meridional.

15. Don Francisco de Miranda y Don Pablo de Olavide quedan autorizados para nombrar agentes civiles y militares que los ayuden en su misión; pero los cargos que confieran, en este caso, no serán sino provisionales, revocables a voluntad, cuando se forme el cuerpo representativo continental, —que es el único que tendrá derecho para confirmar o anular esos cargos, según lo juzgue conveniente.

16. Don Francisco de Miranda y Don Pablo de Olavide, quedan igualmente autorizados para solicitar empréstitos en nombre de las Colonias Hispano- Americanas mencionadas, cuando lo crean necesario a efecto de cumplir la comisión que se les ha encomendado. Acordarán el interés ordinario en casos semejantes y serán responsables de la inversión de dichas sumas, de las cuales darán cuenta al Gobierno de la América Meridional cuando sean requeridos para ello.
17. Don Francisco de Miranda y Don Pablo de Olavide quedan encargados de obtener en Inglaterra, con la menor demora posible, los efectos siguientes, a saber:
A—Un tren completo de artillería de sitio, compuesto por lo menos de sesenta bocas de hierro en buena condición y cien piezas más de artillería ligera y de posición.
B—El vestuario completo para veinte mil hombres de infantería y para
cinco mil de caballería con todos los aperos necesarios para los caballos.
C—Treinta mil sables para la infantería.
D—Diez mil lanzas con sus astas.
E—Tiendas cónicas para acampar 30.000 hombres, y
F—Cincuenta anteojos de campaña.

18. Si el estado precario de su salud o causas imprevistas impiden a Don
Pablo de Olavide presentarse en París dentro de veinte días para seguir a Londres en su misión, Don Francisco de Miranda procederá solo, y en este caso gozará de la misma autoridad, como si fuese acompañado y ayudado por los consejos de su colega. Si circunstancias imperiosas reclaman el apoyo de un colega, Don Francisco de Miranda queda autorizado, si lo juzga conducente al mejor desempeño de la comisión que se le ha encomendado, para asociar, en sus importantes funciones, a su compatriota Don Pedro Caro, que se encuentra actualmente empleado por él en Londres, en una misión secreta, o a cualquiera otra persona de cuya probidad y talentos pueda ser responsable.

Y viceversa, si por causa del régimen revolucionario en Francia, o por defecto de salud, Don Francisco de Miranda no pudiere pasar a Londres, Don Pablo de Olavide tendrá igualmente el derecho de seguir solo a desempeñar esta importante comisión y asociar a él un colega si lo juzgare conveniente.
Los infrascritos, Don Francisco de Miranda, Don José del Pozo y Sucre y Don Manuel José de Salas, delegados de la Junta de Diputados de los pueblos y Provincias de la América Meridional, después de un maduro examen de los artículos anteriores, declaramos que dichos artículos deben servir de poder y de instrucciones a nuestros comisionados Don Francisco de Miranda y Don Pablo de Olavide, enviados a Londres, y si fuere necesario a Filadelfia; y queremos que las presentes suplan en toda forma cualquier otro instrumento, por nosotros omitido, en fuerza de las circunstancias políticas adversas que hoy pesan sobre este país. A fin de facilitar las negociaciones, se han extendido dos ejemplares del presente documento, uno en francés y otro en español destinado a la Junta de Madrid.

Estos son los únicos pasos que en los actuales momentos hemos podido dar, porque nuestro compatriota y principal agente Don Francisco de Miranda, ha tenido que vivir en el más absoluto retiro a fin de sustraerse a los efectos del destierro con que se castiga hoy a todos los ciudadanos que se distinguen por sus méritos y talentos, lo que ha sido la única causa de la demora y demás contratiempos con que hemos tenido que luchar en el desempeño de nuestro cometido.

Hecho en París el 22 de diciembre de 1797.
(L. S.)—J osé del Pozo y Su c r e .
Manuel José de Salas.
F rancisco de Miranda.
Conforme con el original.
F. de Miranda.
Duperou, Secretario.