jueves, 17 de noviembre de 2016

Simón Rodríguez: El Vector de la Fuerza de resistencia Racional Liberadora

Los desprevenidos contemporáneos de Simón Rodríguez no estuvieron en capacidad de entender la realidad del tiempo histórico en que vivían, mucho menos percibir la obra y pensamiento de Simón Rodríguez como filosofía política con el contenido racional de una fuerza liberadora.  Los coloniales de hoy tampoco ven más allá del maestro del Libertador, un gran motivo para ingresar a la historia como apuntaría uno de sus biógrafos más famosos. Aunque en el mejor de los casos perciben a un filósofo de la pedagogía.
Para la mayoría de quienes le conocieron no fue más que un loco, o un excéntrico en el mejor de los casos. Al traer la historia al presente a través de su obra escrita podemos apreciar en su obra a un Vector de la fuerza de resistencia racional a la colonización mental que sufrieron hasta los patriotas de su tiempo, y al parecer después de doscientos años de independencia política, la dominación colonial ejercida a través de la cultura tampoco se ve, pero recientemente hemos podido apreciar en la analogía de conductas clericales entre personajes como Narciso Cool y Prat (1754-1822) enviado a Caracas como arzobispo como consecuencia de los hechos del 19 de abril de 1810, y en 2002 al arzobispo Ramón Ovidio Pérez Morales. Una lectura comparativa para entender los pormenores de la iglesia como cristiandad y la iglesia como cristianismo.

Un ejemplo de fuerza cristiana liberadora en oposición a la fuerza dominadora de la cristiandad la encontramos en fray Anton Montesino y su histórico sermón de 21 de diciembre de 1511, donde movió la sensibilidad de Bartolomé de las Casas para hacerse sacerdote. Estos son ejemplos de protohistoria de la Teología de la Liberación, tal como la obra de Juan Germán Roscio quien justifica la independencia con el mismo evangelio.
Todo esto viene como preámbulo para entender a una filosofía política como liberación, un pensamiento filosófico descolonizador. Es el caso que nos ocupa, la obra de Simón Rodríguez como filosofía política para de-colonizar las mentes escuálidas hasta de los mismos próceres de la independencia.   

La gente se sorprende cuando preguntamos ¿cuál independencia? Eso sucede porque no se percata que fue algo más que una cadena económica atada a los pies de una patria unida para la victoria militar y política pero desunida y desintegrada para la colonialidad del poder porque el poder de la colonialidad también es invisible. Pocos se percatan de la esclavitud colectiva que implica el traspaso de los gastos administrativos y de defensa de la soberanía a los bolsillos de los nuevos colonos, independientes solo para el endeudamiento colectivo con los intereses de usura de una deuda externa que se hace eterna para mantener la dependencia económica. Una nueva forma racional de dominio colonial.

Si los libros no detienen a las bayonetas, si pueden accionar la conciencia de quienes accionan el gatillo para que no dispare contra los intereses de la gran mayaría. Una sociedad de mensos que durante dos siglos celebran la independencia como en el relato del rey desnudo que celebra la existencia de algo que no existe, la independencia integral, y de algo que no se ve, los grillos mentales.

Simón Rodríguez, al igual que Francisco de Miranda, Fray Cristóbal de Quesada y Arias, Juan Germán Roscio, Juan Manuel Cajigal, Salvador Delgado Espinoza, Francisco Javier Uztáriz, José Vicente Unda, Felipe Fermín Paúl, José Cecilio Ávila, Juan Antonio Domínguez, Baltazar de los Reyes Marrero, Cristóbal Quivedo Arias, José Cayetano Montenegro, Domingo Hermoso de Mendoza, Antonio y Francisco Suárez de Urbina y Juan Antonio Navarrete entre otros, conformaron la base del pensamiento filosófico político que impresionó a Alejandro Humboldt al escuchar las conversaciones de los arrieros en la posada de La Venta en el viejo camino de La Pastora a Maiquetía.
El ambiente cultural de mediados del siglo XVIII

Hemos enfocado un aspecto de la vida y obra de Simón Rodríguez desde una perspectiva mental e histórica que nos permitió una lectura inédita de Simón Rodríguez elaborada desde la Teoría Bolivariana de la Historia. Desde esta perspectiva podemos apreciar la obra publicada de Simón Rodríguez en Sociedades Americanas como protohistoria de la Filosofía como Liberación. Configurada como una trinchera de pensamiento crítico a una epistemología diseñada desde un concepto hegemónico de la Modernidad eurocéntrica. Base fundamental para la construcción de la nueva hegemonía.

Nombro a toda esa lista de nombres para destacar que Simón Rodríguez, vivió la edad de oro del pensamiento venezolano, su talento es producto del ambiente cultural de la Caracas de los últimos años de lo que les dio por llamar el período colonial, como si todavía no continuaran existiendo nuevas formas de colonización.

Al igual que Andrés Bello y Francisco de Miranda, representaron y representan con su vida y obra, fuerzas mentales que siempre se opusieron a las diferentes formas de coloniaje. Por eso cuando Simón Rodríguez, bajo el nombre de Samuel Róbinson viajó por el mundo anglosajón por la ruta Jamaica Filadelfia, luego viajó al otro lado del Atlántico para vivir el auge de la Revolución Francesa y el comienzo de la restauración. Aunque él anuncia cómo podrían ser las sociedades de Nuestra América, no estamos ante un visionario del futuro como pretenden pintarlo algunos cultores de su personalidad. Es prospectiva de un pensamiento racional que percibe la realidad histórica frente a unos románticos que rendían culto a unas teorías ajenas a nuestra realidad colonial, más aún, diseñadas para justificar la dominación de la cual pretendemos liberarnos.

Simón Rodríguez es un hombre de nuestro tiempo histórico porque la dialéctica de la dominación-resistencia-liberación apenas avanza pequeños pasos en el tiempo cronológico de dos siglos. Finalmente consideramos su pensamiento como una fuerza histórica liberadora porque hemos podido analizar esa realidad liberadora desde el momento como fueron atados los nudos de la dominación. A ese sistema de ideas que hemos organizado para explicar la dinámica de nuestra historia la identificamos con el título de Teoría Bolivariana de la Historia para la Liberación.
Estos son los más conocidos

Aunque parezca un pleonasmo decir Bolivariana para la Liberación. Esta frase halla su justificación en la realidad histórica de la existencia de una historiografía bolivariana que encubre los argumentos esenciales del pensamiento venezolano liberador de mediados del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX desde el cual se proyecta la praxis revolucionaria de Simón Bolívar. Me refiero a un mal ejercicio del culto a la personalidad del héroe que encubre en un lenguaje que presenta a Simón Bolívar como un hombre que soñó o que luchó con un sueño, en lugar de percibir su proyecto político, como un plan de la patria histórico, vigente ayer y hoy porque todavía no ha concluido. No es lo mismo soñar con una vida plena que presentar un proyecto para su realización racional advirtiendo las dificultades realizarlo, pero además emprenderlo en la propia vida. 

Cuando utilizamos la palabra vector nos referimos a las flechas de la fuerza que estudiamos en la física. La resistencia al coloniaje es una resistencia invisible como la fuerza del pensamiento, la fuerza de una madre para defender a sus críos. Una fuerza que proviene de nuestros antepasados y somos vehículo de esa fuerza para levantar a nuestros hijos. Una manera de dominarnos ha sido cortando nuestra identidad, y de esta manera negando o escondiendo nuestras fuerzas vitales. Nuestra fuerza interna, nuestra vitalidad el combustible ético de nuestra praxis. La ética como conciencia espiritual del individuo, la moral como convenio colectivo. El compromiso por una vida plena que cuando es para nuestros hijos, es para todo los hijos del mundo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La Libertad de Cultos en Venezuela Por Eloy Reverón



Uno de los principales vectores de la fuerza de dominio colonial utilizado como instrumento para la dominación estuvo a cargo de la institución eclesiástica. Fue el Papa quien reguló, mediante el tratado de Tordesillas, los límites de la colonización celebrado entre Portugal y España en 1494.

Ya el papa Gregorio IX había creado los tribunales para la defensa de la Fe en el año 1231. Después de La Reforma, en el siglo XVI con la bula Licet ab initio de 21 de julio de 1542 bajo el nombre de Congregación de la Universal Inquisición.

El Santo Oficio o Inquisición, la fue clausurada por decreto del Congreso de la Gran Colombia el 21 de agosto de 1821. Junto con esta ley quedaron abolidos los conventos cuyos locales fueron convertidos en escuelas y colegios públicos.

Este fue el primer paso para la Libertad de Cultos. La inquisición no había tenido la misma preponderancia que en Lima, México o en Cartagena que el departamento de Venezuela. La paz se institucionalizaba en Venezuela después de la Batalla de Carabobo, pero la violencia social y la lucha por la igualdad y la libertad que habíaencendido la mecha de las guerras civiles no se detendría sino hasta comienzos del siglo XX, con la aplicación de la violencia institucionalizada por el Estado impuesta por el general Juan Vicente Gómez.

De aquella Caracas que llegó a albergar unas cuarenta mil almas y había generado a los grandes cacaos y con ellos, todo el ambiente intelectual capaz de impulsar la generación del pensamiento venezolano representado por Francisco de Miranda, Simón Rodríguez, Simón Bolívar, Juan Germán Roscio, Andrés Bello y al mismo Antonio José de Sucre, quien llegó de Cumaná a estudiar en la academia de Matemáticas cuando apenas contaba siete años de edad. En 1814, la población de Caracas había sido reducida a tres mil habitantes y las ruinas dejadas por el terremoto, se mantenían en su lugar, un tanto disimuladas por el crecimiento de la maleza.

Las descripciones sobre la miseria en que había dejado toda esta explosión social en Caracas fueron descritas en su Diario por el cónsul británico para el puerto de La Guaira, Sir Robert KerPorter. Pero más allá de la ruina y la miseria, la solución buscada para ese problema estuvo orientada por la idea de la inmigración. Para importar mano de obra laboriosa y para reestablecer la raza blanca que había sido diezmada durante las guerras civiles. Para abonar ese terreno era necesario una sociedad más tolerante y menos fanática. El tema de los cementerios, el lugar para enterrar a las personas que no pertenecieran a la fe católica era un verdadero problema. Llegaron a saquear tumbas en cementerios abandonados y echar el cadáver de un inglés a los zamuros, por haberlo enterrado en un cementerio católico.

Fue necesario un decreto de Libertad de Cultos promulgado por el Congreso de Venezuela en febrero 1834.


martes, 16 de agosto de 2016

Identidad Caraqueña desde una perspectiva liberadora Eloy Reverón

La primera imagen utilizada para hablar de una visión liberadora de la Historia nos debe inducir la imaginación hacia la totalidad. En el caso de Caracas, hacemos referencia a un espacio vital, al ecosistema constituido por el Valle del río Guaire. Con un recorrido de 72 kilómetros que transcurren desde el punto donde la quebrada San Pedro se une a la quebrada Macarao en un lugar llamado Las Adjuntas, de allí discurre por el centro del valle ante la figura maestra del Guaraira Repano, cadena formada por tres montañas; El Ávila, La Silla y el Naiguatá. Sirven de atalaya frente La Guaira, bañada por El Caribe. Su vega se vierte de sur a noreste, y del extremo este hasta discurrir de norte a sur hasta llegar Santa Teresa del Tuy, lugar donde se desborda sobre el río Tuy. Todo esto resume el espacio donde se desarrolló una cultura establecida desde hace más de quince mil años, Caracas, el hogar de los Toromainas.
Fuente: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=352818&page=10
 De manera que cuando decidieron robarle su nombre, llamándola Santiago de León, se impuso la resistencia cultural, y será Caracas por siempre. Se pretendió borrar su pasado como cultura mediante un acto de fundación, cuya acta por cierto nunca apareció. 
Cronista de Caracas



Enrique Bernardo Núñez, el cronista de Caracas por excelencia, parte de la realidad concreta para abordar el tiempo y el espacio de nuestra civilización a la luz de los grandes ríos. Sabe enfocar las perspectivas desde el común denominador, pero sin perder contacto con la totalidad como la mayoría de  los lectores del pasado o ensayistas mirandianos ubicados por pasión, desde las conclusiones que quieren mostrar, según sea su personaje favorito. Según la proyección de las respectivas personalidades, el alter ego de cada uno de sus biógrafos. Sin perder de vista el conflicto esencial que coloca entre paréntesis en la ecuación esencial de nuestra historia, el conflicto entre la fuerza de dominación colonial y la fuerza de resistencia liberadora, y la vigencia que mantenían y aún mantienen las ataduras impuestas por el trazado de la dominación española. Rechaza la falsa historia “enteca o amañada, o cubierta de afeites” por el contrario, exalta “Una historia inspirada en los grandes ríos, las llanuras y cordilleras, obra de un pueblo fuerte y numeroso. Una historia sin mentalidad colonial, aunque con ímpetu colonizador. (…) La historia escrita por las razas dominadoras será siempre distinta a la interpretación que puedan darle los pueblos vencidos u oprimidos” Otro detalle que agrupa en esta idea es la que identifica a la causa de Venezuela con la misma causa de América. Que la gran historia del Orinoco ha de ser lo que el Nilo para Egipto. Pero sobre todo, detrás de la historia escrita por economistas, mientras Venezuela sea un país productor de petróleo, … puede hallarse la pasión de un pueblo por su libertad” (EBN:1948) Nosotros seguimos su tradición, que es la del pensamiento venezolano de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Pensamiento que por cierto ha sido menospreciado y subestimado desde las barreras de la modernidad como concepto hegemónico, encargado de alejarnos de nuestra identidad.

La identidad implica además del nombre esta situación geográfica, la cuna de una cultura que hoy forma parte de una bulliciosa zona metropolitana, donde estos recuerdos tienen algo más importante que la referencia romántica de la historia de sus esquinas, o la nostalgia de los abuelos. Aquí nos referimos al tema de la identidad. Una identidad ha de ser identidad universal, vale decir que entre en relación con el universo entero, no en una zona exclusiva de él. 
Para no complicar el tema, antes de entrar en el papel que realiza la identidad en el proceso de la formación de la ética, debemos ponernos de acuerdo con respecto a lo que entenderemos por identidad. 

Del latín, Identitas Indentitatis: Algo idéntico con relación a otro. Idem. La autoconsciencia que llegamos a tener a través de la mediación social. Pero más allá de la mediación social está lo etimológico y lo antropológico. Tenemos también un punto de vista que se abre a través de la lógica y la metafísica: ente social que se piensa a sí mismo como él, no como otro Ser. Para el cristiano la identidad está vinculada al Ser creado por Dios y que como tal proyecta su esencia como alguien que existe en comunión con un ser supremo a quien identifica como ser superior.

Más allá de todas las precisiones conceptuales está la visión pragmática de la señora más humilde que
interpreta el mundo directamente en la realidad de su relación con un documento. Ella dijo: Guá, la cédula de identidad. 


Nos hace idénticos con respecto a una República Bolivariana.

Queda una nueva interrogante: ¿Qué hay de idéntico en ese documento? 


No hay dos huellas digitales iguales ella identifica a cada quien. Igual sucede con la firma, los nombres y el número de la cédula son individuales. Pero los apellidos nos vinculan con una cadena genética que asciende de abuelas y abuelos: el espíritu de nuestros antepasados, la voluntad de vivir de cada uno de ellos que se expresa en cada uno de nosotros. El mundo mejor que ellos quisieron para nosotros. El mundo mejor que queremos para nuestros hijos. Allí comienza el compromiso ético con la comunidad histórica. Esa fecha de nacimiento que también nos ubica en el lugar y el momento exacto cuando entramos a la historia. El mundo que heredamos de nuestros padres está allí descrito en el periódico que corresponde al día de su nacimiento.
    
Lo bolivariano es lo más estudiado y lo más vagamente conocido. Cualquiera se llena la boca con el nombre de Simón Bolívar. El padre de la patria da para todo. Pero nosotros vamos a llegar a un acuerdo. Bolívar El Libertador es el hombre que otorga la Libertad, lucha y pone en riesgo su vida para conquistar un continente y otorgarle la Libertad. Un compromiso ético de un hombre con su comunidad histórica. Una fuerza espiritual para obtenerlo. La libertad fue un logro alcanzado por ese señor, justo en el momento que comprobó a su fuero interno que la unión de su palabra, su pensamiento y su conducta, unidas en identidad, es el don que él adquiere cuando estas tres fuerzas se concentran en unidad. Eso lo explicamos con claridad en el estudio que hicimos de la Carta de Jamaica. Por ahora nos interesa sentar la idea de que después que unió su pensamiento, palabra y acción, fue cuando logró integrar un ejército compuesto y dirigido por personalidades y grupos humanos tan disímiles como Mariño, Bermúdez, Páez, Sucre, Santander. Así que además de la Unión tenemos la Integración. Al integrar estos ejércitos pudo presenciar y liderar la integración de la América toda en torno al ideal de la Libertad.
Finalmente, esa Unión y la Integración las que garantizan la fuerza y la salud de una república para construir la vida plena que se espera de la Libertad. Esa vida plena es la herencia neoclásica que los griegos llamaron eudaimonía. La armonía del Ethos con el Daemon. La armonía del Ser con el Infinito. La gracia de Dios. La mayor suma de felicidad posible. Pero a diferencia con la forma en que la concebían Jeremías Bentham y los liberales ingleses, estriba en que Simón Bolívar incluía a todos los seres humanos en su universalidad. Lo ingleses no consideran al otro en su mundo. Simplemente se les ignora, no existen. En este sentido nos queda ofrecerles un enlace con la visión estratégica de la Historia, para complementar el tema de estas discuciones.
Parte de este tema está vinculado al tema de Francisco de Miranda El Caraqueño. No le agregamos ese calificativo de Universal, no por que no sea cierto, sino que contamos con la certidumbre que quienes lo califican como tal relacionan ese calificativo como el de un caraqueño conocido en en Universo, un hombre cosmopolita. Una visión muy moderna y eurocéntrica de concebir la universalidad en los términos que esta generación de caraqueños hicieron presencia con su praxis, en los espacios geográficos por donde se hicieron conocer. 

La universalidad del eurocentrismo no tiene espacio para el otro. El no europeo no existe. Es posible que Europa tampoco exista para ellos. Pero esa cultura que ellos llaman occidental, y que curiosamente nosotros la tenemos justo a nuestro oriente, no nos considera a nosotros como a iguales. Pero resulta que para que esa cultura periférica  y prácticamente excluida del comercio mundial, adquiere una nueva fisonomía como consecuencia de la presencia de los Turcos en Constantinopla. De esto ya hemos hecho alguna exposición para los cadetes. Pueden consultar el texto denominado De la Civilización Moderna a la Colonialidad del Poder. 

Es importante ese texto como introducción al tema que nos concierne, la construcción de nuestras historias considerando el pensamiento tradicional de los caraqueños universales, y la relación con ellos por parte de la tradición mexicana, peruana, ecuatoriana, chilena, argentina, uruguaya, paraguaya, brasileña. Es todo una cadena de filósofos de nuestra América que llegan a nosotros a través del estudio de la Histórica de Enrique Dussel 

Después de estas revisiones vamos a continuar alimentando este artículo con nuevas imágenes para el tema del diálogo de saberes que realizaremos en nuestro próximo encuentro,.... continuará.


sábado, 6 de agosto de 2016

La Gran Reunión Americana Eloy Reverón


Esta expresión recoge una visión masonizada de la diplomacia fundada por Miranda. Desde su perspectiva de viajero, de misionero de la Libertad, de la ideología burguesa financiada por su clase social emergente de donde proviene el hijo, no solo de la panadera y del tendero, sino el de una familia de contrabandistas, porque ochenta mil reales de vellón no se acumula vendiendo golfeados. Miranda es la expresión luminosa de una clase social en ascenso.
Para entender a Miranda es necesario sacarlo de este tema de teoría conspirativa donde lo ha querido encasillar una legión de escribidores y de opinadores dedicada al culto a la personalidad, o a la proyección del propio ego.

Esta expresión  llega a la historiografía venezolana en la pluma de Ángel Grisanti desde el discurso de Jules Mancini, quien pretendió darle un halo de misterio literario a las actividades políticas, a la conspiración diplomática, a uno de los temas recurrentes en los círculos palaciegos que Miranda frecuentó durante su peregrinar por el mundo. Sin poner en duda de la seriedad de Grisanti como investigador, no vamos a caer en la tentación de especular con este polémico tema de la reunión americana y las sociedades secretas. Lo que sí no debemos perder la oportunidad para colocar sobre las íes algunos puntos necesarios para no caer en trampa de incautos. Para ello lo primero que debemos puntualizar es que una cosa es la masonería mirandina y otra es Miranda masón. La masonería mirandina, a la cual no debe confundirse con la masonería practicada en el estado Miranda de Venezuela. Posteriormente hemos utilizado el término mirandiana para referirnos a esa diferenciación que establecimos en Anuario de Estudios Bolivarianos (Reverón:1995) 
¿Miranda y la Masonería o los masones y Miranda?Simplemente Masonería Mirandina
En aquella oportunidad enuncié el asunto en estos términos: “Miranda y la Masonería ¿o los masones y Miranda?”, me incliné entonces a la idea de que el Miranda masón era simplemente lo que la revisión de más de cien años de archivo masónico, donde el nombre de Miranda estaba más ausente que lo que la historia de la historiografía venezolana lo había considerado. Simplemente jamás se vinculó a Miranda con la masonería hasta 1950. Cuando ese trabajo realizado para la Universidad Simón Bolívar, estaba en imprenta, por cortesía del doctor Miguel Santana Mujica recibí un trabajo publicado por un prestigioso y serio investigador británico, Seal Coon, del cual nos ocuparemos en este mismo texto. Solo queda agregar lo que acertadamente dijo en una de las mesas de trabajo en el Congreso Internacional de Historia celebrado por la Academia Nacional de la Historia de Venezuela en agosto de 1988, el doctor Herman González Oropeza. Dejó claro que en los archivos británicos masónicos e incluso los del F.O. británicos, de los cuales me consta que reprodujo para el MRE de Venezuela, a pesar de haberle prestado atención al tema masónico, con toda la responsabilidad del investigador serio, afirmó que no había encontrado indicio alguno de la condición masónica del héroe prototipo masón venezolano. Al conocer mejores detalles de lo que Miranda había significado realmente para la historia internacional, los masones decidieron tomarlo para la Institución y vincularla al máximo a su figura. Las razones que tuvo el Q:.H:. quien ocupaba el cargo de gran maestro para ese momento, no es tema que merezca mención en este espacio.

Queda el tema de Miranda tratando de establecer contacto con los jesuitas expulsados. De alguna manera sabía que el germen de la liberación de América comenzaría por donde se inició su conquista, por la conquista espiritual. 





domingo, 17 de julio de 2016

Iniciación de Francisco de Miranda en la Masonería por Eloy Reverón


Miranda fue iniciado en la Masonería por la gracia del Q:.H:. José Tomás Uzcátegui, mediante decreto del Gran Maestro de la Gran Logia de Venezuela cuando ocupaba ese cargo en 1950. En su decreto, incluía la búsqueda de los papeles que vinculaban a Miranda con la masonería. Hasta 2009, 59 años más tarde, lo único que se ha encontrado han sido cuentos encantadores. No hablo como historiador ortodoxo, hablo como un investigador especializado en el tema. En 1990, realicé el levantamiento del Archivo de la Logia Esperanza de Caracas. Clasifiqué sus minutas, actas, correspondencia fechadas desde el 27 de diciembre 1853 (39 cajas de documentos, material con que fundamenté mi tesis de grado en la escuela de historia de la UCV sobre la Masonería en el siglo XIX) y encontré que la primera vez que apareció el nombre de Francisco de Miranda fue para archivar el decreto del Gran Maestro, que de paso declaraba la fecha del nacimiento de Miranda, a partir del bicentenario, Día Masónico Nacional.El problema con Miranda es que la historiografía chismográfica mantuana lo había etiquetado como traidor, con el objeto de justificar su detención y entrega al enemigo. Ese Miranda, creado por la chismografía caraqueña, y la saña periodística, se fue derrumbando lentamente,.... ver más


jueves, 7 de julio de 2016

Logia Fraternidad N 4 Eloy Reverón

Américo Carnicelli menciona tres logias vinculadas al nombre Fraternidad. La logia Fraternidad de Cartagena; la logia Fraternidad Bogotana y la logia La Fraternidad Colombiana que funcionaba en Caracas. Este autor da cuenta la fundación de varias logias por iniciativa del general Carlos Soublette, quien se desempeñaba cuando ejercía el cargo de Vicepresidente del departamento de Venezuela en tiempos de la Gran Colombia de Simón Bolívar.
General Carlos Soublette
en La Campaña de Carabobo
de Arturo Santana
Se fundamenta en una solicitud de carta patente que le enviara el general Soublette al señor William H Winder mediante una carta fechada en octubre de 1823. Según esta creencia, las solicitudes fueron dirigidas a la logia "Valor y Constancia" ubicada en la ciudad de Valencia; la logia La Fraternidad Colombiana ubicada en Caracas; y finalmente, para las logias Unanimidad y la Bolívar, ubicadas estas dos últimas en La Guaira. Finaliza el párrafo señalando que en la tenida del 11 de noviembre de ese mismo año de 1823, la Gran Logia de Baltimore emitió las cartas patentes solicitadas.

Según relata el investigador colombiano de origen italiano en este mismo capítulo de su libro.... Ver más

martes, 29 de marzo de 2016

La Identidad Caraqueña de Francisco de Miranda (El Investigador, el estratega) Eloy Reverón

Adjunto texto preparado para el discurso realizado por Eloy Reverón en el Concejo Municipal de Caracas, durante la apertura de la exposición de los artistas caraqueños en homenaje a Francisco de Miranda durante la celebración de su natalicio.

El culto al héroe adquiere sentido y su
justa dimensión cuando se asume como un
compromiso ético con la comunidad histórica
para continuar su obra.
Me han honrado con la responsabilidad de hablar brevemente, de un hombre que vivió una de las vidas más intensas en los espacios geográficos más diversos del mundo y en los momentos más cruciales en la crisis de las tres revoluciones burguesas de su tiempo, las cuales fueron registradas de manera magistral, con la más sólida formación y vocación enciclopedista, en su archivo personal, hoy día reconocido como patrimonio documental de la Humanidad.

Ante un tiempo y espacio en cuya relatividad se balancean los testimonios de su vida, y los escasos minutos que me otorgaron para hacerlo, me queda la alternativa de traerlo y compartido en lo más íntimo que podemos compartir con un personaje semejante. Nuestra identidad caraqueña.

Pensemos por un instante, qué significa la palabra identidad
¿Qué podemos reconocer como idéntico entre nosotros caraqueños de 2016 en el siglo XXI, colocados de frente con un caraqueño de 1750 que salió a recorrer el mundo antes de cumplir los veintiún años en el siglo XVIII.

Portada y contraportada del próximo libro del
Historiador sobre algunos aspectos del pensamiento
del Prócer
La identidad se nos presenta en la respuesta a la siguiente pregunta: ¿De dónde venimos? En nuestro documento de identidad lo describe directamente en los apellidos de nuestros padres y más allá el nombre completo de ellos que nos lleva por la ruta de nuestras propias raíces.

Francisco de Miranda Ravelo Rodríguez Espinoza. Estirpe de las Canarias en el África insular. Comerciante, hijos de vientres judíos conversos, como son los Espinoza y los Ravelo. Pero más allá del oficio que le valió el desprecio por la arrogante aristocracia mantuana. No debemos olvidar que de esa estirpe canaria está conformada gran parte de la ascendencia de nuestra ciudad capital.

Cuando un pueblo decide conmemorar una vida, es porque ha hecho un balance sobre los logros de esa vida y las metas que le quedan por alcanzar a ese pueblo que lo conmemora. Esa es la premisa de la cual partió el cronista de Caracas que más ha hecho por la identidad de la ciudad, sin perder de vista la estrategia de una historia en función de la emancipación de las mentes coloniales.

Enrique Bernardo Núñez
(1895-1964)
Enrique Bernardo Núñez fue talvez el único historiador y cronista de Caracas que rompió el molde propio de estos actos conmemorativos trascendiendo el aspecto episódico del héroe, porque no se interesó tanto en dar a conocer los detalles de su vida en la corte de Rusia, o si fue afortunado en el amor, si fue mariscal de Campo durante el proceso revolucionario de Francia, o la forma tan inteligente como logró salvar su cuello de la Guillotina. Este historiador no perdió de vista lo esencial, lo que aún se mantiene vigente. Me refiero a la verdadera vinculación de un pueblo con sus héroes. El compromiso ético que implica la conclusión y mantenimiento de sus obras.

En el caso que nos concierne estamos hablando de la investigación histórica como una estrategia para alcanzar el objetivo primordial del Plan de la Patria, consolidar el proceso de independencia. Saber hasta qué punto nos estamos acercando al logro de la independencia integral como continuación de la lucha iniciada por nuestros héroes.

Ha sido costumbre rendirle homenaje a la vida y a la obra de los héroes con toda la solemnidad del caso. Sin restarle grandeza a la dimensión del personaje, vamos a asumir el reto de enfocar la cuenta de la investigación desde la identidad caraqueña como estrategia política dentro del proyecto histórico al cual dedicó su vida Francisco de Miranda.

Entonces ser un caraqueño criado a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, no era algo tan simple como estar identificado con una pequeña aldea de una capitanía general del imperio español en América.
Esto es lo que la Historiografía Procolonial
encubre
Con esta ciudad de Caracas están identificados los hombres que realizaron históricamente el proyecto de emancipación. Desde sus inicios, personajes formados en la Universidad de Caracas, tales Francisco de Miranda, en la biblioteca del padre Carreño como Simón Rodríguez, Andrés Bello, formado en la biblioteca de Miranda, o Simón Bolívar, y Antonio José de Sucre que vino de Cumaná para estudiar ingeniería militar en la academia de matemática.  

La idea que queremos divulgar consiste en identificar la distancia entre la Caracas de este grande hombre 1750-1816 y nuestro presente en virtud de los logros emancipadores que aún están pendientes en la agenda de la historia.

La vida de Miranda, como lo dijo el Cronista de la identidad caraqueña es el tema de La Libertad. Recordaba Enrique Bernardo Núñez que “A doscientos años del nacimiento de Miranda el gobierno colonial tiene furiosos defensores entre nosotros. La mente de nuestro país es y sigue siendo colonial.” Después de doscientos sesenta y seis años no sabemos a ciencia cierta cuantos herederos de esas mentes coloniales quedan.

¿Cuál es la Caracas que identificó a estos hombres de mundo que partieron todos para no regresar vivos? Pareciera contradictorio. Los historiadores inclinados a la colonialidad del poder lo sitúan como a un extranjero porque vivió más de cuarenta años fuera de Venezuela. ¿Qué tiene Caracas? Cuál es su encanto, que tienen que preguntárselo a un poeta, como le respondió a mi primo un Boxeador a quién le habían formulado esa pregunta.
 Pero no lo vamos a preguntar a los poetas, se lo preguntaremos a nuestra historia. ¿Qué tiene Caracas? Un compromiso ético que nos impone la identidad con nuestra comunidad histórica.
Es necesaria una revalorización del culto a los Héroes

Son dos Caracas en una, aquella que había surgido de la explotación de la mano de obra esclavizada que conformó a los grandes cacaos bajo la dinastía de los Borbones y dio espacio para la llegada de libros y la conformación de una rebeldía que se oponía al intento por parte de la Corona española, de monopolizar y controlar por la vía de la fuerza de las armas y de la Compañía Guipuzcoana, la actividad económica de la Capitanía general. Ella encontró a la rebeldía de otros canarios de la Candelaria como fueron Juan Francisco de León, Mikaela Delgado y Salvador Delgado Espinoza. Que no fueron antecedentes de la independencia como ha sugerido la historiografía procolonial encargada por la Oligarquía Conservadora para justificar su dominio. Fue el antecedente de una explosión social que duró un siglo, de revueltas políticas, en busca de una justicia social no definida, o sintetizada en la palabra Revolución.

La otra Caracas, aquella que se inundó con la llegada del petróleo, extraído por  otra Guipuzcoana, pero ahora petrolera, de la que ha surgido este mundo complejo de enfrentamientos contra el mundo de los grandes cacaos de la meritocracia que no pudieron entender, que aquella Caracas de Francisco de Miranda, de Juan Francisco de León, sigue siendo la Caracas Rebelde que niega a dejar olvidar su memoria histórica detrás de las películas de vaqueros y de INDIOS, donde el invasor siempre el bueno. No, nos negamos a olvidar nuestro compromiso con la historia, y con aquellos de nuestros antepasados que siempre lucharon para alcanzar la Libertad, la Unión, la Integración para alcanzar el noble objetivo histórico trazado en el Plan de la Patria, la consolidación de la Independencia Integral para incluir a todos en ese ideal de la Vida Plena que resucitó el Comandante Chávez en el proyecto político del Libertador Simón Bolívar.

                                                                      Muchas Gracias
GDC,
Caracas 28 de marzo de 2016



domingo, 7 de febrero de 2016

El Silencio Eloy Reverón

Cuentan que un candidato a ingresar como aprendiz en la construcción del Gran Templo se hallaba solo superando una de las pruebas impuestas para alcanzar su propósito de ingresar a la cofradía. Se hallaba solo en medio de la noche oscura con un arco y una flecha. Le habían dicho que la llave para abrir el cofre donde se encontraban los instrumentos para la ceremonia de iniciación. Para encontrarla y poder abrir el cofre era preciso descifrar el sentido de la palabra SILENCIO.

Fue así como el candidato avanzó toda la noche oscura en medio del bosque. Durante todo el camino lo pasó pensando sin parar un solo instante, paraba de caminar pero no podía detener su pensamiento. Se movía tan rápido que hacía un estruendoso ruido interno tan infernal que no lo dejaba escucharse ni a él mismo.
En realidad no estaba seguro si el silencio significaba que no debería repetir los secretos que le fuesen encomendados. O si consistía en un ejercicio que lo obligaba a no hablar absolutamente nada ha ver si podía escuchar las palabras que oía. Lamentablemente no las escuchaba porque el piloto automático no le permitía escuchar su ruido interno que ya estaba elaborando la respuesta mucho antes de que terminasen de formularle la pregunta.
Cansado de caminar sin que se asomara la más leve oportunidad de que amaneciera, parecía que el tiempo se había detenido. Pero su pensamiento ni siquiera disminuía la velocidad, menos detenerse a parar el ruido interno de sus propias ideas.

Extenuado se recostó sobre la laja que tapaba el cofre donde se guardaban los instrumentos para su iniciación. En seguida oyó un ruido en lo alto de lo que parecía la rama de un árbol, el canto de un ave descomunal. De una vez tensó su arco y disparó la flecha. Cuando el ave cayó bajo sus pies. Siguió pensando que si el ave hubiera guardado silencio ahora estaría viva. El candidato regresó orgulloso de su intelecto por haber encontrado la respuesta de manera tan fácil.


Sobre la rama del árbol estaba otra ave que pensaba silenciosamente hacia sus adentros, que si él hubiera escuchado el canto del ave asesinada, con el cuál trataba de decirle donde estaba la llave del cofre sobre el cual se había recostado. Pero mató al ave antes de escuchar lo que estaba diciendo.

lunes, 18 de enero de 2016

La Negritud de Bolívar Eloy Reverón

La realidad con respecto a la negritud o la supuesta indianidad de Bolívar no ha convencido a buena parte de la población venezolana aunque ha sido aclarada por los especialistas en antropología forense venezolanos, avalados por la experiencia y alto nivel de prestigio mundial con que ellos cuentan. Si consideramos que en el siglo XXI, está comprobado que la humanidad entera tiene su origen en África, ese conocimiento tardará mucho en internalizarse en la ideología racista todavía imperante. No obstante lo señalado vamos a dar a comentar algunas imágenes de Simón Bolívar, poco difundidas, tal vez por los mismos motivos racistas.


En la sociedad del siglo XIX, el color de la piel era un certificado para la aceptación social. Lo que hace equivalente a un tono más oscuro, con un grado de exclusión en la escala social. La negritud o la indianidad era sinónimo de puerta cerrada a la condición de noble aunque contara con el dinero para compran esa gracia. Solo el poder real, vale decir, el poder del Rey, claro está mediante el pago por ese derecho podía cambiar esa realidad.

De allí proviene una tradición histórica que se conoce como “El Nudo de la Marín”. El simple hecho de referirse a la bisabuela...  Ver mas

viernes, 4 de diciembre de 2015

Teoría Bolivariana de la Historia (Fundamento Estratégico)* Eloy Reverón


Resumen

El presente artículo tiene por objeto divulgar adelantos de las investigaciones realizadas por el autor con respecto a la historicidad de la Teoría Bolivariana de la Historia y sus fundamentos, partiendo de la observación, el análisis, y explicación de la historia a través de la praxis revolucionaria de Simón Bolívar y el rescate de su visión estratégica de la Historia por parte del comandante Hugo Chávez Frías, la cual fue utilizada como instrumento estratégico para su prospectiva de lucha política en virtud del alcance de la Independencia Integral para la construcción de un nuevo modelo social bolivariano para el siglo XXI.

                                             Teoría Bolivariana de la Historia

La Teoría Bolivariana de la Historia parte de una concepción estratégica de la historia concebida como el conflicto entre las fuerzas de dominación colonial y la fuerza de resistencia liberadora; de la acción hegemónica colonialista contra la fuerza revolucionaria bolivariana; y desde la consolidación del neocolonialismo estadounidense a la integración latinoamericana promovida por Hugo Chávez Frías desde la Revolución Bolivariana. Observada desde su momento primordial ya definido como el encubrimiento del otro en 1492 (Enrique Dussel 1992) y se expande con el juramento de la consolidación de la Independencia Integral (Chávez, Avenida Bolívar Caracas, 13 04 2010). VER MAS

(*) Publicado en: Ámbito Cívico Militar, Caracas, mes de mayo de 2015 n 4 7 p p 60-63

lunes, 5 de octubre de 2015

¿Qué entendía Simón Rodríguez por Filosofía? Eloy Reverón

Es muy difícil establecer lo que pensaba una mente tan inquieta y tan despierta como la del filósofo americano a quien la "Ideología Venezolana" impuesta por la historiografía impuesta por la Oligarquía Conservadora establecida en Venezuela a partir de la destrucción del proyecto político de Simón Bolívar en 1830... ver más

domingo, 4 de octubre de 2015

Contrucción de un concepto de Historia Eloy Reverón



Angelus Novus
Fuente:https://es.wikipedia.org
Sirva el presente texto como primera piedra bruta para labrar el primer cubo para la edificación de este primer concepto fundamental para el semillero de ideas que pretendemos cultivar… ver más 

miércoles, 22 de julio de 2015

Los Mapas de Venezuela Eloy Reverón

                                                                        Cartografía Antigua de Guayana Edelca, 2000-p 373
El territorio de la República Bolivariana de Venezuela es y será siempre el establecido durante la creación de la Capitanía General de Venezuela por Real Cédula firmada y  por el rey Carlos III en 1777. El principio jurídico del Utis Posidetis. Este ha sido el criterio para establecer los límites con Colombia y ha sido la posición oficial e histórica de Venezuela en su reclamación territorial con la Guayana Inglesa y luego con Guyana.
 Dibujo: Daniel de Barandiaran
La Guayana Esquiba, su tierra y su gente
 En el mismo instante que España reconoció a Venezuela como república independiente, los secuaces de la Reina Victoria comenzaron a cruzar hacia esta ribera del Esequibo Vibrador. No era lo mismo invadir el territorio que por derecho le corresponde a una potencia europea, que a una republiquita dividida por las mezquindades de su clase dirigente. Allí surge la lección histórica de lo que habían advertido Francisco de Miranda y Simón Bolívar. La razón de ser de la Gran Colombia: la integración.
Cartografía Antigua de Guayana
 Edelca, 2000-p 282
El plan para la invasión de nuestro territorio tiene una data más antigua de la que siempre han pensado quienes suelen improvisar sobre este tema tan delicado. No es el caso de insignes historiadores como Enrique Bernardo Núñez, el doctor Herman González Oropeza y Pablo Ojer, sin menos precio por otros autores, pero es que fueron ellos, quienes asumieron estos temas de historia territorial como una pasión de vida, como compromiso ético para las generaciones venideras. Mi reconocimiento y veneración a la hora de transmitir sus herencias. 

sábado, 27 de junio de 2015

Eloy Reverón: Negro Primero y el Primero de los Negros

A partir de este momento de 2015 celebramos el 24 de junio como día del Ejército popular. Ese es el símbolo que alude el ingreso de un cofre vacío que reconoce la presencia del Negro Primero al Panteón Nacional. No se trata de unos restos mortales, sino de un símbolo que reconoce a la negritud como una parte importante de toda la gama de colores que tratan de definir nuestra venezolanidad.
 
Pedro Camejo
Es el reconocimiento de ese espacio para el héroe popular anónimo que había sido siempre excluido de una memoria histórica donde es precisamente ese pobre en sus chozas quien está detrás del héroe, y sin el cual el héroe no existiera. Y es por eso que el Gobierno no encontraba mejor manera de hacerle este justo reconocimiento en aras de la igualdad.

Por eso digo que del Negro Primero al Primero de los Negros como José Leonardo Chirino y al mismo presidente Petion, a quien la historia del colonizador lo percibe como alguien de otra historia porque lo conquistaron los franceses y no los españoles. Es precisamente en este tipo de detalles donde se aprecia el discurso de la historia para la dominación.


Al margen de intereses mezquinos, se trata del reconocimiento histórico de un pueblo que se lanzó a un estallido social en una búsqueda instintiva por defender no solo su Libertad, sino por alcanzar su igualdad y en contra del sistema colonialista esclavista español, que heredó la Oligarquía Conservadora al reinstalar su hegemonía en 1830, esclavitud que vino a ser abolida, sólo cuando resultó ser más barato alquilar a los esclavos que comprarlos. Pero sin ir muy lejos también es aquel cuyo nombre jamás estuvo registrado en partida ni en acta de nacimiento alguna, porque nunca bajó del cerro hasta aquel febrero cuando las balas del FMI lo callaron para siempre.

Aunque antes que la esclavitud, los soldados de Su Majestad habían llevado a la práctica un modo de producción que no aparece ni si quiera en los manuales del materialismo histórico. Me refiero a la explotación de la mano de obra desechable. Algo tan abominable como tomar a un ser humano como si fuera una fruta de un árbol y obligarlo a sacar perlas del fondo del mar hasta que se muera. Me limito a mencionarlo porque es materia de la teoría bolivariana de la historia, la cual merece un espacio aparte. Por ahora nos interesa dejar sentado que es un espacio simbólico que representa a toda la negritud excluida del culto que la patria le rinde a sus antepasados gloriosos.
La historiografía para la Dominación
separa espacialmente la Historia. No considera a Petion
como a uno de los nuestros

Para que los godos de siempre entiendan algo que contradice los enunciados de su cultura de dominación, es difícil hacerlos comprender, sobre todo, a los diputados godos que no quisieron asistir al homenaje, que según los últimos adelantos de la ciencia antropológica, todos somos descendientes del continente africano, o como bien acuñaron los amos de estos godos locales, somos afrodescendientes.
 
Petión Apoyó a Bolívar
y a todos los patriotas que acudieron
a su protección
Esa godarria tampoco puede entender por qué tres cientos años dominio cultural no podían ser borrados mediante la firma del Acta de la Independencia, y una década de guerra civil no había sido suficiente para alcanzar los objetivos últimos de los más humildes, de los herederos de la sangre que había forjado las bases económicas de lo que sería el capitalismo mundial. Esto mucho menos porque la historia de los godos tampoco lo ha explicado. Hagamos un esfuerzo.

Provisionalmente nos interesa dejar sentada la idea de que el 24 de junio es un día relativo a varias celebraciones de gran importancia para la historia de la Humanidad. Desde gran revolución agraria, los pueblos de nuestra América celebran el solsticio de verano durante la sexta luna del año. Cito a manera de ejemplo la fiesta del INTI RAIMI como fecha de la apertura a la gran cosecha del Maíz celebrada por los incas como herencia de otras culturas más antiguas que ellos.

La herencia pagana del cristianismo la sincretiza como fiesta de San Juan, quién fue reconocido por los masones, tanto católicos como protestantes como su santo patrono en su día internacional.
Históricamente se ha especulado la versión de que la celebración de una batalla decisiva fue resultado del acuerdo firmado y sellado con un abrazo en la ciudad de Santa Ana de Trujillo por los generales Pablo Morillo en nombre de su rey, y por Simón Bolívar en nombre de la Gran Colombia. Pero esto es una versión historiográfica construida a partir de la desintegración del proyecto político del Libertador en el año de 1830.
Monumento que alude símbolos masónicos
en Santa Ana, lugar del encuentro

Fotografía: Eloy Reverón
Mientras la América toda existió en una sola nación como un solo Estado emancipado la batalla de Ayacucho fue la fecha de la gran batalla mediante la cual los ejércitos patriotas unidos echaron al Ejército de los Borbones. De manera que también existe una Orden de los Libertadores como creación de la república que surge de la división de la Gran Colombia, mientras cada republiquita separaba su espacio geográfico y su tiempo histórico al servicio de los nuevos colonizadores que se adueñarían de ellas a través de una nueva forma de conquista: la deuda externa negociada por separado para mejor beneficio del acreedor.

Si no caemos en la trampa de la historia para la dominación, la cual divide espacial y temporalmente la historia para dividir de igual manera nuestra consciencia histórica y de esta manera evitar el ejercicio de la praxis revolucionaria, la cual está directamente ligada al juramento que solicitó el presidente Chávez a más de 40 mil milicianos en la avenida Bolívar en el año 2010. Un juramento abalado por sus padres, vale decir, por el espíritu de nuestros ante pasados como diría la indianidad.
Mano de obra desehcable
Todo esto lo digo como una persona que ha dedicado su vida a estudiar la historia como camino de búsqueda espiritual en las raíces ancestrales y en el hallazgo de esa identidad con mi comunidad histórica donde encuentro a la historia como instrumento de cambio social, como camino hacia la libertad y la igualdad hacia la cual nos conducen los cinco caminos históricos desde donde viene el Plan de la Patria, en la búsqueda de la vida plena como la entendían los griegos y los incas, o la mayor suma de felicidad posible como la explicó El Libertador. Pero sobre todo, para encontrar la ruta íntima de la ética como compromiso ancestral a favor de nuestra descendencia.
´Fotografía de Heberto León
Entonces dejamos claro que en el Panteón no está solo Negro Primero representado en ese cofre, sino que él representa también al Primero de los Negros, como dije, a José Leonardo Chirino y la fuerza histórica que recibió desde la Quisqueya, primera república fundada en 1804, base de operaciones utilizada tanto por Miranda en el inicio de la guerra por la independencia de nuestra América, tal como lo expresó en su manifiesto de Coro. Pero también la negritud del Haití de Petión como protector de Bolívar, Mariño, Sucre, Piar y todos los patriotas que encontraron apoyo en la República independiente de América donde se había abolido para siempre la esclavitud.

Pero todavía existe una esclavitud sutil, como la llamaba Alí Primera. Su látigo no marca la espalda pero deja una cicatriz más profunda en la conciencia. Es la hipnosis colectiva promovida desde las pantallas luminosas del cine, la tv y los avisos luminosos de la ciudad. Inducen a los mediante la proyección de imágenes agradables de jóvenes sensuales gozando de buena salud, jugando bajo el sol y la playa, mientras subliminalmente le ordenan a consumir veneno. Adictos mueren millones de seres prematuramente, y todavía hablan de Libertad.