sábado, 26 de noviembre de 2016

Para una erótica latinoamericana de Enrique Dussel Eloy Reverón

Enrique Dussel en el CELARG
, Ccas, 2009
Enrique Dussel descubre la realidad oculta en la cotidianidad de la dominación. Ilustra la implantación de un sistema de creencias a través de la violencia engendrada desde una acción de conquista que permutó en voluntad de poder. Continúa elaborando su interpretación dialéctica de una erótica que se ha pretendido presentar como la natural y científica del varón y la mujer, una sutil forma de dominación que sigue presente entre nosotros.

Penetrar una cultura es imponer un pensamiento único, hecho logrado a través del miedo perpetrado a través de... Ver más 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Antonio José de Sucre Masón Eloy Reverón

El Gran Mariscal de Ayacucho posee una hoja de servicios tan impecable que ha debido recibir este reconocimiento. ¿ Porqué no hemos tenido noticia de este reconocimiento?. Simplemente porque los masones lo han considerado hermano, sin haber publicado hasta la fecha, algún documento que certifique su vinculación a la Orden. Leer más 

Reseña Histórica de Caracas Eloy Reverón

Los primeros caraqueños llegaron navegando desde Paparo por el río Tuy hace más de 15 mil años. Eran los Mariches y los Toromainas o Toromaymas las familias más numerosas. Los primeros llegaron hasta la fila que se encuentra en la falda del pico más alto del Guaraira Repano o Guaria Repano, conocido como lugar sagrado del piache Naiguatá. Leer más

jueves, 17 de noviembre de 2016

Simón Rodríguez: El Vector de la Fuerza de resistencia Racional Liberadora

Los desprevenidos contemporáneos de Simón Rodríguez no estuvieron en capacidad de entender la realidad del tiempo histórico en que vivían, mucho menos percibir la obra y pensamiento de Simón Rodríguez como filosofía política con el contenido racional de una fuerza liberadora.  Los coloniales de hoy tampoco ven más allá del maestro del Libertador, un gran motivo para ingresar a la historia como apuntaría uno de sus biógrafos más famosos. Aunque en el mejor de los casos perciben a un filósofo de la pedagogía.
Para la mayoría de quienes le conocieron no fue más que un loco, o un excéntrico en el mejor de los casos. Al traer la historia al presente a través de su obra escrita podemos apreciar en su obra a un Vector de la fuerza de resistencia racional a la colonización mental que sufrieron hasta los patriotas de su tiempo, y al parecer después de doscientos años de independencia política, la dominación colonial ejercida a través de la cultura tampoco se ve, pero recientemente hemos podido apreciar en la analogía de conductas clericales entre personajes como Narciso Cool y Prat (1754-1822) enviado a Caracas como arzobispo como consecuencia de los hechos del 19 de abril de 1810, y en 2002 al arzobispo Ramón Ovidio Pérez Morales. Una lectura comparativa para entender los pormenores de la iglesia como cristiandad y la iglesia como cristianismo.

Un ejemplo de fuerza cristiana liberadora en oposición a la fuerza dominadora de la cristiandad la encontramos en fray Anton Montesino y su histórico sermón de 21 de diciembre de 1511, donde movió la sensibilidad de Bartolomé de las Casas para hacerse sacerdote. Estos son ejemplos de protohistoria de la Teología de la Liberación, tal como la obra de Juan Germán Roscio quien justifica la independencia con el mismo evangelio.
Todo esto viene como preámbulo para entender a una filosofía política como liberación, un pensamiento filosófico descolonizador. Es el caso que nos ocupa, la obra de Simón Rodríguez como filosofía política para de-colonizar las mentes escuálidas hasta de los mismos próceres de la independencia.   

La gente se sorprende cuando preguntamos ¿cuál independencia? Eso sucede porque no se percata que fue algo más que una cadena económica atada a los pies de una patria unida para la victoria militar y política pero desunida y desintegrada para la colonialidad del poder porque el poder de la colonialidad también es invisible. Pocos se percatan de la esclavitud colectiva que implica el traspaso de los gastos administrativos y de defensa de la soberanía a los bolsillos de los nuevos colonos, independientes solo para el endeudamiento colectivo con los intereses de usura de una deuda externa que se hace eterna para mantener la dependencia económica. Una nueva forma racional de dominio colonial.

Si los libros no detienen a las bayonetas, si pueden accionar la conciencia de quienes accionan el gatillo para que no dispare contra los intereses de la gran mayaría. Una sociedad de mensos que durante dos siglos celebran la independencia como en el relato del rey desnudo que celebra la existencia de algo que no existe, la independencia integral, y de algo que no se ve, los grillos mentales.

Simón Rodríguez, al igual que Francisco de Miranda, Fray Cristóbal de Quesada y Arias, Juan Germán Roscio, Juan Manuel Cajigal, Salvador Delgado Espinoza, Francisco Javier Uztáriz, José Vicente Unda, Felipe Fermín Paúl, José Cecilio Ávila, Juan Antonio Domínguez, Baltazar de los Reyes Marrero, Cristóbal Quivedo Arias, José Cayetano Montenegro, Domingo Hermoso de Mendoza, Antonio y Francisco Suárez de Urbina y Juan Antonio Navarrete entre otros, conformaron la base del pensamiento filosófico político que impresionó a Alejandro Humboldt al escuchar las conversaciones de los arrieros en la posada de La Venta en el viejo camino de La Pastora a Maiquetía.
El ambiente cultural de mediados del siglo XVIII

Hemos enfocado un aspecto de la vida y obra de Simón Rodríguez desde una perspectiva mental e histórica que nos permitió una lectura inédita de Simón Rodríguez elaborada desde la Teoría Bolivariana de la Historia. Desde esta perspectiva podemos apreciar la obra publicada de Simón Rodríguez en Sociedades Americanas como protohistoria de la Filosofía como Liberación. Configurada como una trinchera de pensamiento crítico a una epistemología diseñada desde un concepto hegemónico de la Modernidad eurocéntrica. Base fundamental para la construcción de la nueva hegemonía.

Nombro a toda esa lista de nombres para destacar que Simón Rodríguez, vivió la edad de oro del pensamiento venezolano, su talento es producto del ambiente cultural de la Caracas de los últimos años de lo que les dio por llamar el período colonial, como si todavía no continuaran existiendo nuevas formas de colonización.

Al igual que Andrés Bello y Francisco de Miranda, representaron y representan con su vida y obra, fuerzas mentales que siempre se opusieron a las diferentes formas de coloniaje. Por eso cuando Simón Rodríguez, bajo el nombre de Samuel Róbinson viajó por el mundo anglosajón por la ruta Jamaica Filadelfia, luego viajó al otro lado del Atlántico para vivir el auge de la Revolución Francesa y el comienzo de la restauración. Aunque él anuncia cómo podrían ser las sociedades de Nuestra América, no estamos ante un visionario del futuro como pretenden pintarlo algunos cultores de su personalidad. Es prospectiva de un pensamiento racional que percibe la realidad histórica frente a unos románticos que rendían culto a unas teorías ajenas a nuestra realidad colonial, más aún, diseñadas para justificar la dominación de la cual pretendemos liberarnos.

Simón Rodríguez es un hombre de nuestro tiempo histórico porque la dialéctica de la dominación-resistencia-liberación apenas avanza pequeños pasos en el tiempo cronológico de dos siglos. Finalmente consideramos su pensamiento como una fuerza histórica liberadora porque hemos podido analizar esa realidad liberadora desde el momento como fueron atados los nudos de la dominación. A ese sistema de ideas que hemos organizado para explicar la dinámica de nuestra historia la identificamos con el título de Teoría Bolivariana de la Historia para la Liberación.
Estos son los más conocidos

Aunque parezca un pleonasmo decir Bolivariana para la Liberación. Esta frase halla su justificación en la realidad histórica de la existencia de una historiografía bolivariana que encubre los argumentos esenciales del pensamiento venezolano liberador de mediados del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX desde el cual se proyecta la praxis revolucionaria de Simón Bolívar. Me refiero a un mal ejercicio del culto a la personalidad del héroe que encubre en un lenguaje que presenta a Simón Bolívar como un hombre que soñó o que luchó con un sueño, en lugar de percibir su proyecto político, como un plan de la patria histórico, vigente ayer y hoy porque todavía no ha concluido. No es lo mismo soñar con una vida plena que presentar un proyecto para su realización racional advirtiendo las dificultades realizarlo, pero además emprenderlo en la propia vida. 

Cuando utilizamos la palabra vector nos referimos a las flechas de la fuerza que estudiamos en la física. La resistencia al coloniaje es una resistencia invisible como la fuerza del pensamiento, la fuerza de una madre para defender a sus críos. Una fuerza que proviene de nuestros antepasados y somos vehículo de esa fuerza para levantar a nuestros hijos. Una manera de dominarnos ha sido cortando nuestra identidad, y de esta manera negando o escondiendo nuestras fuerzas vitales. Nuestra fuerza interna, nuestra vitalidad el combustible ético de nuestra praxis. La ética como conciencia espiritual del individuo, la moral como convenio colectivo. El compromiso por una vida plena que cuando es para nuestros hijos, es para todo los hijos del mundo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La Libertad de Cultos en Venezuela Por Eloy Reverón



Uno de los principales vectores de la fuerza de dominio colonial utilizado como instrumento para la dominación estuvo a cargo de la institución eclesiástica. Fue el Papa quien reguló, mediante el tratado de Tordesillas, los límites de la colonización celebrado entre Portugal y España en 1494.

Ya el papa Gregorio IX había creado los tribunales para la defensa de la Fe en el año 1231. Después de La Reforma, en el siglo XVI con la bula Licet ab initio de 21 de julio de 1542 bajo el nombre de Congregación de la Universal Inquisición.

El Santo Oficio o Inquisición, la fue clausurada por decreto del Congreso de la Gran Colombia el 21 de agosto de 1821. Junto con esta ley quedaron abolidos los conventos cuyos locales fueron convertidos en escuelas y colegios públicos.

Este fue el primer paso para la Libertad de Cultos. La inquisición no había tenido la misma preponderancia que en Lima, México o en Cartagena que el departamento de Venezuela. La paz se institucionalizaba en Venezuela después de la Batalla de Carabobo, pero la violencia social y la lucha por la igualdad y la libertad que habíaencendido la mecha de las guerras civiles no se detendría sino hasta comienzos del siglo XX, con la aplicación de la violencia institucionalizada por el Estado impuesta por el general Juan Vicente Gómez.

De aquella Caracas que llegó a albergar unas cuarenta mil almas y había generado a los grandes cacaos y con ellos, todo el ambiente intelectual capaz de impulsar la generación del pensamiento venezolano representado por Francisco de Miranda, Simón Rodríguez, Simón Bolívar, Juan Germán Roscio, Andrés Bello y al mismo Antonio José de Sucre, quien llegó de Cumaná a estudiar en la academia de Matemáticas cuando apenas contaba siete años de edad. En 1814, la población de Caracas había sido reducida a tres mil habitantes y las ruinas dejadas por el terremoto, se mantenían en su lugar, un tanto disimuladas por el crecimiento de la maleza.

Las descripciones sobre la miseria en que había dejado toda esta explosión social en Caracas fueron descritas en su Diario por el cónsul británico para el puerto de La Guaira, Sir Robert KerPorter. Pero más allá de la ruina y la miseria, la solución buscada para ese problema estuvo orientada por la idea de la inmigración. Para importar mano de obra laboriosa y para reestablecer la raza blanca que había sido diezmada durante las guerras civiles. Para abonar ese terreno era necesario una sociedad más tolerante y menos fanática. El tema de los cementerios, el lugar para enterrar a las personas que no pertenecieran a la fe católica era un verdadero problema. Llegaron a saquear tumbas en cementerios abandonados y echar el cadáver de un inglés a los zamuros, por haberlo enterrado en un cementerio católico.

Fue necesario un decreto de Libertad de Cultos promulgado por el Congreso de Venezuela en febrero 1834.


martes, 16 de agosto de 2016

Identidad Caraqueña desde una perspectiva liberadora Eloy Reverón

La primera imagen utilizada para hablar de una visión liberadora de la Historia nos debe inducir la imaginación hacia la totalidad. En el caso de Caracas, hacemos referencia a un espacio vital, al ecosistema constituido por el Valle del río Guaire. Con un recorrido de 72 kilómetros que transcurren desde el punto donde la quebrada San Pedro se une a la quebrada Macarao en un lugar llamado Las Adjuntas, de allí discurre por el centro del valle ante la figura maestra del Guaraira Repano, cadena formada por tres montañas; El Ávila, La Silla y el Naiguatá. Sirven de atalaya frente La Guaira, bañada por El Caribe. Su vega se vierte de sur a noreste, y del extremo este hasta discurrir de norte a sur hasta llegar Santa Teresa del Tuy, lugar donde se desborda sobre el río Tuy. Todo esto resume el espacio donde se desarrolló una cultura establecida desde hace más de quince mil años, Caracas, el hogar de los Toromainas.
Fuente: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=352818&page=10
 De manera que cuando decidieron robarle su nombre, llamándola Santiago de León, se impuso la resistencia cultural, y será Caracas por siempre. Se pretendió borrar su pasado como cultura mediante un acto de fundación, cuya acta por cierto nunca apareció. 
Cronista de Caracas



Enrique Bernardo Núñez, el cronista de Caracas por excelencia, parte de la realidad concreta para abordar el tiempo y el espacio de nuestra civilización a la luz de los grandes ríos. Sabe enfocar las perspectivas desde el común denominador, pero sin perder contacto con la totalidad como la mayoría de  los lectores del pasado o ensayistas mirandianos ubicados por pasión, desde las conclusiones que quieren mostrar, según sea su personaje favorito. Según la proyección de las respectivas personalidades, el alter ego de cada uno de sus biógrafos. Sin perder de vista el conflicto esencial que coloca entre paréntesis en la ecuación esencial de nuestra historia, el conflicto entre la fuerza de dominación colonial y la fuerza de resistencia liberadora, y la vigencia que mantenían y aún mantienen las ataduras impuestas por el trazado de la dominación española. Rechaza la falsa historia “enteca o amañada, o cubierta de afeites” por el contrario, exalta “Una historia inspirada en los grandes ríos, las llanuras y cordilleras, obra de un pueblo fuerte y numeroso. Una historia sin mentalidad colonial, aunque con ímpetu colonizador. (…) La historia escrita por las razas dominadoras será siempre distinta a la interpretación que puedan darle los pueblos vencidos u oprimidos” Otro detalle que agrupa en esta idea es la que identifica a la causa de Venezuela con la misma causa de América. Que la gran historia del Orinoco ha de ser lo que el Nilo para Egipto. Pero sobre todo, detrás de la historia escrita por economistas, mientras Venezuela sea un país productor de petróleo, … puede hallarse la pasión de un pueblo por su libertad” (EBN:1948) Nosotros seguimos su tradición, que es la del pensamiento venezolano de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Pensamiento que por cierto ha sido menospreciado y subestimado desde las barreras de la modernidad como concepto hegemónico, encargado de alejarnos de nuestra identidad.

La identidad implica además del nombre esta situación geográfica, la cuna de una cultura que hoy forma parte de una bulliciosa zona metropolitana, donde estos recuerdos tienen algo más importante que la referencia romántica de la historia de sus esquinas, o la nostalgia de los abuelos. Aquí nos referimos al tema de la identidad. Una identidad ha de ser identidad universal, vale decir que entre en relación con el universo entero, no en una zona exclusiva de él. 
Para no complicar el tema, antes de entrar en el papel que realiza la identidad en el proceso de la formación de la ética, debemos ponernos de acuerdo con respecto a lo que entenderemos por identidad. 

Del latín, Identitas Indentitatis: Algo idéntico con relación a otro. Idem. La autoconsciencia que llegamos a tener a través de la mediación social. Pero más allá de la mediación social está lo etimológico y lo antropológico. Tenemos también un punto de vista que se abre a través de la lógica y la metafísica: ente social que se piensa a sí mismo como él, no como otro Ser. Para el cristiano la identidad está vinculada al Ser creado por Dios y que como tal proyecta su esencia como alguien que existe en comunión con un ser supremo a quien identifica como ser superior.

Más allá de todas las precisiones conceptuales está la visión pragmática de la señora más humilde que
interpreta el mundo directamente en la realidad de su relación con un documento. Ella dijo: Guá, la cédula de identidad. 


Nos hace idénticos con respecto a una República Bolivariana.

Queda una nueva interrogante: ¿Qué hay de idéntico en ese documento? 


No hay dos huellas digitales iguales ella identifica a cada quien. Igual sucede con la firma, los nombres y el número de la cédula son individuales. Pero los apellidos nos vinculan con una cadena genética que asciende de abuelas y abuelos: el espíritu de nuestros antepasados, la voluntad de vivir de cada uno de ellos que se expresa en cada uno de nosotros. El mundo mejor que ellos quisieron para nosotros. El mundo mejor que queremos para nuestros hijos. Allí comienza el compromiso ético con la comunidad histórica. Esa fecha de nacimiento que también nos ubica en el lugar y el momento exacto cuando entramos a la historia. El mundo que heredamos de nuestros padres está allí descrito en el periódico que corresponde al día de su nacimiento.
    
Lo bolivariano es lo más estudiado y lo más vagamente conocido. Cualquiera se llena la boca con el nombre de Simón Bolívar. El padre de la patria da para todo. Pero nosotros vamos a llegar a un acuerdo. Bolívar El Libertador es el hombre que otorga la Libertad, lucha y pone en riesgo su vida para conquistar un continente y otorgarle la Libertad. Un compromiso ético de un hombre con su comunidad histórica. Una fuerza espiritual para obtenerlo. La libertad fue un logro alcanzado por ese señor, justo en el momento que comprobó a su fuero interno que la unión de su palabra, su pensamiento y su conducta, unidas en identidad, es el don que él adquiere cuando estas tres fuerzas se concentran en unidad. Eso lo explicamos con claridad en el estudio que hicimos de la Carta de Jamaica. Por ahora nos interesa sentar la idea de que después que unió su pensamiento, palabra y acción, fue cuando logró integrar un ejército compuesto y dirigido por personalidades y grupos humanos tan disímiles como Mariño, Bermúdez, Páez, Sucre, Santander. Así que además de la Unión tenemos la Integración. Al integrar estos ejércitos pudo presenciar y liderar la integración de la América toda en torno al ideal de la Libertad.
Finalmente, esa Unión y la Integración las que garantizan la fuerza y la salud de una república para construir la vida plena que se espera de la Libertad. Esa vida plena es la herencia neoclásica que los griegos llamaron eudaimonía. La armonía del Ethos con el Daemon. La armonía del Ser con el Infinito. La gracia de Dios. La mayor suma de felicidad posible. Pero a diferencia con la forma en que la concebían Jeremías Bentham y los liberales ingleses, estriba en que Simón Bolívar incluía a todos los seres humanos en su universalidad. Lo ingleses no consideran al otro en su mundo. Simplemente se les ignora, no existen. En este sentido nos queda ofrecerles un enlace con la visión estratégica de la Historia, para complementar el tema de estas discuciones.
Parte de este tema está vinculado al tema de Francisco de Miranda El Caraqueño. No le agregamos ese calificativo de Universal, no por que no sea cierto, sino que contamos con la certidumbre que quienes lo califican como tal relacionan ese calificativo como el de un caraqueño conocido en en Universo, un hombre cosmopolita. Una visión muy moderna y eurocéntrica de concebir la universalidad en los términos que esta generación de caraqueños hicieron presencia con su praxis, en los espacios geográficos por donde se hicieron conocer. 

La universalidad del eurocentrismo no tiene espacio para el otro. El no europeo no existe. Es posible que Europa tampoco exista para ellos. Pero esa cultura que ellos llaman occidental, y que curiosamente nosotros la tenemos justo a nuestro oriente, no nos considera a nosotros como a iguales. Pero resulta que para que esa cultura periférica  y prácticamente excluida del comercio mundial, adquiere una nueva fisonomía como consecuencia de la presencia de los Turcos en Constantinopla. De esto ya hemos hecho alguna exposición para los cadetes. Pueden consultar el texto denominado De la Civilización Moderna a la Colonialidad del Poder. 

Es importante ese texto como introducción al tema que nos concierne, la construcción de nuestras historias considerando el pensamiento tradicional de los caraqueños universales, y la relación con ellos por parte de la tradición mexicana, peruana, ecuatoriana, chilena, argentina, uruguaya, paraguaya, brasileña. Es todo una cadena de filósofos de nuestra América que llegan a nosotros a través del estudio de la Histórica de Enrique Dussel 

Después de estas revisiones vamos a continuar alimentando este artículo con nuevas imágenes para el tema del diálogo de saberes que realizaremos en nuestro próximo encuentro,.... continuará.


sábado, 6 de agosto de 2016

La Gran Reunión Americana Eloy Reverón


Esta expresión recoge una visión masonizada de la diplomacia fundada por Miranda. Desde su perspectiva de viajero, de misionero de la Libertad, de la ideología burguesa financiada por su clase social emergente de donde proviene el hijo, no solo de la panadera y del tendero, sino el de una familia de contrabandistas, porque ochenta mil reales de vellón no se acumula vendiendo golfeados. Miranda es la expresión luminosa de una clase social en ascenso.
Para entender a Miranda es necesario sacarlo de este tema de teoría conspirativa donde lo ha querido encasillar una legión de escribidores y de opinadores dedicada al culto a la personalidad, o a la proyección del propio ego.

Esta expresión  llega a la historiografía venezolana en la pluma de Ángel Grisanti desde el discurso de Jules Mancini, quien pretendió darle un halo de misterio literario a las actividades políticas, a la conspiración diplomática, a uno de los temas recurrentes en los círculos palaciegos que Miranda frecuentó durante su peregrinar por el mundo. Sin poner en duda de la seriedad de Grisanti como investigador, no vamos a caer en la tentación de especular con este polémico tema de la reunión americana y las sociedades secretas. Lo que sí no debemos perder la oportunidad para colocar sobre las íes algunos puntos necesarios para no caer en trampa de incautos. Para ello lo primero que debemos puntualizar es que una cosa es la masonería mirandina y otra es Miranda masón. La masonería mirandina, a la cual no debe confundirse con la masonería practicada en el estado Miranda de Venezuela. Posteriormente hemos utilizado el término mirandiana para referirnos a esa diferenciación que establecimos en Anuario de Estudios Bolivarianos (Reverón:1995) 
¿Miranda y la Masonería o los masones y Miranda?Simplemente Masonería Mirandina
En aquella oportunidad enuncié el asunto en estos términos: “Miranda y la Masonería ¿o los masones y Miranda?”, me incliné entonces a la idea de que el Miranda masón era simplemente lo que la revisión de más de cien años de archivo masónico, donde el nombre de Miranda estaba más ausente que lo que la historia de la historiografía venezolana lo había considerado. Simplemente jamás se vinculó a Miranda con la masonería hasta 1950. Cuando ese trabajo realizado para la Universidad Simón Bolívar, estaba en imprenta, por cortesía del doctor Miguel Santana Mujica recibí un trabajo publicado por un prestigioso y serio investigador británico, Seal Coon, del cual nos ocuparemos en este mismo texto. Solo queda agregar lo que acertadamente dijo en una de las mesas de trabajo en el Congreso Internacional de Historia celebrado por la Academia Nacional de la Historia de Venezuela en agosto de 1988, el doctor Herman González Oropeza. Dejó claro que en los archivos británicos masónicos e incluso los del F.O. británicos, de los cuales me consta que reprodujo para el MRE de Venezuela, a pesar de haberle prestado atención al tema masónico, con toda la responsabilidad del investigador serio, afirmó que no había encontrado indicio alguno de la condición masónica del héroe prototipo masón venezolano. Al conocer mejores detalles de lo que Miranda había significado realmente para la historia internacional, los masones decidieron tomarlo para la Institución y vincularla al máximo a su figura. Las razones que tuvo el Q:.H:. quien ocupaba el cargo de gran maestro para ese momento, no es tema que merezca mención en este espacio.

Queda el tema de Miranda tratando de establecer contacto con los jesuitas expulsados. De alguna manera sabía que el germen de la liberación de América comenzaría por donde se inició su conquista, por la conquista espiritual. 





domingo, 17 de julio de 2016

Iniciación de Francisco de Miranda en la Masonería por Eloy Reverón


Miranda fue iniciado en la Masonería por la gracia del Q:.H:. José Tomás Uzcátegui, mediante decreto del Gran Maestro de la Gran Logia de Venezuela cuando ocupaba ese cargo en 1950. En su decreto, incluía la búsqueda de los papeles que vinculaban a Miranda con la masonería. Hasta 2009, 59 años más tarde, lo único que se ha encontrado han sido cuentos encantadores. No hablo como historiador ortodoxo, hablo como un investigador especializado en el tema. En 1990, realicé el levantamiento del Archivo de la Logia Esperanza de Caracas. Clasifiqué sus minutas, actas, correspondencia fechadas desde el 27 de diciembre 1853 (39 cajas de documentos, material con que fundamenté mi tesis de grado en la escuela de historia de la UCV sobre la Masonería en el siglo XIX) y encontré que la primera vez que apareció el nombre de Francisco de Miranda fue para archivar el decreto del Gran Maestro, que de paso declaraba la fecha del nacimiento de Miranda, a partir del bicentenario, Día Masónico Nacional.El problema con Miranda es que la historiografía chismográfica mantuana lo había etiquetado como traidor, con el objeto de justificar su detención y entrega al enemigo. Ese Miranda, creado por la chismografía caraqueña, y la saña periodística, se fue derrumbando lentamente,.... ver más