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miércoles, 8 de abril de 2015
martes, 7 de abril de 2015
Congreso de Angostura Eloy Reverón
La importancia del Congreso Constituyente de Angostura podemos proyectarla en tres ámbitos; el internacional, el de la política interna y su relevancia histórica.
La necesidad de proyección internacional deriva de que el establecimiento de un Estado requiere del reconocimiento de otros Estados para que entre en la categoría de sujeto de derecho internacional público. Por esta razón Bolívar entregó su discurso a James Hamilton, un comerciante inglés residenciado en Angostura, a fin de que lo tradujera a la lengua de Shakespeare para su publicación en la prensa británica. Era necesario mostrar al mundo que más allá de la guerra civil que había estallado a partir del rechazo de los isleños y pardos comerciantes a la Declaración de Independencia, y luego la de los llaneros contra los promulgadores de la Ordenanza de los Llanos, había una Guerra civil y la lucha de clases que la historiografía escrita por los godos encubrió detrás de una historia heroica. La Constitución promulgada le daría a las repúblicas de Nueva Granada y Venezuela, la proyección como vector de la fuerza jurídica de liberación. Leer más ...
viernes, 6 de marzo de 2015
27 de febrero de 1989 y la huella de la crisis Eloy Reverón*
Existe la tendencia a recordar ciertas fechas que dejan huella sobre la historia, y quienes las sintieron o
aún las padecen, tienden a rehuirle, o hacen énfasis en el tamaño, profundidad y forma de esa huella
tan profunda tan marcada en la memoria histórica de nuestra comunidad, pero que a fin de cuentas nos
quedamos en la huella sin seguir su rastro.
Hoy vamos a olfatear las huellas que condujeron a ese 27 de febrero de 1989. Fecha vinculada al 4 de
febrero de 1992, tan recordado durante la conmemoración del febrero rebelde en la UNEFA. Detrás de
las huellas de estos dos febreros, encontramos el rastro del viernes 18 de febrero de 1983. A pesar de
que esta huella está impregnada de un olor y color a hidrocarburo, no es tan frecuente relacionarla con
el febrero rebelde, y pocas veces con el tema petrolero.
*Del Viecerectorado de Asuntos Sociales, responsable de Investigación y Doctrina Bolivariana de la UNEFA
*Del Viecerectorado de Asuntos Sociales, responsable de Investigación y Doctrina Bolivariana de la UNEFA
sábado, 7 de febrero de 2015
La Erótica Latinoamericana (La moralidad de la praxis de liberación erótica) Reseñada por Eloy Reverón
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| Fotografía:Colarebo Cultura |
El Presidente Chávez
entregó a Enrique Dussel el V Premio Libertador al pensamiento crítico el día
15 de noviembre de 2010. Aunque fue premiado por su obra Política de la
Liberación. Vol II, Arquitectónica, el cual es segunda parte de Política
de la Liberación. Vol I, Histórica, descomunal obra por la
minuciosidad con que desenvuelve la historia del pensamiento político desde una
perspectiva liberadora, nos ocuparemos de uno de sus ensayos más importantes
para la liberación integral de la mujer: Para una erótica
latinoamericana, reeditado por la Fundación el perro y la rana, en el
año 2007.
Enrique Dussel comienza la lectura hermenéutica de la Erótica Latinoamericana
ubicando al sujeto europeo que comenzó siendo un “yo conquisto” y terminó en la
voluntad de poder. Apuntó que es un sujeto masculino, por eufemismo de
machista. En un solo párrafo anuncia el método hermenéutico, erótica, relación
de dominio y la voluntad de poder dentro de una sociedad dependiente. Piensa la relación
de oposición - represión del varón sobre la mujer en nuestro mundo
latinoamericano como expresión palpable donde se refleja la violencia del
sistema de dominación.
La lectura hermenéutica implica el rescate del sentido compartido por los
latinoamericanos frente a una historia de sometimiento, dominación y
acorralamiento a la dependencia porque la colonización mental ha sido elaborada desde una ideología que nos
colocó en una posición de minusvalía conceptual frente a otro para el cual no
existimos. En este caso la propuesta transmoderna estaría ubicada en la deconstrucción
del discurso de la dominación para que contribuya con el proceso del despertar
de la consciencia liberadora que reubique a la pareja erótica en el plano de la
realidad social.
Si entendemos que la hermenéutica supone comprensión, tradición e
interpretación en el horizonte de una conciencia histórica lúcida y,
trascendemos a un diálogo para la existencia comunicativa, será preciso
preguntarnos si podemos producir un conocimiento real cuando nos ubicados desde
el punto de vista eurocéntrico nuestra
tradición obliga a comenzar por desmontar una lógica de dominación y un
conocimiento destinado a justificar la violencia del saqueo, invasión,
explotación durante medio milenio de olvido.
Cuando el filósofo latinoamericano confrontó a la filosofía moderna desde
la periferia, argumentó que los filósofos eurocéntricos debieron enfrentarse a
los escépticos. Nosotros en cambio, debimos comenzar por enfrentar el cinismo
que consiste en aceptar mentiras evidentes como verdades irrefutables, porque
en eso consiste la voluntad del poder. El poder impone su voluntad como verdad.
Ese es el valor esencial de la obra de Enrique Dussel, donde esta obra,
reflexionada hace más de medio siglo emerge como nueva reluciente de
actualidad. Desmonta el discurso de la cultura de la dominación.
Nos ocupamos de un capítulo de este libro, específicamente el número 6. La moralidad de la praxis de liberación
erótica. Dussel critica las normas vigentes
en América Latina en aras de cuyo cumplimiento permiten al varón oligárquico,
de cierta aristocracia urbana,
prostituir a la mujer del pueblo sin ningún tipo de sanción ética. Presenta
como simbólica popular urbana el
tango Margot, cuya letra adjuntamos.
La letra poética de esta canción ilustra la dialéctica de la opresión
erótica a través de una protesta social. Es el varón popular, un vecino del
barrio donde vive Margarita, en el Buenos Aires de la periferia pobre, de los
arrabales. Ella es la chica quién pretendió subir
en la escala social, se inicia en la vida pública en lujosos reservados para
libar el alcohol en lugares con nombre chic, lo cual refleja también el sentido
europeísta de la cultura rioplatense de las primeras décadas del siglo XX.
La madre de Magarita, mujer popular heredera de la india amancebada de la
colonia, lava ropa y es negada por su hija quien se avergüenza de su origen
humilde y el cantante le reprocha con dolor, pero observa Dussel la conciencia
ética cuando le recrimina desde el varón desplazado por la violencia opresora
del conquistador colonial o de la burguesía nacional, termina volviéndose
contra la mujer que lo ha abandonado.
Margot
Desde lejos se te juna, pelandruna abacanada
que naciste en la miseria de un convento de arrabal,
porque hay algo que te vende, yo no sé si es la mirada,
la manera de sentarte, de charlar o estar parada,
o ese cuerpo acostumbrado a las pilchas de percal.
Fuente: El Portal del Tango. com
Margot
Letra: Celedonio Flores
Música: Carlos Gardel y José Razzano
Año: 1919
Música: Carlos Gardel y José Razzano
Año: 1919
que naciste en la miseria de un convento de arrabal,
porque hay algo que te vende, yo no sé si es la mirada,
la manera de sentarte, de charlar o estar parada,
o ese cuerpo acostumbrado a las pilchas de percal.
Ese cuerpo que hoy te marca los
compases tentadores
del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil,
mientras triunfan tu silueta y tus trajes de colores
entre risas y piropos de muchachos seguidores
entre el humo de los puros y el champán de Armenovil.
del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil,
mientras triunfan tu silueta y tus trajes de colores
entre risas y piropos de muchachos seguidores
entre el humo de los puros y el champán de Armenovil.
Son macanas, no fue un guapo
haragán ni prepotente,
ni un cafisho veterano el que al vicio te largó;
vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente:
¡Berretines de bacana que tenías en la mente
desde el día queun magnate cajetilla te afiló!
ni un cafisho veterano el que al vicio te largó;
vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente:
¡Berretines de bacana que tenías en la mente
desde el día queun magnate cajetilla te afiló!
Yo me acuerdo: no tenías casi nada
pa’ ponerte
hay usás ajuar de seda con rositas rococó...
¡Me revienta tu presencia, pagaría por no verte!
Si hasta el nombre te hascambiado como ha cambiado tu suerte:
Yo no sos mi Margarita...¡Ahora te llaman Margot!
hay usás ajuar de seda con rositas rococó...
¡Me revienta tu presencia, pagaría por no verte!
Si hasta el nombre te hascambiado como ha cambiado tu suerte:
Yo no sos mi Margarita...¡Ahora te llaman Margot!
Ahora vas con los otarios a pasarla
de bacana
a un lujoso reservado del Petit o del Julien;
y tu vieja, pobre vieja, lava toda la semana
pa’ poder parar la olla con pobreza franciscana
en el triste conventillo alumbrado a querosén.
a un lujoso reservado del Petit o del Julien;
y tu vieja, pobre vieja, lava toda la semana
pa’ poder parar la olla con pobreza franciscana
en el triste conventillo alumbrado a querosén.
Fuente: El Portal del Tango. com
Disponible
en video interpretado por Joan Manuel Serrat en https://www.youtube.com/watch?v=0VZZ3_6NJh8
Para disponer de una base sólida para la comprensión de la Erótica Latinoamericana
es recomendable una revisión de Obra: Lentes de Género (Lecturas para desarmar el Patriarcado) Serie DERECHOS HUMANOS N 1 Género y Derechos Humanos de la Mujer.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Historia de Venezuela I De la Civilización Moderna a la Colonialidad del Poder Eloy Reverón
La
caída de Constantinopla bajo el dominio de los turcos, privaría a la periferia
del mundo mediterráneo de la posibilidad de comerciar con China y la ruta del
centro comercial mundial de 1453, y todas las fuerzas históricas que se
desataron de esa circunstancia. Allí está la importancia de un hecho
transcendental que ha sido motivo para establecer un antes y un después
distintos, lo que marca un nuevo rumbo a la historia. En el caso de la Edad
Moderna, el nacimiento de una nueva civilización. La civilización europea.
Llamada también Occidental, aunque desde nuestro punto de vista se encuentra a
nuestro oriente, tal como la China nos queda hacia occidente, aunque nuestra
mentalidad colonizada la piense como si estuviéramos en Europa.
Vamos
a reflexionar un poco sobre la civilización moderna, más allá de lo que hemos
comentado en relación a la Edad Moderna y la Modernidad. Civilización Moderna
desde la perspectiva del establecimiento de un orden civilizatorio que gira en
torno a valores diferentes a los del mundo antiguo o de lo que ellos llamaron
Edad Media.
En
el DRAE, moderno está identificado como un adjetivo perteneciente o relativo al
tiempo de quien habla o a una época reciente. ¿Y entonces contemporáneo?
Contemporáneo de la misma época. Francois Gizot (1787 1874) historiador francés
nos habla de civilización europea como la civilización que surge de las ruinas
del Imperio Romano. Ya para 1839, fecha de publicación de la versión en español
de su Historia General de la Civilización Europea o (Curso de Historia
Moderna), establece en el mismo subtítulo un período comprendido entre la caída
del Imperio Romano hasta la Revolución Francesa. Lo relevante es que revela un
sentido civilizatorio de Europa.
Alude
Gizot a una vinculación con la “perfección de la vida social, el
desenvolvimiento de la sociedad propiamente dicha, de las relaciones de los
hombres entre sí. (…), la más viva actividad, y la mejor organización de las
relaciones sociales: de una parte una producción siempre en aumento, de fuerza
y de bienestar material, y de otra la más equitativa distribución de ese mismo
bien estar entre todos los individuos de la sociedad.” (p12) No hace falta
ahondar mucho en la lectura ni en el análisis del discurso de este historiador
para darnos cuenta de que la idea de civilización moderna está vinculada al
mundo surgido de las ruinas del Imperio Romano. Pero sobre todo a la presencia
de una vida de mayor entendimiento donde el individuo goza del bien estar
social, generado por esa fe en el progreso. Pero eso es en 1830, y en Francia
habla de humanismo como algo propio de la vida en la ciudad, pero como algo que
se hace presente pero sin pensar de dónde llegó ese humanismo.
En
su lugar Gizot asume esta posición: “Va por fin la civilización europea,
permítaseme decirlo, de acuerdo con la verdad eterna, ha entrado por fin en el
vasto plan de la providencia: marcha de conformidad con las miras del Ser
supremo. Tal es el principio racional de su superioridad” (pp 37-38)
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| En esta imagen, el pintor Eugène Delacroix, ilustra la IV Cruzada, precisamente sobre Constantinopla |
1.- La organización municipal; 2.- El
patronazgo militar; 3.- La invasión
agarena (árabe)
Gizot
habla de las cruzadas como un hecho universal y europeo, la cristiandad como un
elemento común de la Europa como nación. ¿De dónde viene ese fervor por
conquistar los lugares santos? Cuando en el siglo XIII los musulmanes avanzan
sobre Asia, ya nadie quiere conquistar Tierra Santa. En todo caso son empresas
particulares y aisladas. Se pregunta Guizot ¿qué ha pasado?, el odio ciego
hacia los musulmanes reflejado en las primeras cruzadas ya no está presente,
por ejemplo en las crónicas de Guillermo de Tiro. No parece percatarse Gizot
que este hombre es nacido en 1130, y pertenece a una segunda generación de
cristianos establecidos en Jerusalén. …, nos dieron las cruzadas por primero y
principal efecto, la emancipación del espíritu, un grande adelanto en los
conocimientos, mayor extensión en las ideas, mucha más libertad en
emitirlas.”(p.223)
La
reflexión de Gizot avanza hacia el reconocimiento de la existencia, no solo de
una cultura diferente, sino más adelantada. En la siguiente página se acerca al
asunto sin rodeos. “Halláronse en contacto no solo con dos civilizaciones
diferentes, sino mucho más adelantadas que las de su patria: tales eran el
pueblo griego, y la sociedad musulmana.(p224)
Da
cuenta de las investigaciones de Jean Pierre Abel-Remusat (1788 1832) pionero sinólogo
francés quién menciona a los primeros lazos diplomáticos y comerciales que
establecen los europeos a partir del siglo XII, da razón de religiosos
italianos, franceses y flamencos, se vieron honrados con misiones diplomáticas
en la corte del Gran Kan. A partir de allí, numerosos viajeros y aventureros
que regresaron a Europa con sus historias y con el respectivo aprendizaje de aquellas
culturas.
Pero
el salto cuántico definitivo es percibido a partir de la caída de Constantinopla
y el éxodo de intelectuales griegos a Florencia, con la creación de la
Biblioteca y la Academia Platónica dentro de un movimiento cultural que será
identificado como el humanismo.
Cuando
preguntamos la diferencia entre Modernidad y Edad Moderna. La idea es para que
sitúen a la Edad moderna como un período histórico, y a la Modernidad como el
acontecer, el aprendizaje, las situaciones políticas y geoestratégicas que
sacaron a aquellos reinos europeos Castilla, León y Portugal, impulsados por las finanzas y el talento
Florentino encarnado en personajes como Américo y Simonetta Vespucci, Nicola
Maquiavelo, Pico de la Mirándola, sobre todo este último, el menor de los
Humanistas, financiados por los Medici, después que no podían invertir su
dinero en comercio con la China porque los turcos serraron el paso de la Ruta
para la el comercio de la Seda y las especias de Oriente.
La
modernidad surge en dos caras, la cara dominadora de un Pico de la Mirándola
quien dice que el ser humano puede conquistar el mundo porque dispone con los
medios para hacerlo. Así entran en la modernidad. El tema es que la modernidad
tiene otra cara, la cara que ellos no reconocen como humanos, es el dominado,
el excluido, el indio y todos sus descendientes a quienes llaman sudacas. El
excluido, el otro, no existe para ellos desde su humanidad, los humanos son
ellos, no reconocen, ni al pobre, ni al negro ni al indio como a un igual. Eso
es la modernidad como concepto hegemónico. Latinoamérica es la otra cara, la
olvidada, la excluida de esa modernidad. La historia como concepto estratégico
les dice no, somos transmodernos: trascendemos la modernidad en la teoría
revolucionaria de Simón Bolívar, y todos los filósofos que tras su praxis
revolucionaria han contribuido a construir la filosofía latinoamericana como
liberación. Por allí van los tiros
En
la sala de sesiones de la Sociedad Patriótica, club revolucionario de caracas,
Simón bolívar, en un vehemente discurso, exige la pronta declaración de la
independencia de Venezuela por el Congreso Nacional. Estas palabras fueron
pronunciadas durante la noche del 3 al 4 de julio de 1811
No es que hay dos congresos. ¿cómo fomentarán el cisma
los que conocen más la necesidad de la unión? lo que queremos es que esa unión
sea efectiva y para animarnos a la gloriosa empresa de nuestra libertad;
unirnos para reposar, para dormir en los brazos de la apatía, ayer fue una
mengua, hoy es una traición. Se discute en el congreso Nacional lo que debiera
estar decidido. ¿y qué dicen? que debemos comenzar por una confederación, como
si todos no estuviésemos confederados contra la tiranía extranjera. Que debemos
atender a los resultados de la política de España. ¿Qué nos importa que España
venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve, si estamos resueltos a ser
libres? esas dudas son tristes efectos de las antiguas cadenas. ¡Que los
grandes proyectos deben prepararse con calma! trescientos años de calma ¿no
bastan? la Junta Patriótica3 respeta,
como debe, al congreso de la nación, pero el congreso debe oír a la Junta
Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios.
Pongamos
sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana: vacilar es
perdernos.
Que
una comisión del seno de este cuerpo lleve al soberano congreso estos
sentimientos.
Esta visión de
trescientos años en retrospectiva no es fortuita. Es una visión estratégica de
la historia. Luce el estratega que puede sentir la independencia como una
consecuencia de la Conquista. Esto que parece trivial, o hasta una locura, es
simplemente la observación del plano temporal histórico, como un inmenso teatro
de operaciones donde se debate la dialéctica de la resistencia y la dominación,
cuando la primera es superior a la segunda, estamos camino hacia la liberación.
Ese el tema de la historia estratégica. Lo pensaremos aparte.
Por ahora nos
interesa dejar sentado, que desde ese movimiento, el de los humanistas está el
menor de ellos, Pico de la Mirandola, quien lanza la idea de que el ser humano
está destinado a la conquista del mundo porque ya posee todas las cualidades y
los medios para hacerlo. Esto sale del mismo lugar en Florencia, de donde sale
Américo Vespucci, a quien debemos el nombre a Nuestra América, como la llamara
por primera vez Francisco de Miranda, y lo acuñara José Martí. El tema es que
es también desde Florencia donde sale la idea de hacerla nuestra. En ese tema
de nuestra es donde está la médula del asunto.
Tenemos entonces
que el llamado descubrimiento de América, es una empresa florentina, están las
finanzas de la empresa, está también la ideología que se acomoda tras ella. El
ser humano dice Pico. El tema es precisamente ese ¿Quién es el ser humano para
el dominador? Simplemente los dominadores, el resultado de aquella empresa,
serán llamados indios, aunque no fueran de La India, se les llamó así porque da
lo mismo cuando se trata del otro, es distinto, el inferior. Pudieron haberlo
llamado sudaca, total desde el punto de vista del dominador da lo mismo, el
otro, la cara del otro dominado no es la cara de un igual, es el rostro de un
dominado, incluso llegaron a poner en duda su condición humana. Hubo la
polémica de si tenían o no alma los indios. De ese debate, desde ambos lados de
la polémica saldrán dos visiones de la historia, la visión del dominador, que
tratará de justificar su dominio; y la filosofía como liberación, como defensa
de la humanidad de los indios. Una historia como liberación. La cual se opondrá
a la colonialidad del poder. Pero ese tema lo vamos a exponer aparte. Por ahora la idea principal, lo que subyace en lo antes expuesto es que mientras América es sometida al poder colonial, Europa construye las bases del eurocentrismo, la Civilización Moderna.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Simón Bolívar Manifiesto de Cartagena
Memoria dirigida a los ciudadanos
de la Nueva Granada por un caraqueño.
15 de diciembre de 1812
[Conciudadanos]
[1]
Libertar a la Nueva Granada de la
suerte de Venezuela y redimir a ésta de la que padece, son los objetos que me he
propuesto en esta memoria. Dignaos, oh mis conciudadanos, de aceptarla con
indulgencia en obsequio de miras tan laudables.
[2]
Yo soy, granadinos, un hijo de la
infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas y
políticas, que siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria,
he venido a seguir los estandartes de la independencia, que tan gloriosamente
tremolan en estos Estados.
[3]
Permitidme que animado de un celo
patriótico me atreva a dirigirme a vosotros, para indicaros ligeramente las
causas que condujeron a Venezuela a su destrucción, lisonjiándome que las
terribles y ejemplares lecciones que ha dado aquella extinguida República,
persuadan a la América a mejorar su conducta, corrigiendo los vicios de unidad,
solidez y energía que se notan en sus gobiernos.
[4]
El más consecuente error que
cometió Venezuela al presentarse en el teatro político fue, sin contradicción,
la fatal adopción que hizo del sistema tolerante; sistema improbado como débil
y ineficaz, desde entonces, por todo el mundo sensato, y tenazmente sostenido
hasta los últimos períodos, con una ceguedad sin ejemplo.
[5]
Las primeras pruebas que dio
nuestro gobierno de su insensata debilidad, las manifestó con la ciudad
subalterna de Coro, que denegándose a reconocer su legitimidad, la declaró
insurgente, y la hostilizó como enemigo.
[6]
La Junta Suprema en lugar de
subyugar aquella indefensa ciudad, que estaba rendida con presentar nuestras
fuerzas marítimas delante de su puerto, la dejó fortificar y tomar una actitud
tan respetable que dejó subyugar después la confederación entera, con casi
igual facilidad que la que teníamos nosotros anteriormente para vencerla,
fundando la Junta su política en los principios de humanidad mal entendida que
no autorizan a ningún gobierno para ser por la fuerza libres a los pueblos
estúpidos que desconocen el valor de sus derechos.
[7]
Los códigos que consultaban
nuestros magistrados no eran los que podían enseñarles la ciencia práctica del
Gobierno, sino los que han formado ciertos buenos visionarios que, imaginándose
repúblicas aéreas, han procurado alcanzar la perfección política, presuponiendo
la perfectibilidad del linaje humano. Por manera que tuvimos filósofos por
jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica, y sofistas por
soldados. Con semejante subversión de principios y de cosas, el orden social se
sintió extremadamente
conmovido, y desde luego corrió
el Estado a pasos agigantados a una disolución universal que bien pronto se vio
realizada.
[8]
De aquí nació la impunidad de los
delitos de Estado cometidos descaradamente por los descontentos, y
particularmente por nuestros natos e implacables enemigos los españoles
europeos, que maliciosamente se habían quedado en nuestro país, para tenerlo
incesantemente inquieto y promover cuantas conjuraciones les permitían formar
nuestros jueces, perdonándolos siempre, aun cuando sus atentados eran tan
enormes, que se dirigían contra la salud pública.
[9]
La doctrina que apoyaba esta
conducta tenía su origen en las máximas filantrópicas de algunos escritores que
defienden la no residencia de facultad en nadie para privar de la vida a un
hombre, aun en el caso de haber delinquido éste en el delito de lesa patria. Al
abrigo de esta piadosa doctrina, a cada conspiración sucedía un perdón, y a
cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar; porque los
gobiernos liberales deben distinguirse por la clemencia. ¡Clemencia criminal,
que contribuyó más que nada a derribar la máquina que todavía habíamos enteramente
concluido!
[10]
De aquí vino la oposición
decidida a levantar tropas veteranas, disciplinadas y capaces de presentarse en
el campo de batalla, ya instruidas, a defender la libertad con suceso y gloria.
Por el contrario, se establecieron innumerables cuerpos de milicias indisciplinadas,
que además de agotar las cajas del erario nacional con los sueldos de la plana
mayor, destruyeron la agricultura, alejando a los paisanos de sus lugares e hicieron
odioso el Gobierno que obligaba a éstos a tomar las armas y a abandonar sus familias.
[11]
Las repúblicas, decían nuestros
estadistas, no han menester de hombres pagados para mantener su libertad. Todos
los ciudadanos serán soldados cuando nos ataque el enemigo. Grecia, Roma,
Venecia, Génova, Suiza, Holanda, y recientemente el Norte de América, vencieron
a sus contrarios sin auxilio de tropas mercenarias siempre prontas a sostener
el despotismo y a subyugar a sus conciudadanos.
[12]
Con estos antipolíticos e
inexactos raciocinios fascinaban a los simples; pero no convencían a los
prudentes que conocían bien la inmensa diferencia que hay entre los pueblos,
los tiempos y las costumbres de aquellas repúblicas y las nuestras. Ellas, es verdad
que no pagaban ejércitos permanentes; mas era porque en la antigüedad no los había,
y sólo confiaban la salvación y la gloria de los Estados, en sus virtudes
políticas, costumbres severas y carácter militar, cualidades que nosotros
estamos muy distantes de poseer. Y en cuanto a las modernas que han sacudido el
yugo de sus tiranos, es notorio que han mantenido el competente número de
veteranos que exige su seguridad; exceptuando al Norte de América, que estando
en paz con todo el mundo y guarnecido por el mar, no ha tenido por conveniente
sostener en estos últimos años el completo de tropa veterana que necesita para
la defensa de sus fronteras y plazas.
[13]
El resultado probó severamente a
Venezuela el error de su cálculo, pues los milicianos que salieron al encuentro
del enemigo, ignorando hasta el manejo del arma, y no estando habituados a la
disciplina y obediencia, fueron arrollados al comenzar la última campaña, a
pesar de los heroicos y extraordinarios esfuerzos que hicieron sus jefes por llevarlos
a la victoria. Lo que causó un desaliento general en soldados y oficiales, porque
es una verdad militar que sólo ejércitos aguerridos son capaces de sobreponerse
a los primeros infaustos sucesos de una campaña. El soldado bisoño lo cree todo
perdido, desde que es derrotado una vez, porque la experiencia no le ha probado
que el valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna.
[14]
La subdivisión de la provincia de
Caracas, proyectada, discutida y sancionada por el Congreso Federal, despertó y
fomentó una enconada rivalidad en las ciudades y lugares subalternos, contra la
capital; ?la cual, decían los congresales ambiciosos de dominar en sus
distritos, era la tirana de las ciudades y la sanguijuela del Estado?. De este
modo se encendió el fuego de la guerra civil en Valencia, que nunca se logró
apagar con la reducción de aquella ciudad; pues conservándolo encubierto, lo
comunicó a las otras limítrofes, a Coro y Maracaibo; y éstas entablaron
comunicaciones con aquéllas, facilitaron, por este medio, la entrada de los
españoles que trajo consigo la caída de Venezuela.
[15]
La disipación de las rentas
públicas en objetos frívolos y perjudiciales, y particularmente en sueldos de
infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores,
provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque la obligó
a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda, sin otras garantías
que las fuerzas y las rentas imaginarias de la confederación. Esta nueva moneda
pareció a los ojos de los más, una violación manifiesta del derecho de propiedad,
porque se conceptuaban despojados de objetos de intrínseco valor, en cambio de
otros cuyo precio era incierto y aun ideal. El papel moneda remató el descontento
de los estólidos pueblos internos, que llamaron al comandante de las tropas españolas,
para que viniese a librarlos de una moneda que veían con más horror que la servidumbre.
[16]
Pero lo que debilitó más el
Gobierno de Venezuela fue la forma federal que adoptó, siguiendo las máximas
exageradas de los derechos del hombre, que autorizándolo para que se rija por S
mismo, rompe los pactos sociales y constituye a las naciones en anarquía. Tal
era el verdadero estado de la Confederación. Cada provincia se gobernaba independientemente;
y a ejemplo de éstas, cada ciudad pretendía iguales facultades alegando la
práctica de aquéllas, y la teoría de que todos los hombres y todos los pueblos
gozan de la prerrogativa de instituir a su antojo el gobierno que les acomode.
[17]
El sistema federal, bien que sea
el más perfecto y más capaz de proporcionar la felicidad humana en sociedad,
es, no obstante, el más opuesto a los intereses de nuestros nacientes estados.
Generalmente hablando, todavía nuestros conciudadanos no se hallan en aptitud
de ejercer por S mismos y ampliamente sus derechos; porque carecen de las virtudes
políticas que caracterizan al verdadero republicano; virtudes que no se adquieren
en los gobiernos absolutos, en donde se desconocen los derechos y los deberes
del ciudadano.
[18]
Por otra parte, ¿qué país del
mundo, por morigerado y republicano que sea, podrá, en medio de las facciones
intestinas y de una guerra exterior, regirse por un gobierno tan complicado y
débil como el federal? No es posible conservarlo en el tumulto de los combates
y de los partidos. Es preciso que el Gobierno se identifique, por decirlo así,
el carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo
rodean . Si éstos son prósperos y serenos, él debe ser dulce y protector; pero
si con calamitosos y
turbulentos, él debe mostrarse
terrible y armarse de una firmeza igual a los peligros, sin atender a las
leyes, ni constituciones, ínterin no se restablece la felicidad y la paz.
[19]
Caracas tuvo mucho que padecer
por defecto de la confederación, que lejos de socorrerla le agotó sus caudales
y pertrechos; y cuando vino el peligro la abandonó a su suerte, sin auxiliarla
con el menor contingente. Además, le aumentó sus embarazos habiéndose empeñado
una competencia entre el poder federal y el provincial, que dio lugar a que los
enemigos llegasen al corazón del Estado, antes que se resolviese la cuestión de
si deberían salir las tropas federales o provinciales, o rechazarlos cuando ya
tenían ocupada una gran porción
de la Provincia. Esta fatal contestación produjo una demora que fue terrible
para nuestras armas. Pues las derrotaron en San Carlos sin que les llegasen los
refuerzos que esperaban para vencer.
[20]
Yo soy de sentir que mientras no
centralicemos nuestros gobiernos americanos, los enemigos obtendrán las más
completas ventajas; seremos indefectiblemente envueltos en los horrores de las
disensiones civiles, y conquistados vilipendiosamente por ese puñado de
bandidos que infestan nuestras comarcas.
[21]
Las elecciones populares hechas
por los rústicos del campo y por los intrigantes moradores de las ciudades,
añaden un obstáculo más a la práctica de la federación entre nosotros, porque
los unos son tan ignorantes que hacen sus votaciones maquinalmente, y los otros
tan ambiciosos que todo lo convierten en facción; por lo que jamás se vio en Venezuela
una votación libre y acertada, lo que ponía al gobierno en manos de hombres ya
desafectos a la causa, ya ineptos, ya inmorales. El espíritu de partido decidía
en todo, y por consiguiente nos desorganizó más de lo que las circunstancias
hicieron. Nuestra
división, y no las armas
españolas, nos tornó a la esclavitud.
[22]
El terremoto del 26 de marzo
trastornó, ciertamente, tanto lo físico como lo moral, y puede llamarse
propiamente la causa inmediata de la ruina de Venezuela; mas este mismo suceso
habría tenido lugar, sin producir tan mortales efectos, si Caracas se hubiera
gobernado entonces por una sola autoridad, que obrando con rapidez y vigor hubiese
puesto remedio a los daños, sin trabas ni competencias que retardando el efecto
de las providencias dejaban tomar al mal un incremento tan grande que lo hizo incurable.
[23]
Si Caracas, en lugar de una
confederación lánguida e insubsistente, hubiese establecido
un gobierno sencillo, cual lo
requería su situación política y militar, tú existieras ¡Oh
Venezuela! y gozaras hoy de tu
libertad.
[24]
La influencia eclesiástica tuvo,
después del terremoto, una parte muy considerable en la sublevación de los
lugares y ciudades subalternas, y en la introducción de los enemigos en el
país, abusando sacrílegamente de la santidad de su ministerio en favor de los promotores
de la guerra civil. Sin embargo, debemos confesar ingenuamente que estos traidores
sacerdotes se animaban a cometer los execrables crímenes de que justamente se
les acusa porque la impunidad de los delitos era absoluta, la cual hallaba en
el Congreso un escandaloso abrigo, llegando a tal punto esta injusticia que de
la insurrección de la ciudad de Valencia, que costo su pacificación cerca de
mil hombres, no se dio a la vindicta de las leyes un solo rebelde, quedando todos
con vida, y los más con sus bienes.
[25]
De lo referido se deduce que
entre las causas que han producido la caída de Venezuela, debe colocarse en
primer lugar la naturaleza de su constitución, que, repito, era tan contraria a
sus intereses como favorables a los de sus contrarios. En segundo, el espíritu de
misantropía que se apoderó de nuestros gobernantes. Tercero: la oposición al establecimiento
de un cuerpo militar que salvase la República y repeliese los choques que le
daban los españoles. Cuarto: El terremoto acompañado del fanatismo que logró sacar
de este fenómeno los más importantes resultados; y últimamente las facciones internas
que en realidad fueron el mortal veneno que hicieron descender la patria al sepulcro.
[26]
Estos ejemplos de errores e
infortunios no serán enteramente inútiles para los pueblos de la América
meridional, que aspiran a la libertad e independencia.
[27]
La Nueva Granada ha visto
sucumbir a Venezuela; por consiguiente debe evitar los escollos que han
destrozado a aquella. A este efecto presento como una medida indispensable para
la seguridad de la Nueva Granada la reconquista de Caracas. A primera vista
parecerá este proyecto inconducente, costoso y quizá impracticable; pero examinando
atentamente con ojos previsivos, y una meditación profunda, es imposible desconocer
su necesidad como dejar de ponerlo en ejecución, probada la utilidad.
[28]
Lo primero que se presenta en
apoyo de esta operación es el origen de la destrucción de Caracas, que no fue
otro que el desprecio con que miró aquella ciudad la existencia de un enemigo
que parecía pequeño, y no lo era considerándolo en su verdadera luz.
[29]
Coro ciertamente no habría podido
nunca entrar en competencia con Caracas, si la comparamos, en sus fuerzas
intrínsecas, con ésta; más como en el orden de las vicisitudes humanas no es
siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad
de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política, no debió el
Gobierno de Venezuela, por esta razón, haber descuidado la extirpación de un enemigo,
que aunque aparentemente débil tenía por auxiliares a la Provincia de Maracaibo;
a todas las que obedecen a la Regencia; el oro y la cooperación de nuestros eternos
contrarios, los europeos que viven con nosotros; el partido clerical, siempre adicto
a su apoyo y compañero el despotismo; y sobre todo, la opinión inveterada de cuantos
ignorantes y supersticiosos contienen los límites de nuestros estados. Así fue que
apenas hubo un oficial traidor que llamase al enemigo, cuando se desconcertó la
máquina política, sin que los
inauditos y patrióticos esfuerzos que hicieron los defensores de Caracas,
lograsen impedir la caída de un edificio ya desplomado por el golpe que recibió
de un solo hombre.
[30]
Aplicando el ejemplo de Venezuela
a la Nueva Granada y formando una proporción, hallaremos que Coro es a Caracas
como Caracas es a la América entera; consiguientemente el peligro que amenaza a
este país está en razón de la anterior progresión, porque poseyendo la España
el territorio de Venezuela, podrá con facilidad sacarle hombres y municiones de
boca y guerra, para que bajo la dirección de jefes experimentados contra los
grandes maestros de la guerra, los franceses, penetren desde las Provincias de
Barinas y Maracaibo hasta los últimos confines de la América meridional.
[31]
La España tiene en el día gran
número de oficiales generales, ambiciosos y audaces, acostumbrados a los
peligros y a las privaciones, que anhelan por venir aquí, a buscar un imperio
que reemplace el que acaban de perder.
[32]
Es muy probable que al expirar la
Península, haya una prodigiosa emigración de hombres de toda clase, y
particularmente de cardenales, arzobispos, obispos, canónigos y clérigos
revolucionarios, capaces de subvertir, no sólo nuestros tiernos y lánguidos estados,
sino de envolver el Nuevo Mundo entero en una espantosa anarquía. La influencia
religiosa, el imperio de la dominación civil y militar, y cuantos prestigios pueden
obrar sobre el espíritu humano, serán otros tantos instrumentos de que se
valdrán para someter estas
regiones.
[33]
Nada se opondrá a la emigración
de España. Es verosímil que la Inglaterra proteja la evasión de un partido que
disminuye en parte las fuerzas de Bonaparte en España, y trae consigo el
aumento y permanencia del suyo en América. La Francia no podrá impedirla; tampoco
Norteamérica; y nosotros menos aún pues careciendo todos de una marina respetable,
nuestras tentativas serán vanas.
[34]
Estos tránsfugos hallarán
ciertamente una favorable acogida en los puertos de Venezuela, como que vienen
a reforzar a los opresores de aquel país y los habilitan de medios para
emprender la conquista de los estados independientes.
[35]
Levantarán quince o veinte mil
hombres que disciplinarán prontamente con sus jefes, oficiales, sargentos, cabos
y soldados veteranos. A este ejército seguirá otro todavía más temible de
ministros, embajadores, consejeros, magistrados, toda la jerarquía eclesiástica
y los grandes de España, cuya profesión es el dolo y la intriga, condecorados
con ostentosos títulos, muy adecuados para deslumbrar a la multitud; que derramándose
como un torrente, lo inundará todo arrancando las semillas y hasta las raíces
del árbol de la libertad de Colombia. Las tropas combatirán en el campo; y
éstos, desde sus gabinetes, nos harán la guerra por los resortes de la
seducción y del fanatismo.
[36]
Así pues, no queda otro recurso
para precabernos de estas calamidades, que el de pacificar rápidamente nuestras
provincias sublevadas, para llevar después nuestras armas contra las enemigas;
y formar de este modo soldados y oficiales dignos de llamarse las columnas de
la patria.
[37]
Todo conspira a hacernos adoptar
esta medida; sin hacer mención de la necesidad urgente que tenemos de cerrarle
las puertas al enemigo, hay otras razones tan poderosas para determinarnos a la
ofensiva, que sería una falta militar y política inexcusable, dejar de hacerlo.
Nosotros nos hallamos invadidos, y por consiguiente forzados a rechazar al enemigo
más allá de la frontera. Además, es un principio del arte que toda guerra defensiva
es perjudicial y ruinosa para el que la sostiene; pues lo debilita sin
esperanza
de indemnizarlo; y que las
hostilidades en el territorio enemigo siempre son provechosas, por el bien que
resulta del mal del contrario; así, no debemos, por ningún motivo, emplear la
defensiva.
[38]
Debemos considerar también el
estado actual del enemigo, que se halla en una posición muy crítica,
habiéndoseles desertado la mayor parte de sus soldados criollos; y teniendo al
mismo tiempo que guarnecer las patrióticas ciudades de Caracas, Puerto Cabello,
La Guaira, Barcelona, Cumaná y Margarita, en donde existen sus depósitos, sin
que se atrevan a desamparar estas plazas, por temor de una insurrección general
en el acto de separarse de ellas. De modo que no sería imposible que llegasen
nuestras tropas hasta las puertas de Caracas, sin haber dado una batalla
campal.
[39]
Es una cosa positiva que en
cuanto nos presentemos en Venezuela, se nos agregan millares de valerosos
patriotas, que suspiran por vernos parecer, para sacudir el yugo de sus tiranos
y unir sus esfuerzos a los nuestros en defensa de la libertad.
[40]
La naturaleza de la presente
campaña nos proporciona la ventaja de aproximarnos a Maracaibo por Santa Marta,
y a Barinas por Cúcuta.
[41]
Aprovechemos, pues, instantes tan
propicios; no sea que los refuerzos que incesantemente deben llegar de España,
cambien absolutamente el aspecto de los negocios y perdamos, quizás para
siempre, la dichosa oportunidad de asegurar la suerte de estos estados.
[42]
El honor de la Nueva Granada exige imperiosamente
escarmentar a esos osados invasores, persiguiéndolos hasta sus últimos atrincheramientos.
Como su gloria depende de tomar a su cargo la empresa de marchar a Venezuela, a
libertar la cuna de la independencia colombiana, sus mártires y aquel benemérito
pueblo caraqueño, cuyos clamores sólo se dirigen a sus amados compatriotas los
granadinos, que ellos aguardan con una mortal impaciencia, como a sus
redentores. Corramos a romper las cadenas de aquellas víctimas que gimen en las
mazmorras, siempre esperando su salvación de vosotros; no burléis su confianza;
no seáis insensibles a los lamentos de vuestros hermanos. Id veloces a vengar
al muerto, a dar vida al moribundo, soltura al oprimido, y libertad a todos.
Cartagena de Indias, diciembre 15
de 1812.
Simón Bolívar
lunes, 1 de diciembre de 2014
Edad Moderna y Modernidad Eloy Reverón
Cuando estudiábamos en el Bachillerato, aquella asignatura identificada como Historia Universal, nos hacían grabar en nuestra memoria que la Edad Moderna comenzaba con la toma de Constantinopla por los turcos en 1453.
Todo el mundo está de acuerdo, y raras veces levanta alguien la mano para preguntar, dónde quedaba Constantinopla, porque una vez llegados los turcos, será en adelante Estambul. Y mucho menos, ¿Qué tiene que Ver la Historia de Venezuela con ese asunto?
Comenzaremos advirtiendo que le hemos colocado una estrella en el sur del Mar Negro. Ese pequeño paso con más aspecto lejano de puente entre Oriente del Mediterráneo hacia la ruta del comercio entre China e India con los Estados Venecianos, Florencia e incluso el puerto de Génova.
El fue el primer emperador romano en abrazar la fe cristiana, al menos esa fue su manifestación pública, no puedo estar seguro si lo hizo por conveniencia política o por fe. El tema es que los bizantinos quedaron bajo los influjos de Oriente, y Roma bajo los influjos de las Bárbaros.
Lo que más tarde sería Europa, al lado de este mundo, tanto desde el punto de vista económico como cultural, era como un cero a la Izquierda. Si nos salimos del esquema eurocéntrico de la mal llamada historia universal, podríamos pensar en El Renacimiento, como una epidemia cultural que llegó de Oriente, tanto por el norte, como por el sur. Pero esto fue obra tanto de la cultura árabe, por el sur, como de la persa Bizantina como por el oriente mediterráneo.
En esta gráfica de la izquierda, nos interesa que aprecien ¿Cuál es la posibilidad de comercio que les queda a los Estados Venezianos para re invertir el capital que habían acumulado comerciando con Oriente. Con esto subimos el primer paso para visualizar la diferencia entre Edad Moderna y Modernidad. La parte correspondiente a los asuntos culturales y económicos, y cómo política y religión van a ir perfilando otro concepto, el de civilización moderna.
Todo el mundo está de acuerdo, y raras veces levanta alguien la mano para preguntar, dónde quedaba Constantinopla, porque una vez llegados los turcos, será en adelante Estambul. Y mucho menos, ¿Qué tiene que Ver la Historia de Venezuela con ese asunto?
Comenzaremos advirtiendo que le hemos colocado una estrella en el sur del Mar Negro. Ese pequeño paso con más aspecto lejano de puente entre Oriente del Mediterráneo hacia la ruta del comercio entre China e India con los Estados Venecianos, Florencia e incluso el puerto de Génova.
Antes de precisar la importancia geopolítica, pensemos en la ciudad de Constantinopla en los tiempos del Imperio Romano. Recordemos al Emperador al cual le debió su nombre. Flavio Valerio Aurelio Constantino.
El fue el primer emperador romano en abrazar la fe cristiana, al menos esa fue su manifestación pública, no puedo estar seguro si lo hizo por conveniencia política o por fe. El tema es que los bizantinos quedaron bajo los influjos de Oriente, y Roma bajo los influjos de las Bárbaros.
Para volver a la pregunta que había quedado en el aire: ¿Qué tenía que ver Constantino o Constantinopla con la historia de Nuestra América? No la podemos responder en este momento, pero nos interesa tener en cuenta de que el la empresa de la dominación colonial fue un asunto estrechamente ligado a la Cristiandad. Y además, es este Constantino I, quien presumimos se cambió a la religión cristiana, justo antes de que el Cristianismo se convirtiera en Cristiandad. A este respecto, vamos a establecer un enlace lo más pronto posible para aquellos que quieran ahondar en este asunto de mucha importancia.
Por ahora es necesario volver a Constantinopla Bizantina y su importancia económica, para preparar el terreno para los asuntos geopolíticos que nos interesa destacar.
Los influjos que los bizantinos recibían de su relación con la la fuente original de la luz de la cultura y el conocimiento: El Oriente. A qué se referían "los iniciados" con la alegoría de la Luz que viene de Oriente. Todo está vinculado con el contacto cultural que implicaba el comercio de la seda y demás especias que importaban de Oriente. Demos un vistazo a lo que entonces se reconocía como ruta de la seda, la cual, desde tres siglos antes de Jesucristo, había comenzado a ser transitada.
Lo que más tarde sería Europa, al lado de este mundo, tanto desde el punto de vista económico como cultural, era como un cero a la Izquierda. Si nos salimos del esquema eurocéntrico de la mal llamada historia universal, podríamos pensar en El Renacimiento, como una epidemia cultural que llegó de Oriente, tanto por el norte, como por el sur. Pero esto fue obra tanto de la cultura árabe, por el sur, como de la persa Bizantina como por el oriente mediterráneo.
En esta gráfica de la izquierda, nos interesa que aprecien ¿Cuál es la posibilidad de comercio que les queda a los Estados Venezianos para re invertir el capital que habían acumulado comerciando con Oriente. Con esto subimos el primer paso para visualizar la diferencia entre Edad Moderna y Modernidad. La parte correspondiente a los asuntos culturales y económicos, y cómo política y religión van a ir perfilando otro concepto, el de civilización moderna.
Constantinopla
Ubicada en un lugar estratégico
donde los griegos habían establecido un emplazamiento identificado con el
nombre de Byzantion en el siglo VII antes de Cristo. Construida por orden del
Emperador Flavio Valerio Aurelio Constantino I, entre los años 324 y 330. Está
protegida por una muralla de costa a costa por occidente, lo demás el mar. El
punto de más estrecho paso marítimo entre el mar Mediterráneo y el mar Negro,
de un lado Europa, y del otro lado, Asia. El paso comercial por excelencia.
En el año 325 fue celebrado el
Primer Concilio de Nicea donde la fraternidad cristiana comienza a adquirir la estructura
de la Cristiandad. Fue organizada en Patriarcados y Diócesis; los patriarcados
iniciales fueron establecidos en Roma, Antioquía, Alejandría y Jerusalén,
representados por sus respectivos arzobispos.
Fue sitiada por los musulmanes del
Califato de Omeya en el año 717 718. Y en 1204 saqueada y destruida por la Cuarta
Cruzada en alianza con los venecianos.
lunes, 17 de noviembre de 2014
Visión Estratégica de la Historia Eloy Reverón
Tanto
para el militar en la guerra, como para el político en la diplomacia, es
imprescindible contar con un concepto de historia estratégica. El conflicto que
afecta todo acontecer histórico, cultural, económico, social y político está
dado por una constante histórica secular en nuestra América. La confrontación
de dos fuerzas agrupadas en oposición. La fuerza del dominio colonial frente a
la fuerza de resistencia liberadora. Ningún hecho histórico, por más
insignificante que parezca, puede escapar a esta realidad histórica.
![]() |
| La Fuerza de Dominio Colonial opuesta a la Fuerza de Resistencia Liberadora Elevada a la sumatoria de las Potencias Coloniales |
Para la aplicación eficaz de las estrategias y
soluciones tácticas en virtud de la seguridad y defensa integral, ha sido
necesario enfocar una visión histórica capaz
de apreciar y valorar las dos fuerzas en conflicto, ... Ver más...
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