martes, 7 de abril de 2015

Congreso de Angostura Eloy Reverón

La importancia del Congreso Constituyente de Angostura podemos proyectarla en tres ámbitos; el internacional, el de la política interna y su relevancia histórica.
La necesidad de proyección internacional deriva de que el establecimiento de un Estado requiere del reconocimiento de otros Estados para que entre en la categoría de sujeto de derecho internacional público. Por esta razón Bolívar entregó su discurso a James Hamilton, un comerciante inglés residenciado en Angostura, a fin de que lo tradujera a la lengua de Shakespeare para su publicación en la prensa británica. Era necesario mostrar al mundo que más allá de la guerra civil que había estallado a partir del rechazo de los isleños y pardos comerciantes a la Declaración de Independencia, y luego la de los llaneros contra los promulgadores de la Ordenanza de los Llanos, había una Guerra civil y la lucha de clases que la historiografía escrita por los godos encubrió detrás de una historia heroica. La Constitución promulgada le daría a las repúblicas de Nueva Granada y Venezuela, la proyección como vector de la fuerza jurídica de liberación. Leer más ... 

viernes, 6 de marzo de 2015

27 de febrero de 1989 y la huella de la crisis Eloy Reverón*

Existe la tendencia a recordar ciertas fechas que dejan huella sobre la historia, y quienes las sintieron o aún las padecen, tienden a rehuirle, o hacen énfasis en el tamaño, profundidad y forma de esa huella tan profunda tan marcada en la memoria histórica de nuestra comunidad, pero que a fin de cuentas nos quedamos en la huella sin seguir su rastro. Hoy vamos a olfatear las huellas que condujeron a ese 27 de febrero de 1989. Fecha vinculada al 4 de febrero de 1992, tan recordado durante la conmemoración del febrero rebelde en la UNEFA. Detrás de las huellas de estos dos febreros, encontramos el rastro del viernes 18 de febrero de 1983. A pesar de que esta huella está impregnada de un olor y color a hidrocarburo, no es tan frecuente relacionarla con el febrero rebelde, y pocas veces con el tema petrolero.
Eloy Reverón en UNEFA 05 03 2015
Hugo Chávez asumió su responsabilidad sobre la Rebelión.
Nos corresponde a nosotros asumir la nuestra:
continuar el rescate del proyecto histórico de Simón Bolívar
que hoy es la Ley del Plan de la Patria 
El viernes negro, como se le recuerda al 18F, presenta un rastro marcado con la caída de los precios del petróleo, lo que significó un descenso del 30 % de los ingresos en términos de dólares por barril petrolero. En esos mismos días también se hablaba de crisis de la deuda externa latinoamericana; la fuga de ocho mil millones de dólares y, la consecuente devaluación del Bolívar frente al valor de cambio de la moneda estadounidense. En lugar de enfocar las consecuencias de la devaluación del Bolívar, vamos a seguir más atrás, la procedencia de su rastro. Y hablando de petróleo, en 1988 fue elegido George Bush padre, Presidente de los Estados Unidos, un hombre de la CIA y del petróleo de Texas, con antecedentes significativos en la persona su padre Prescott Bush, senador republicano por el estado de Connecticut, vinculado familiarmente con el mundo financiero y la industria del acero. Mientras los EU lanzaban la nave Discovery, los soviéticos enviaban el transbordador espacial Buran. También finalizan ocho años de guerra entre Irak e Irán, por cierto, petrolera también. Stephen W Hawkins publica su Historia del Tiempo: del Big Bang a los Agujeros Negros. Es la aplicación de la teoría de la relatividad al estudio del Universo, escudriñando los orígenes de la vida. "Einstein dijo que lo más incomprensible acerca del Universo es que es comprensible. Estaba en lo cierto? Puede la teoría cuántica de campos y la teoría general de la relatividad de Einstein, las dos teorías, más precisas y exitosas de toda la física, unir"(SWH) http://www.librosmaravillosos.com/historiatiempo/capitulo11.html Humberto Eco publica El Péndulo de Foucault y Almodóvar estrena Mujeres al borde de un ataque de nervios. En junio de 1989 fue publicada la imagen del anónimo de la plaza de Tiananmen, convertida en símbolo del poder individual por el mundo liberal. Se estiman cifras que oscilan de los 400 y 800 muertos hasta 2500 muertos y hasta 10000 heridos en la ola de protestas ocurridas en China entre abril y junio de este año. El 9 de noviembre de 1989 fue derribado el símbolo del antifascismo, de la utopía socialista, del equilibrio de fuerzas entre los polos políticos que se habían definido después de Guerra Mundial caracterizado por una política caliente más expresada como una guerra fría. Venezuela también se estremece en 1989, después de haber salido a protestar gritando que quería pan mientras protestaba por una supuesta escasez de alimentos, los cuales estaban acaparados dentro de los depósitos de los distribuidores, abastos y supermercados. Los saqueos tuvieron lugar el 27 y 28 de Febrero de 1989, pero la ola represiva se extendió hasta el 8 de marzo. Detrás de la protesta estaba el aumento de los precios de la gasolina, y los transportistas aumentando su pasaje también. Después de aquella brutal represión sufrida por los pobres de Venezuela, no más habían transcurrido ocho meses, se hace evidente la caída del proyecto socialista, y los periódicos pregonaban caricaturas de Carlos Marx con algún epígrafe que decía: Proletarios del mundo, olvídenlo. La imagen publicitaria que envolvió al mundo fue la desesperanza. Todo esto nos lleva recordar que estos tristes acontecimientos de febrero de 1989, surgieron a partir de la aplicación de los llamados paquetes neo liberales anunciados por el Presidente Carlos Andrés Pérez a menos de un año de su regreso a la Presidencia de , haciendo remembranzas a una bonanza petrolera que se había tragado la corrupción. Desde hacía algunos años se venía destilando una necesidad de las transnacionales y los centros financieros, de doblegar nuestra industria petrolera persiguiendo la desnacionalización, dicho en términos eufemísticos, de los retoños del neocolonialismo criollo, la privatización e internacionalización de la industria petrolera. Los pasos del plan se hicieron más notables cuando la crisis económica que nos colocó al borde de una explosión social expresada rebeliones populares identificadas como el Meridazo, el Caracazo o de 1989, la rebelión militar del 1992, llevó la crisis al sector militar que para junio advertía que las cosas no podían seguir y del 27N, estalló otra rebelión militar. El quinto centenario del encubrimiento de América fue sellado con un acto represivo en las cercanías de la Laguna de Sinamaica, en el distrito Páez del Estado Zulia, cerca de la frontera con Colombia, donde fueron reducidos a tiros unos jóvenes de la etnia Wayuu, quienes habían roto un anillo de seguridad con un camión de volteo que no atendió la voz de alto, frente a la comitiva presidencial que acompañaba al Presidente Pérez a inaugurar un edificio vacío que sería sede del hospital. Cuando el consejo de derecho consuetudinario de la comunidad indígena reclamó la reparación material de sus hijos, la soberbia y el irrespeto fue la respuesta del entonces Ministro de Relaciones Interiores de CAP ante la prensa fue vergonzosa, en lugar de disculpar el temor o la inexperiencia de los funcionarios que accionaron sus armas creyéndose agredidos, se limitó a llamarlos borrachos, y se negaron a pagar la indemnización que por derecho indígena le correspondía al gobierno responder. El gobierno prefirió hacerse la vista gorda, generando más indignación entre la gente más humilde y la maldición de los Piaches como sentencia, de la cual el Presidente Pérez hizo caso omiso. A la crisis económica se le sumó el deterioro moral, llevando la crisis al plano político. Otros elementos que se le sumaron llevaron al presidente Pérez a un ante-juicio de mérito y la crisis política lo llevó a su destitución. Detrás de la careta de la democracia representativa se comenzaba a distinguir una dictadura de partidos cuyo momento llegó al límite. La Fuerza Armada Nacional toma conciencia de su genuino papel de brazo armado del pueblo generando una crisis institucional que derivó en las dos rebeliones militares mencionadas, las cuales fueron dando testimonio de que había posibilidades de un cambio importante para generar el bienestar social en la población, tan solo con hacer una distribución más justa de la renta petrolera. Solo faltaba un hombre que asumiera la responsabilidad por las rebeliones, y con vigorosa voz de tigre en cautiverio, anunciaba la esperanza porque la voz de Bolívar se haría presente en la consciencia de los venezolanos, y hasta aquí les dejo la huella de este febrero rebelde.
*Del Viecerectorado de Asuntos Sociales, responsable de Investigación y Doctrina Bolivariana de la UNEFA

sábado, 7 de febrero de 2015

La Erótica Latinoamericana (La moralidad de la praxis de liberación erótica) Reseñada por Eloy Reverón

Fotografía:Colarebo Cultura

El Presidente Chávez entregó a Enrique Dussel el V Premio Libertador al pensamiento crítico el día 15 de noviembre de 2010. Aunque fue premiado por su obra Política de la Liberación. Vol II, Arquitectónica, el cual es segunda parte de Política de la Liberación. Vol I, Histórica, descomunal obra por la minuciosidad con que desenvuelve la historia del pensamiento político desde una perspectiva liberadora, nos ocuparemos de uno de sus ensayos más importantes para la liberación integral de la mujer: Para una erótica latinoamericana, reeditado por la Fundación el perro y la rana, en el año 2007.
Es el análisis de la realidad histórica del sujeto negado por la cultura moderna, excluido por excelencia: la mujer pensada por el filósofo desde la materialidad y negatividad libidinal, ubicado desde una perspectiva histórica y crítica de la filosofía para la liberación latinoamericana.

Enrique Dussel comienza la lectura hermenéutica de la Erótica Latinoamericana ubicando al sujeto europeo que comenzó siendo un “yo conquisto” y terminó en la voluntad de poder. Apuntó que es un sujeto masculino, por eufemismo de machista. En un solo párrafo anuncia el método hermenéutico, erótica, relación de dominio y la voluntad de poder dentro de una sociedad dependiente. Piensa la relación de oposición - represión del varón sobre la mujer en nuestro mundo latinoamericano como expresión palpable donde se refleja la violencia del sistema de dominación.

La lectura hermenéutica implica el rescate del sentido compartido por los latinoamericanos frente a una historia de sometimiento, dominación y acorralamiento a la dependencia porque la colonización mental  ha sido elaborada desde una ideología que nos colocó en una posición de minusvalía conceptual frente a otro para el cual no existimos. En este caso la propuesta transmoderna estaría ubicada en la deconstrucción del discurso de la dominación para que contribuya con el proceso del despertar de la consciencia liberadora que reubique a la pareja erótica en el plano de la realidad social.

Si entendemos que la hermenéutica supone comprensión, tradición e interpretación en el horizonte de una conciencia histórica lúcida y, trascendemos a un diálogo para la existencia comunicativa, será preciso preguntarnos si podemos producir un conocimiento real cuando nos ubicados desde el punto de vista eurocéntrico  nuestra tradición obliga a comenzar por desmontar una lógica de dominación y un conocimiento destinado a justificar la violencia del saqueo, invasión, explotación durante medio milenio de olvido.

Cuando el filósofo latinoamericano confrontó a la filosofía moderna desde la periferia, argumentó que los filósofos eurocéntricos debieron enfrentarse a los escépticos. Nosotros en cambio, debimos comenzar por enfrentar el cinismo que consiste en aceptar mentiras evidentes como verdades irrefutables, porque en eso consiste la voluntad del poder. El poder impone su voluntad como verdad. Ese es el valor esencial de la obra de Enrique Dussel, donde esta obra, reflexionada hace más de medio siglo emerge como nueva reluciente de actualidad. Desmonta el discurso de la cultura de la dominación.

Nos ocupamos de un capítulo de este libro, específicamente el número 6. La moralidad de la praxis de liberación erótica. Dussel critica las normas vigentes en América Latina en aras de cuyo cumplimiento permiten al varón oligárquico, de cierta aristocracia urbana, prostituir a la mujer del pueblo sin ningún tipo de sanción ética. Presenta como simbólica popular urbana el tango Margot, cuya letra adjuntamos.

La letra poética de esta canción ilustra la dialéctica de la opresión erótica a través de una protesta social. Es el varón popular, un vecino del barrio donde vive Margarita, en el Buenos Aires de la periferia pobre, de los arrabales. Ella es la chica quién pretendió subir en la escala social, se inicia en la vida pública en lujosos reservados para libar el alcohol en lugares con nombre chic, lo cual refleja también el sentido europeísta de la cultura rioplatense de las primeras décadas del siglo XX.

La madre de Magarita, mujer popular heredera de la india amancebada de la colonia, lava ropa y es negada por su hija quien se avergüenza de su origen humilde y el cantante le reprocha con dolor, pero observa Dussel la conciencia ética cuando le recrimina desde el varón desplazado por la violencia opresora del conquistador colonial o de la burguesía nacional, termina volviéndose contra la mujer que lo ha abandonado.

Margot


Letra: Celedonio Flores 
Música: Carlos Gardel y José Razzano 
Año: 1919

Desde lejos se te juna, pelandruna abacanada 
que naciste en la miseria de un convento de arrabal, 
porque hay algo que te vende, yo no sé si es la mirada, 
la manera de sentarte, de charlar o estar parada, 
o ese cuerpo acostumbrado a las pilchas de percal.
Ese cuerpo que hoy te marca los compases tentadores 
del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil, 
mientras triunfan tu silueta y tus trajes de colores 
entre risas y piropos de muchachos seguidores 
entre el humo de los puros y el champán de Armenovil.
Son macanas, no fue un guapo haragán ni prepotente, 
ni un cafisho veterano el que al vicio te largó; 
vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente: 
¡Berretines de bacana que tenías en la mente 
desde el día queun magnate cajetilla te afiló!
Yo me acuerdo: no tenías casi nada pa’ ponerte 
hay usás ajuar de seda con rositas rococó... 
¡Me revienta tu presencia, pagaría por no verte! 
Si hasta el nombre te hascambiado como ha cambiado tu suerte: 
Yo no sos mi Margarita...¡Ahora te llaman Margot!
Ahora vas con los otarios a pasarla de bacana 
a un lujoso reservado del Petit o del Julien; 
y tu vieja, pobre vieja, lava toda la semana 
pa’ poder parar la olla con pobreza franciscana 
en el triste conventillo alumbrado a querosén.


Fuente: El Portal del Tango. com


Disponible en video interpretado por Joan Manuel Serrat en https://www.youtube.com/watch?v=0VZZ3_6NJh8

 Para disponer de una base sólida para la comprensión de la Erótica Latinoamericana es recomendable una revisión de Obra: Lentes de Género (Lecturas para desarmar el Patriarcado) Serie DERECHOS HUMANOS  N 1 Género y Derechos Humanos de la Mujer.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Historia de Venezuela I De la Civilización Moderna a la Colonialidad del Poder Eloy Reverón

La caída de Constantinopla bajo el dominio de los turcos, privaría a la periferia del mundo mediterráneo de la posibilidad de comerciar con China y la ruta del centro comercial mundial de 1453, y todas las fuerzas históricas que se desataron de esa circunstancia. Allí está la importancia de un hecho transcendental que ha sido motivo para establecer un antes y un después distintos, lo que marca un nuevo rumbo a la historia. En el caso de la Edad Moderna, el nacimiento de una nueva civilización. La civilización europea. Llamada también Occidental, aunque desde nuestro punto de vista se encuentra a nuestro oriente, tal como la China nos queda hacia occidente, aunque nuestra mentalidad colonizada la piense como si estuviéramos en Europa.

Vamos a reflexionar un poco sobre la civilización moderna, más allá de lo que hemos comentado en relación a la Edad Moderna y la Modernidad. Civilización Moderna desde la perspectiva del establecimiento de un orden civilizatorio que gira en torno a valores diferentes a los del mundo antiguo o de lo que ellos llamaron Edad Media.
En el DRAE, moderno está identificado como un adjetivo perteneciente o relativo al tiempo de quien habla o a una época reciente. ¿Y entonces contemporáneo? Contemporáneo de la misma época. Francois Gizot (1787 1874) historiador francés nos habla de civilización europea como la civilización que surge de las ruinas del Imperio Romano. Ya para 1839, fecha de publicación de la versión en español de su Historia General de la Civilización Europea o (Curso de Historia Moderna), establece en el mismo subtítulo un período comprendido entre la caída del Imperio Romano hasta la Revolución Francesa. Lo relevante es que revela un sentido civilizatorio de Europa.

Alude Gizot a una vinculación con la “perfección de la vida social, el desenvolvimiento de la sociedad propiamente dicha, de las relaciones de los hombres entre sí. (…), la más viva actividad, y la mejor organización de las relaciones sociales: de una parte una producción siempre en aumento, de fuerza y de bienestar material, y de otra la más equitativa distribución de ese mismo bien estar entre todos los individuos de la sociedad.” (p12) No hace falta ahondar mucho en la lectura ni en el análisis del discurso de este historiador para darnos cuenta de que la idea de civilización moderna está vinculada al mundo surgido de las ruinas del Imperio Romano. Pero sobre todo a la presencia de una vida de mayor entendimiento donde el individuo goza del bien estar social, generado por esa fe en el progreso. Pero eso es en 1830, y en Francia habla de humanismo como algo propio de la vida en la ciudad, pero como algo que se hace presente pero sin pensar de dónde llegó ese humanismo.
En su lugar Gizot asume esta posición: “Va por fin la civilización europea, permítaseme decirlo, de acuerdo con la verdad eterna, ha entrado por fin en el vasto plan de la providencia: marcha de conformidad con las miras del Ser supremo. Tal es el principio racional de su superioridad” (pp 37-38)
En esta imagen, el pintor Eugène Delacroix,
ilustra la IV Cruzada,
precisamente sobre Constantinopla
 1.- La organización municipal; 2.- El patronazgo militar; 3.-  La invasión agarena (árabe)
Gizot habla de las cruzadas como un hecho universal y europeo, la cristiandad como un elemento común de la Europa como nación. ¿De dónde viene ese fervor por conquistar los lugares santos? Cuando en el siglo XIII los musulmanes avanzan sobre Asia, ya nadie quiere conquistar Tierra Santa. En todo caso son empresas particulares y aisladas. Se pregunta Guizot ¿qué ha pasado?, el odio ciego hacia los musulmanes reflejado en las primeras cruzadas ya no está presente, por ejemplo en las crónicas de Guillermo de Tiro. No parece percatarse Gizot que este hombre es nacido en 1130, y pertenece a una segunda generación de cristianos establecidos en Jerusalén. …, nos dieron las cruzadas por primero y principal efecto, la emancipación del espíritu, un grande adelanto en los conocimientos, mayor extensión en las ideas, mucha más libertad en emitirlas.”(p.223)
La reflexión de Gizot avanza hacia el reconocimiento de la existencia, no solo de una cultura diferente, sino más adelantada. En la siguiente página se acerca al asunto sin rodeos. “Halláronse en contacto no solo con dos civilizaciones diferentes, sino mucho más adelantadas que las de su patria: tales eran el pueblo griego, y la sociedad musulmana.(p224)
Da cuenta de las investigaciones de Jean Pierre Abel-Remusat (1788 1832) pionero sinólogo francés quién menciona a los primeros lazos diplomáticos y comerciales que establecen los europeos a partir del siglo XII, da razón de religiosos italianos, franceses y flamencos, se vieron honrados con misiones diplomáticas en la corte del Gran Kan. A partir de allí, numerosos viajeros y aventureros que regresaron a Europa con sus historias y con el respectivo aprendizaje de aquellas culturas.
Pero el salto cuántico definitivo es percibido a partir de la caída de Constantinopla y el éxodo de intelectuales griegos a Florencia, con la creación de la Biblioteca y la Academia Platónica dentro de un movimiento cultural que será identificado como el humanismo.
 Cuando preguntamos la diferencia entre Modernidad y Edad Moderna. La idea es para que sitúen a la Edad moderna como un período histórico, y a la Modernidad como el acontecer, el aprendizaje, las situaciones políticas y geoestratégicas que sacaron a aquellos reinos europeos Castilla, León y Portugal,  impulsados por las finanzas y el talento Florentino encarnado en personajes como Américo y Simonetta Vespucci, Nicola Maquiavelo, Pico de la Mirándola, sobre todo este último, el menor de los Humanistas, financiados por los Medici, después que no podían invertir su dinero en comercio con la China porque los turcos serraron el paso de la Ruta para la el comercio de la Seda y las especias de Oriente.
La modernidad surge en dos caras, la cara dominadora de un Pico de la Mirándola quien dice que el ser humano puede conquistar el mundo porque dispone con los medios para hacerlo. Así entran en la modernidad. El tema es que la modernidad tiene otra cara, la cara que ellos no reconocen como humanos, es el dominado, el excluido, el indio y todos sus descendientes a quienes llaman sudacas. El excluido, el otro, no existe para ellos desde su humanidad, los humanos son ellos, no reconocen, ni al pobre, ni al negro ni al indio como a un igual. Eso es la modernidad como concepto hegemónico. Latinoamérica es la otra cara, la olvidada, la excluida de esa modernidad. La historia como concepto estratégico les dice no, somos transmodernos: trascendemos la modernidad en la teoría revolucionaria de Simón Bolívar, y todos los filósofos que tras su praxis revolucionaria han contribuido a construir la filosofía latinoamericana como liberación. Por allí van los tiros
En la sala de sesiones de la Sociedad Patriótica, club revolucionario de caracas, Simón bolívar, en un vehemente discurso, exige la pronta declaración de la independencia de Venezuela por el Congreso Nacional. Estas palabras fueron pronunciadas durante la noche del 3 al 4 de julio de 1811

No es que hay dos congresos. ¿cómo fomentarán el cisma los que conocen más la necesidad de la unión? lo que queremos es que esa unión sea efectiva y para animarnos a la gloriosa empresa de nuestra libertad; unirnos para reposar, para dormir en los brazos de la apatía, ayer fue una mengua, hoy es una traición. Se discute en el congreso Nacional lo que debiera estar decidido. ¿y qué dicen? que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviésemos confederados contra la tiranía extranjera. Que debemos atender a los resultados de la política de España. ¿Qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve, si estamos resueltos a ser libres? esas dudas son tristes efectos de las antiguas cadenas. ¡Que los grandes proyectos deben prepararse con calma! trescientos años de calma ¿no bastan? la Junta Patriótica3 respeta, como debe, al congreso de la nación, pero el congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios.

Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana: vacilar es perdernos.
Que una comisión del seno de este cuerpo lleve al soberano congreso estos sentimientos.

Esta visión de trescientos años en retrospectiva no es fortuita. Es una visión estratégica de la historia. Luce el estratega que puede sentir la independencia como una consecuencia de la Conquista. Esto que parece trivial, o hasta una locura, es simplemente la observación del plano temporal histórico, como un inmenso teatro de operaciones donde se debate la dialéctica de la resistencia y la dominación, cuando la primera es superior a la segunda, estamos camino hacia la liberación. Ese el tema de la historia estratégica. Lo pensaremos aparte.

Por ahora nos interesa dejar sentado, que desde ese movimiento, el de los humanistas está el menor de ellos, Pico de la Mirandola, quien lanza la idea de que el ser humano está destinado a la conquista del mundo porque ya posee todas las cualidades y los medios para hacerlo. Esto sale del mismo lugar en Florencia, de donde sale Américo Vespucci, a quien debemos el nombre a Nuestra América, como la llamara por primera vez Francisco de Miranda, y lo acuñara José Martí. El tema es que es también desde Florencia donde sale la idea de hacerla nuestra. En ese tema de nuestra es donde está la médula del asunto.

Tenemos entonces que el llamado descubrimiento de América, es una empresa florentina, están las finanzas de la empresa, está también la ideología que se acomoda tras ella. El ser humano dice Pico. El tema es precisamente ese ¿Quién es el ser humano para el dominador? Simplemente los dominadores, el resultado de aquella empresa, serán llamados indios, aunque no fueran de La India, se les llamó así porque da lo mismo cuando se trata del otro, es distinto, el inferior. Pudieron haberlo llamado sudaca, total desde el punto de vista del dominador da lo mismo, el otro, la cara del otro dominado no es la cara de un igual, es el rostro de un dominado, incluso llegaron a poner en duda su condición humana. Hubo la polémica de si tenían o no alma los indios. De ese debate, desde ambos lados de la polémica saldrán dos visiones de la historia, la visión del dominador, que tratará de justificar su dominio; y la filosofía como liberación, como defensa de la humanidad de los indios. Una historia como liberación. La cual se opondrá a la colonialidad del poder. Pero ese tema lo vamos a exponer aparte. Por ahora la idea principal, lo que subyace en lo antes expuesto es que mientras América es sometida al poder colonial, Europa construye las bases del eurocentrismo, la Civilización Moderna.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Simón Bolívar Manifiesto de Cartagena

Memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada  por un caraqueño.
15 de diciembre de 1812
[Conciudadanos]
                                                        Comentarios de Eloy Reverón
[1]
Libertar a la Nueva Granada de la suerte de Venezuela y redimir a ésta de la que padece, son los objetos que me he propuesto en esta memoria. Dignaos, oh mis conciudadanos, de aceptarla con indulgencia en obsequio de miras tan laudables.
[2]
Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas y políticas, que siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria, he venido a seguir los estandartes de la independencia, que tan gloriosamente tremolan en estos Estados.
[3]
Permitidme que animado de un celo patriótico me atreva a dirigirme a vosotros, para indicaros ligeramente las causas que condujeron a Venezuela a su destrucción, lisonjiándome que las terribles y ejemplares lecciones que ha dado aquella extinguida República, persuadan a la América a mejorar su conducta, corrigiendo los vicios de unidad, solidez y energía que se notan en sus gobiernos.
[4]
El más consecuente error que cometió Venezuela al presentarse en el teatro político fue, sin contradicción, la fatal adopción que hizo del sistema tolerante; sistema improbado como débil y ineficaz, desde entonces, por todo el mundo sensato, y tenazmente sostenido hasta los últimos períodos, con una ceguedad sin ejemplo.
[5]
Las primeras pruebas que dio nuestro gobierno de su insensata debilidad, las manifestó con la ciudad subalterna de Coro, que denegándose a reconocer su legitimidad, la declaró insurgente, y la hostilizó como enemigo.
[6]
La Junta Suprema en lugar de subyugar aquella indefensa ciudad, que estaba rendida con presentar nuestras fuerzas marítimas delante de su puerto, la dejó fortificar y tomar una actitud tan respetable que dejó subyugar después la confederación entera, con casi igual facilidad que la que teníamos nosotros anteriormente para vencerla, fundando la Junta su política en los principios de humanidad mal entendida que no autorizan a ningún gobierno para ser por la fuerza libres a los pueblos estúpidos que desconocen el valor de sus derechos.
 [7]
Los códigos que consultaban nuestros magistrados no eran los que podían enseñarles la ciencia práctica del Gobierno, sino los que han formado ciertos buenos visionarios que, imaginándose repúblicas aéreas, han procurado alcanzar la perfección política, presuponiendo la perfectibilidad del linaje humano. Por manera que tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica, y sofistas por soldados. Con semejante subversión de principios y de cosas, el orden social se sintió extremadamente
conmovido, y desde luego corrió el Estado a pasos agigantados a una disolución universal que bien pronto se vio realizada.
[8]
De aquí nació la impunidad de los delitos de Estado cometidos descaradamente por los descontentos, y particularmente por nuestros natos e implacables enemigos los españoles europeos, que maliciosamente se habían quedado en nuestro país, para tenerlo incesantemente inquieto y promover cuantas conjuraciones les permitían formar nuestros jueces, perdonándolos siempre, aun cuando sus atentados eran tan enormes, que se dirigían contra la salud pública.

[9]
La doctrina que apoyaba esta conducta tenía su origen en las máximas filantrópicas de algunos escritores que defienden la no residencia de facultad en nadie para privar de la vida a un hombre, aun en el caso de haber delinquido éste en el delito de lesa patria. Al abrigo de esta piadosa doctrina, a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar; porque los gobiernos liberales deben distinguirse por la clemencia. ¡Clemencia criminal, que contribuyó más que nada a derribar la máquina que todavía habíamos enteramente concluido!
[10]
De aquí vino la oposición decidida a levantar tropas veteranas, disciplinadas y capaces de presentarse en el campo de batalla, ya instruidas, a defender la libertad con suceso y gloria. Por el contrario, se establecieron innumerables cuerpos de milicias indisciplinadas, que además de agotar las cajas del erario nacional con los sueldos de la plana mayor, destruyeron la agricultura, alejando a los paisanos de sus lugares e hicieron odioso el Gobierno que obligaba a éstos a tomar las armas y a abandonar sus familias.
[11]
Las repúblicas, decían nuestros estadistas, no han menester de hombres pagados para mantener su libertad. Todos los ciudadanos serán soldados cuando nos ataque el enemigo. Grecia, Roma, Venecia, Génova, Suiza, Holanda, y recientemente el Norte de América, vencieron a sus contrarios sin auxilio de tropas mercenarias siempre prontas a sostener el despotismo y a subyugar a sus conciudadanos.
[12]
Con estos antipolíticos e inexactos raciocinios fascinaban a los simples; pero no convencían a los prudentes que conocían bien la inmensa diferencia que hay entre los pueblos, los tiempos y las costumbres de aquellas repúblicas y las nuestras. Ellas, es verdad que no pagaban ejércitos permanentes; mas era porque en la antigüedad no los había, y sólo confiaban la salvación y la gloria de los Estados, en sus virtudes políticas, costumbres severas y carácter militar, cualidades que nosotros estamos muy distantes de poseer. Y en cuanto a las modernas que han sacudido el yugo de sus tiranos, es notorio que han mantenido el competente número de veteranos que exige su seguridad; exceptuando al Norte de América, que estando en paz con todo el mundo y guarnecido por el mar, no ha tenido por conveniente sostener en estos últimos años el completo de tropa veterana que necesita para la defensa de sus fronteras y plazas.
[13]
El resultado probó severamente a Venezuela el error de su cálculo, pues los milicianos que salieron al encuentro del enemigo, ignorando hasta el manejo del arma, y no estando habituados a la disciplina y obediencia, fueron arrollados al comenzar la última campaña, a pesar de los heroicos y extraordinarios esfuerzos que hicieron sus jefes por llevarlos a la victoria. Lo que causó un desaliento general en soldados y oficiales, porque es una verdad militar que sólo ejércitos aguerridos son capaces de sobreponerse a los primeros infaustos sucesos de una campaña. El soldado bisoño lo cree todo perdido, desde que es derrotado una vez, porque la experiencia no le ha probado que el valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna.
[14]
La subdivisión de la provincia de Caracas, proyectada, discutida y sancionada por el Congreso Federal, despertó y fomentó una enconada rivalidad en las ciudades y lugares subalternos, contra la capital; ?la cual, decían los congresales ambiciosos de dominar en sus distritos, era la tirana de las ciudades y la sanguijuela del Estado?. De este modo se encendió el fuego de la guerra civil en Valencia, que nunca se logró apagar con la reducción de aquella ciudad; pues conservándolo encubierto, lo comunicó a las otras limítrofes, a Coro y Maracaibo; y éstas entablaron comunicaciones con aquéllas, facilitaron, por este medio, la entrada de los españoles que trajo consigo la caída de Venezuela.
[15]
La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos y perjudiciales, y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores, provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque la obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda, sin otras garantías que las fuerzas y las rentas imaginarias de la confederación. Esta nueva moneda pareció a los ojos de los más, una violación manifiesta del derecho de propiedad, porque se conceptuaban despojados de objetos de intrínseco valor, en cambio de otros cuyo precio era incierto y aun ideal. El papel moneda remató el descontento de los estólidos pueblos internos, que llamaron al comandante de las tropas españolas, para que viniese a librarlos de una moneda que veían con más horror que la servidumbre.
[16]
Pero lo que debilitó más el Gobierno de Venezuela fue la forma federal que adoptó, siguiendo las máximas exageradas de los derechos del hombre, que autorizándolo para que se rija por S mismo, rompe los pactos sociales y constituye a las naciones en anarquía. Tal era el verdadero estado de la Confederación. Cada provincia se gobernaba independientemente; y a ejemplo de éstas, cada ciudad pretendía iguales facultades alegando la práctica de aquéllas, y la teoría de que todos los hombres y todos los pueblos gozan de la prerrogativa de instituir a su antojo el gobierno que les acomode.
[17]
El sistema federal, bien que sea el más perfecto y más capaz de proporcionar la felicidad humana en sociedad, es, no obstante, el más opuesto a los intereses de nuestros nacientes estados. Generalmente hablando, todavía nuestros conciudadanos no se hallan en aptitud de ejercer por S mismos y ampliamente sus derechos; porque carecen de las virtudes políticas que caracterizan al verdadero republicano; virtudes que no se adquieren en los gobiernos absolutos, en donde se desconocen los derechos y los deberes del ciudadano.
[18]
Por otra parte, ¿qué país del mundo, por morigerado y republicano que sea, podrá, en medio de las facciones intestinas y de una guerra exterior, regirse por un gobierno tan complicado y débil como el federal? No es posible conservarlo en el tumulto de los combates y de los partidos. Es preciso que el Gobierno se identifique, por decirlo así, el carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean . Si éstos son prósperos y serenos, él debe ser dulce y protector; pero si con calamitosos y
turbulentos, él debe mostrarse terrible y armarse de una firmeza igual a los peligros, sin atender a las leyes, ni constituciones, ínterin no se restablece la felicidad y la paz.
[19]
Caracas tuvo mucho que padecer por defecto de la confederación, que lejos de socorrerla le agotó sus caudales y pertrechos; y cuando vino el peligro la abandonó a su suerte, sin auxiliarla con el menor contingente. Además, le aumentó sus embarazos habiéndose empeñado una competencia entre el poder federal y el provincial, que dio lugar a que los enemigos llegasen al corazón del Estado, antes que se resolviese la cuestión de si deberían salir las tropas federales o provinciales, o rechazarlos cuando ya
tenían ocupada una gran porción de la Provincia. Esta fatal contestación produjo una demora que fue terrible para nuestras armas. Pues las derrotaron en San Carlos sin que les llegasen los refuerzos que esperaban para vencer.
[20]
Yo soy de sentir que mientras no centralicemos nuestros gobiernos americanos, los enemigos obtendrán las más completas ventajas; seremos indefectiblemente envueltos en los horrores de las disensiones civiles, y conquistados vilipendiosamente por ese puñado de bandidos que infestan nuestras comarcas.
[21]
Las elecciones populares hechas por los rústicos del campo y por los intrigantes moradores de las ciudades, añaden un obstáculo más a la práctica de la federación entre nosotros, porque los unos son tan ignorantes que hacen sus votaciones maquinalmente, y los otros tan ambiciosos que todo lo convierten en facción; por lo que jamás se vio en Venezuela una votación libre y acertada, lo que ponía al gobierno en manos de hombres ya desafectos a la causa, ya ineptos, ya inmorales. El espíritu de partido decidía en todo, y por consiguiente nos desorganizó más de lo que las circunstancias hicieron. Nuestra
división, y no las armas españolas, nos tornó a la esclavitud.

[22]
El terremoto del 26 de marzo trastornó, ciertamente, tanto lo físico como lo moral, y puede llamarse propiamente la causa inmediata de la ruina de Venezuela; mas este mismo suceso habría tenido lugar, sin producir tan mortales efectos, si Caracas se hubiera gobernado entonces por una sola autoridad, que obrando con rapidez y vigor hubiese puesto remedio a los daños, sin trabas ni competencias que retardando el efecto de las providencias dejaban tomar al mal un incremento tan grande que lo hizo incurable.
[23]
Si Caracas, en lugar de una confederación lánguida e insubsistente, hubiese establecido
un gobierno sencillo, cual lo requería su situación política y militar, tú existieras ¡Oh
Venezuela! y gozaras hoy de tu libertad.
[24]
La influencia eclesiástica tuvo, después del terremoto, una parte muy considerable en la sublevación de los lugares y ciudades subalternas, y en la introducción de los enemigos en el país, abusando sacrílegamente de la santidad de su ministerio en favor de los promotores de la guerra civil. Sin embargo, debemos confesar ingenuamente que estos traidores sacerdotes se animaban a cometer los execrables crímenes de que justamente se les acusa porque la impunidad de los delitos era absoluta, la cual hallaba en el Congreso un escandaloso abrigo, llegando a tal punto esta injusticia que de la insurrección de la ciudad de Valencia, que costo su pacificación cerca de mil hombres, no se dio a la vindicta de las leyes un solo rebelde, quedando todos con vida, y los más con sus bienes.
[25]
De lo referido se deduce que entre las causas que han producido la caída de Venezuela, debe colocarse en primer lugar la naturaleza de su constitución, que, repito, era tan contraria a sus intereses como favorables a los de sus contrarios. En segundo, el espíritu de misantropía que se apoderó de nuestros gobernantes. Tercero: la oposición al establecimiento de un cuerpo militar que salvase la República y repeliese los choques que le daban los españoles. Cuarto: El terremoto acompañado del fanatismo que logró sacar de este fenómeno los más importantes resultados; y últimamente las facciones internas que en realidad fueron el mortal veneno que hicieron descender la patria al sepulcro.
[26]
Estos ejemplos de errores e infortunios no serán enteramente inútiles para los pueblos de la América meridional, que aspiran a la libertad e independencia.

[27]
La Nueva Granada ha visto sucumbir a Venezuela; por consiguiente debe evitar los escollos que han destrozado a aquella. A este efecto presento como una medida indispensable para la seguridad de la Nueva Granada la reconquista de Caracas. A primera vista parecerá este proyecto inconducente, costoso y quizá impracticable; pero examinando atentamente con ojos previsivos, y una meditación profunda, es imposible desconocer su necesidad como dejar de ponerlo en ejecución, probada la utilidad.
[28]
Lo primero que se presenta en apoyo de esta operación es el origen de la destrucción de Caracas, que no fue otro que el desprecio con que miró aquella ciudad la existencia de un enemigo que parecía pequeño, y no lo era considerándolo en su verdadera luz.
[29]
Coro ciertamente no habría podido nunca entrar en competencia con Caracas, si la comparamos, en sus fuerzas intrínsecas, con ésta; más como en el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política, no debió el Gobierno de Venezuela, por esta razón, haber descuidado la extirpación de un enemigo, que aunque aparentemente débil tenía por auxiliares a la Provincia de Maracaibo; a todas las que obedecen a la Regencia; el oro y la cooperación de nuestros eternos contrarios, los europeos que viven con nosotros; el partido clerical, siempre adicto a su apoyo y compañero el despotismo; y sobre todo, la opinión inveterada de cuantos ignorantes y supersticiosos contienen los límites de nuestros estados. Así fue que apenas hubo un oficial traidor que llamase al enemigo, cuando se desconcertó la
máquina política, sin que los inauditos y patrióticos esfuerzos que hicieron los defensores de Caracas, lograsen impedir la caída de un edificio ya desplomado por el golpe que recibió de un solo hombre.
[30]
Aplicando el ejemplo de Venezuela a la Nueva Granada y formando una proporción, hallaremos que Coro es a Caracas como Caracas es a la América entera; consiguientemente el peligro que amenaza a este país está en razón de la anterior progresión, porque poseyendo la España el territorio de Venezuela, podrá con facilidad sacarle hombres y municiones de boca y guerra, para que bajo la dirección de jefes experimentados contra los grandes maestros de la guerra, los franceses, penetren desde las Provincias de Barinas y Maracaibo hasta los últimos confines de la América meridional.
[31]
La España tiene en el día gran número de oficiales generales, ambiciosos y audaces, acostumbrados a los peligros y a las privaciones, que anhelan por venir aquí, a buscar un imperio que reemplace el que acaban de perder.
[32]
Es muy probable que al expirar la Península, haya una prodigiosa emigración de hombres de toda clase, y particularmente de cardenales, arzobispos, obispos, canónigos y clérigos revolucionarios, capaces de subvertir, no sólo nuestros tiernos y lánguidos estados, sino de envolver el Nuevo Mundo entero en una espantosa anarquía. La influencia religiosa, el imperio de la dominación civil y militar, y cuantos prestigios pueden obrar sobre el espíritu humano, serán otros tantos instrumentos de que se
valdrán para someter estas regiones.
[33]
Nada se opondrá a la emigración de España. Es verosímil que la Inglaterra proteja la evasión de un partido que disminuye en parte las fuerzas de Bonaparte en España, y trae consigo el aumento y permanencia del suyo en América. La Francia no podrá impedirla; tampoco Norteamérica; y nosotros menos aún pues careciendo todos de una marina respetable, nuestras tentativas serán vanas.
[34]
Estos tránsfugos hallarán ciertamente una favorable acogida en los puertos de Venezuela, como que vienen a reforzar a los opresores de aquel país y los habilitan de medios para emprender la conquista de los estados independientes.
[35]
Levantarán quince o veinte mil hombres que disciplinarán prontamente con sus jefes, oficiales, sargentos, cabos y soldados veteranos. A este ejército seguirá otro todavía más temible de ministros, embajadores, consejeros, magistrados, toda la jerarquía eclesiástica y los grandes de España, cuya profesión es el dolo y la intriga, condecorados con ostentosos títulos, muy adecuados para deslumbrar a la multitud; que derramándose como un torrente, lo inundará todo arrancando las semillas y hasta las raíces del árbol de la libertad de Colombia. Las tropas combatirán en el campo; y éstos, desde sus gabinetes, nos harán la guerra por los resortes de la seducción y del fanatismo.
[36]
Así pues, no queda otro recurso para precabernos de estas calamidades, que el de pacificar rápidamente nuestras provincias sublevadas, para llevar después nuestras armas contra las enemigas; y formar de este modo soldados y oficiales dignos de llamarse las columnas de la patria.
[37]
Todo conspira a hacernos adoptar esta medida; sin hacer mención de la necesidad urgente que tenemos de cerrarle las puertas al enemigo, hay otras razones tan poderosas para determinarnos a la ofensiva, que sería una falta militar y política inexcusable, dejar de hacerlo. Nosotros nos hallamos invadidos, y por consiguiente forzados a rechazar al enemigo más allá de la frontera. Además, es un principio del arte que toda guerra defensiva es perjudicial y ruinosa para el que la sostiene; pues lo debilita sin esperanza
de indemnizarlo; y que las hostilidades en el territorio enemigo siempre son provechosas, por el bien que resulta del mal del contrario; así, no debemos, por ningún motivo, emplear la defensiva.
[38]
Debemos considerar también el estado actual del enemigo, que se halla en una posición muy crítica, habiéndoseles desertado la mayor parte de sus soldados criollos; y teniendo al mismo tiempo que guarnecer las patrióticas ciudades de Caracas, Puerto Cabello, La Guaira, Barcelona, Cumaná y Margarita, en donde existen sus depósitos, sin que se atrevan a desamparar estas plazas, por temor de una insurrección general en el acto de separarse de ellas. De modo que no sería imposible que llegasen nuestras tropas hasta las puertas de Caracas, sin haber dado una batalla campal.
[39]
Es una cosa positiva que en cuanto nos presentemos en Venezuela, se nos agregan millares de valerosos patriotas, que suspiran por vernos parecer, para sacudir el yugo de sus tiranos y unir sus esfuerzos a los nuestros en defensa de la libertad.
[40]
La naturaleza de la presente campaña nos proporciona la ventaja de aproximarnos a Maracaibo por Santa Marta, y a Barinas por Cúcuta.
[41]
Aprovechemos, pues, instantes tan propicios; no sea que los refuerzos que incesantemente deben llegar de España, cambien absolutamente el aspecto de los negocios y perdamos, quizás para siempre, la dichosa oportunidad de asegurar la suerte de estos estados.
[42]
 El honor de la Nueva Granada exige imperiosamente escarmentar a esos osados invasores, persiguiéndolos hasta sus últimos atrincheramientos. Como su gloria depende de tomar a su cargo la empresa de marchar a Venezuela, a libertar la cuna de la independencia colombiana, sus mártires y aquel benemérito pueblo caraqueño, cuyos clamores sólo se dirigen a sus amados compatriotas los granadinos, que ellos aguardan con una mortal impaciencia, como a sus redentores. Corramos a romper las cadenas de aquellas víctimas que gimen en las mazmorras, siempre esperando su salvación de vosotros; no burléis su confianza; no seáis insensibles a los lamentos de vuestros hermanos. Id veloces a vengar al muerto, a dar vida al moribundo, soltura al oprimido, y libertad a todos.

Cartagena de Indias, diciembre 15 de 1812.

Simón Bolívar

lunes, 1 de diciembre de 2014

Edad Moderna y Modernidad Eloy Reverón

Cuando estudiábamos en el Bachillerato, aquella asignatura identificada como Historia Universal, nos hacían grabar en nuestra memoria que la Edad Moderna comenzaba con la toma de Constantinopla por los turcos en 1453. 

Todo el mundo está de acuerdo, y raras veces levanta alguien la mano para preguntar, dónde quedaba Constantinopla, porque una vez llegados los turcos, será en adelante Estambul. Y mucho menos, ¿Qué tiene que Ver la Historia de Venezuela con ese asunto? 

Comenzaremos advirtiendo que le hemos colocado una estrella en el sur del Mar Negro. Ese pequeño paso con más aspecto lejano de puente entre Oriente del Mediterráneo hacia la ruta del comercio entre China e India con los Estados Venecianos, Florencia e incluso el puerto de Génova. 




Antes de precisar la importancia geopolítica, pensemos en la ciudad de Constantinopla en los tiempos del Imperio Romano. Recordemos al Emperador al cual le debió su nombre. Flavio Valerio Aurelio  Constantino.
El fue el primer emperador romano en abrazar la fe cristiana, al menos esa fue su manifestación pública, no puedo estar seguro si lo hizo por conveniencia política o por fe. El tema es que los bizantinos quedaron bajo los influjos de Oriente, y Roma bajo los influjos de las Bárbaros. 
Para volver a la pregunta que había quedado en el aire: ¿Qué tenía que ver Constantino o Constantinopla con la historia de Nuestra América? No la podemos responder en este momento, pero nos interesa tener en cuenta de que el la empresa de la dominación colonial fue un asunto estrechamente ligado a la Cristiandad. Y además, es este Constantino I, quien presumimos se cambió a la religión cristiana, justo antes de que el Cristianismo se convirtiera en Cristiandad. A este respecto, vamos a establecer un enlace lo más pronto posible para aquellos que quieran ahondar en este asunto de mucha importancia. 

Por ahora es necesario volver a Constantinopla Bizantina y su importancia económica, para preparar el terreno para los asuntos geopolíticos que nos interesa destacar.

Los influjos que los bizantinos recibían de su relación con la la fuente original de la luz de la cultura y el conocimiento: El Oriente. A qué se referían "los iniciados" con la alegoría de la Luz que viene de Oriente. Todo está vinculado con el contacto cultural que implicaba el comercio de la seda y demás especias que importaban de Oriente. Demos un vistazo a lo que entonces se reconocía como ruta de la seda, la cual, desde tres siglos antes de Jesucristo, había comenzado a ser transitada.



Lo que más tarde sería Europa, al lado de este mundo, tanto desde el punto de vista económico como cultural, era como un cero a la Izquierda. Si nos salimos del esquema eurocéntrico de la mal llamada historia universal, podríamos pensar en El Renacimiento, como una epidemia cultural que llegó de Oriente, tanto por el norte, como por el sur. Pero esto fue obra tanto de la cultura árabe, por el sur, como de la persa Bizantina como por el oriente mediterráneo. 
 En esta gráfica de la izquierda, nos interesa que aprecien ¿Cuál es la posibilidad de comercio que les queda a los Estados Venezianos para re invertir el capital que habían acumulado comerciando con Oriente. Con esto subimos el primer paso para visualizar la diferencia entre Edad Moderna y Modernidad. La parte correspondiente a los asuntos culturales y económicos, y cómo política y religión van a ir perfilando otro concepto, el de civilización moderna.

 Constantinopla

Ubicada en un lugar estratégico donde los griegos habían establecido un emplazamiento identificado con el nombre de Byzantion en el siglo VII antes de Cristo. Construida por orden del Emperador Flavio Valerio Aurelio Constantino I, entre los años 324 y 330. Está protegida por una muralla de costa a costa por occidente, lo demás el mar. El punto de más estrecho paso marítimo entre el mar Mediterráneo y el mar Negro, de un lado Europa, y del otro lado, Asia. El paso comercial por excelencia.
 
Atlas Histórico, G Duby, 1987
En el año 325 fue celebrado el Primer Concilio de Nicea donde la fraternidad cristiana comienza a adquirir la estructura de la Cristiandad.  Fue organizada en Patriarcados y Diócesis; los patriarcados iniciales fueron establecidos en Roma, Antioquía, Alejandría y Jerusalén, representados por sus respectivos arzobispos.  

Fue sitiada por los musulmanes del Califato de Omeya en el año 717 718. Y en 1204 saqueada y destruida por la Cuarta Cruzada en alianza con los venecianos.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Visión Estratégica de la Historia Eloy Reverón

Tanto para el militar en la guerra, como para el político en la diplomacia, es imprescindible contar con un concepto de historia estratégica. El conflicto que afecta todo acontecer histórico, cultural, económico, social y político está dado por una constante histórica secular en nuestra América. La confrontación de dos fuerzas agrupadas en oposición. La fuerza del dominio colonial frente a la fuerza de resistencia liberadora. Ningún hecho histórico, por más insignificante que parezca, puede escapar a esta realidad histórica.

La Fuerza de Dominio Colonial
opuesta a la 
Fuerza de Resistencia Liberadora
Elevada a la sumatoria
de las Potencias Coloniales
Para la aplicación eficaz de las estrategias y soluciones tácticas en virtud de la seguridad y defensa integral, ha sido necesario  enfocar una visión histórica capaz de apreciar y valorar las dos fuerzas en conflicto, ... Ver más...